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Buenos Aires
sábado, 23 enero, 2021

Sanos extremos

Por GABRIELA CHAMORRO. O polleras y vestidos largos barriendo el piso o minis bien arriba de la rodilla mostrando las piernas. A pesar de que...

Lo que no hice

Por GABRIELA CHAMORRO. Y se fue el 2012. Y a Santiaguito, el hijo que por fin llegó y tantos años esperó mi amiga Stella, lo fui...

Mi sabia maestra

  De ella aprendí el zurcido invisible a los agujeritos de las medias, cómo freír buñuelos de manzana sin que queden aceitosos y todas, absolutamente...

Sí, quiero

Por GABRIELA ARRECHEA. Ya hace varios años que estamos juntos; los suficientes para que todos a nuestro alrededor- aunque ambos arrastremos matrimonios anteriores- nos consideren...

Que vuelvan las muñecas

Muchas noches de mi infancia las pasé abrazada a sus patas largas. Me la había hecho mi tía Lillian. Era negra, tan alta como...

Adolescentes en apuros

Por GABRIELA CHAMORRO. Mi panorama es de lo más variado: una obra de teatro de Alejandro Casona, varios cuentos de Edgar Allan Poe, Arlt, Gianni...

Golosos

  Mi abuelo Picho solía quedarse con la porción sobrante de postre asegurando que le correspondía a él porque era el que estaba más cerca...

Angustia bajo cero

  Ya pasaron las rifas, las chocotortas y las interminables colas en el banco para pagar las doce saladísimas cuotas del viaje. Mi billetera superó...

Lecciones que no se olvidan

  por Gabriela Arrechea Fue una de las primeras cosas que me enseñó a hacer en el agua mi tía Lillian. En el balneario de San José,...

De penitas y consuelos

Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere…. Deshojando una yerbera gigante fucsia y muy sentadita en uno de los canteros que daban al...

Subjetividades

A los 17, con la democracia recién retornada y en la incertidumbre de elegir la carrera que me llevaría a mi futura profesión me...

¡Qué lindos los pi pi!

Por GABRIELA CHAMORRO. El ruido venía del fondo. Con aire resignado dejé la novela de Ángeles Mastreta a un lado y algo irritada por la...

Tarde distinta

  Siempre me resultó un poco caótica la Feria del Libro.  Si de elegir se trata prefiero  pasar las horas en una librería perdida por...

El pesado apelativo

Siempre lo murmuraban o lo charlaban muy en voz baja cuando ella se estaba yendo. Siempre con una mirada de recelo, a veces de...

El gustito de la semana

Para mí los domingos perfectos si los empiezo muy temprano en la feria. ¿Paraguaya?, me preguntó una amiga un día que llegó en medio...