Los intendentes peronistas buscan la unidad para las elecciones de 2017

Los intendentes bonaerenses de todos los sectores del peronismo se reunieron para «rearmar» el espacio. Cuestionaron al gobierno de María Eugenia Vidal y crearon una mesa de trabajo para buscar una posición unificada en torno al Presupuesto provincial.

Por JOSÉ LUIS SORIA

«No se pelean, se reproducen» podría ser la síntesis de la actualidad del peronismo, parafraseando a Antonio Cafiero.

Es que cuando en la administración macrista alientan la esperanza de que el peronismo llegue dividido a las elecciones del próximo año, unos 50 intendentes de distintas vertientes del justicialismo o Frente para la Victoria (grupo Esmeralda, Patria, Fénix, Establo, etc) se reunieron en Lobos (el pueblo natal de Perón, hoy gobernado por un intendente radical de Cambiemos). El objetivo obviamente era despejar algunas desconfianzas, limar asperezas y minimizar diferencias. Fue la primera reunión de importancia luego de la derrota del Partido Justicialista del 2015, pero que congregó a los que ganaron, excepto a Fernando Espinoza, que por ahora sigue siendo el presidente del PJ bonaerense, pero que no pudo hablar en el encuentro.

Está claro que tras las victorias de Mauricio Macri y, sobre todo la de María Eugenia Vidal en la provincia, el peronismo quedó como un hormiguero pateado. Los intendentes pretenden encaminar a las hormigas y llegar unidos a los comicios del 2017. Ese fue el tema central durante las casi cinco horas que duró el almuerzo en el Club Independiente de Lobos.

Los estrategas macristas sueñan con un peronismo partido en tres, el kirchnerismo «duro» tras Cristina Kirchner y Daniel Scioli; la mayoría de los intendentes con Florencio Randazzo y el Frente Renovador con Sergio Massa. Justamente Massa fue tema de debate en la cumbre de Lobos. Un integrante del Grupo Esmeralda confió a la agencia DyN, que «se habló de terminar con el mito de Massa, si quiere ser parte que vaya a las PASO, acá no hay resucitadores», luego de que todos los concurrentes advirtieran que el jefe del Frente Renovador «está de un lado o de otro y si quiere estar en el PJ, habrá internas».

Así, más allá del caso Massa, en el encuentro se planteó que las diferencias se discutan hacia adentro y las candidaturas se definirán en las primarias.

Uno de las acciones del encuentro fue la conformación de una mesa de acción política integrada por cuatro integrantes de la primera sección: Gabriel Katopodis (San Martín), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Ariel Sujarchuk (Escobar) y Gustavo Menéndez (Merlo); de la tercera: Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Verónica Magario (La Matanza), Julio Pereyra (Florencio Varela) y Jorge Ferraresi (Avellaneda); y dos miembros por sección del interior, entre ellos, Bali Bucca (Bolívar), Hugo Corvatta (Saavedra) y Francisco Echarren (Castelli).

Su primera misión será reunirse con los legisladores provinciales por el Presupuesto. Pedirán fondos para obras y seguridad, a la vez que solicitarán que un porcentaje de la toma de deuda se direccione a los municipios, con la posibilidad de que la utilicen con flexibilidad. Luego vendrán reuniones con la conducción de la CGT y la CTA, y encuentros de concejales y consejeros escolares.

Al finalizar el encuentro hubo algunas declaraciones casi formales. «Estuvimos trabajando para que las necesidades de la gente sean prioridad en el Presupuesto 2017: que no haya endeudamiento para gastos corrientes y que los recursos se inviertan en seguridad, educación, salud y obra pública», dijo por ejemplo Gabriel Katopodis.

Ninguno quiso hacer declaraciones oficiales sobre el contenido del debate político que se había dado a puertas cerradas, aunque de reojo miraban el pasacalle colgado en la puerta del club en el que se habían reunido y que decía: «Todos unidos triunfaremos».

 

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