Una nena de dos años falleció y otra está internada por Síndrome Urémico Hemolítico

ALMIRANTE BROWN- Una niña de dos años falleció y otra de la misma edad permanece internada en estado delicado en el Hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires, luego de ser afectadas por el Síndrome Urémico Hemolítico, aparentemente por ingerir carne mal cocida en el comedor de un colegio privado de la localidad bonaerense de Adrogué, en el municipio de Almirante Brown.

La información fue confirmada por la Dirección de Epidemiología de ese distrito del sur del conurbano, cuya titular, Gabriela Szewczuk, se puso al frente de las tareas de análisis para determinar las causas que rodearon la muerte.

Szewczuk se reunió durante una hora con la comunidad educativa y los padres del «Colegio Irlandés» de la ciudad de Adrogué, ubicado en Estrada 151, a quienes interiorizó sobre las medidas a tener en cuenta para prevenir la enfermedad.

Ambas niñas asistían a la sala maternal del establecimiento, que según su sitio de Internet funciona como una cooperativa de padres y no tiene ninguna relación oficial con Asociación Católica Irlandesa, que sí tiene a su cargo otros colegios tradicionales en el ámbito de la Capital Federal.

La representante legal de colegio, Ana Laura Diz, explicó que el fallecimiento se produjo el 21 de octubre pasado en tanto que ayer por la tarde se detectó el caso de otra niña con síntomas que fue internada en el Hospital Italiano y, aunque permanece en estado delicado, «presenta una evolución favorable», dijeron las autoridades sanitarias de Almirante Brown.

Diz admitió que la niña fallecida utilizaba los servicios del comedor de la escuela, en tanto que la alumna internada vive en la localidad de Llavallol y almorzaba en su casa y no en el colegio.

El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), se caracteriza por insuficiencia renal, anemia hemolítica, trombocitopenia y defectos de la coagulación.

El síndrome es la consecuencia de toxinas bacterianas que producen lesiones en los pequeños vasos sanguíneos que afecta fundamentalmente al riñón, pero también puede afectar al sistema nervioso central y al aparato gastrointestinal.