Matan a Director de Hospital de Lomas de Zamora

 

AVELLANEDA-   Un médico de reconocida trayectoria en la zona sur del conurbano bonaerense fue asesinado de un disparo de escopeta en el abdomen, delante de su novia, cuando realizaba una mudanza en la ciudad de Avellaneda, donde la Policía descartó el móvil del robo y buscaba al ex marido de la mujer y a los dos presuntos autores del crimen.

La víctima, Gustavo Edgardo Uhalde, de 58 años, era director general asociado del Hospital Materno Infantil «Oscar Alende» de Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora, y también se desempeñaba como jefe de terapia intensiva en el Hospital Fiorito, de Avellaneda.

Sergio Uhalde, hermano de la víctima, contó que el médico se estaba mudando a una casa con su novia, una enfermera de 46 años, con quien había retomado una relación, y cuando salió a la calle «aparece el ex marido» y dice: «‘Me la vas a pagar'».

El hombre se fue y minutos después apareció en el lugar un auto Peugeot 307 con dos ocupantes, uno de los cuales le disparó a Uhalde con una escopeta y le provocó la muerte, dijo al canal TN el hermano del médico, que tenía cuatro hijos de dos matrimonios.

Un jefe policial informó que el hecho fue cometido en la tarde de ayer, alrededor de las 14, frente a la vivienda de la víctima ubicada en la esquina de las calles Mansilla y Acosta, a unas ocho cuadras de la estación de trenes de Avellaneda, que había sido refaccionada recientemente.

Según la denuncia, cuando el médico y su novia se encontraban en la puerta de calle de la casa realizando la mudanza apareció la ex pareja de la mujer, de 39 años, y se produjo una discusión que terminó cuando el agresor se fue entre amenazas.

Minutos después, dos hombres llegaron en el Peugeot 307 color gris e increparon a la mujer. El médico salió en su defensa y recibió como respuesta un disparo de escopeta 12.70 en el abdomen.

Los atacantes escaparon en el auto en el que habían llegado, abandonando el arma usada y sin robar ninguna pertenencia de las víctimas.

Uhalde murió cuando era trasladado al Hospital Fiorito, de donde horas antes había salido de descanso tras cubrir una guardia.

Los atacantes, que los investigadores sospechan que actuaron como sicarios supuestamente contratados por la ex pareja de la enfermera y que ya estarían identificados (sus apodos serían «Pato» y «Tuerto»), eran buscados en la zona sur del conurbano por varias comisiones policiales.

La comisaría 2da. de Avellaneda dio intervención a la fiscal María Alejandra Olmos Coronel, que instruyó actuaciones por «homicidio».

El hermano del médico asesinado confirmó que el hombre «se estaba mudando de un departamento a la casa nueva que había refaccionado después de la muerte de mamá».

Indicó que se trataba de «un médico bastante conocido en Lomas», donde también había trabajado en la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Recondo y Camino Negro, en Villa Fiorito.