Los 30 años de democracia analizados por Norberto Galasso

 

BUENOS AIRES-  El historiador Norberto Galasso repasó  los principales sucesos que marcaron los 30 años desde el retorno democrático de 1983 y sostuvo que ese proceso está signado por la «declinación de los partidos políticos tradicionales» y el surgimiento de nuevas formas de expresión.

Galasso recordó las jornadas del `83 como «muy importantes, porque significaron el término de una dictadura genocida» y dijo que en ese momento supuso «que el peronismo ganaría» a pesar «del proceso de lucha que se vivía» al interior de esa fuerza política.

El historiador entiende que el triunfo de Raúl Alfonsín se debe a su prédica «a favor de la unidad nacional» y a las acusaciones de «entuertos entre los dirigentes peronistas y los militares».

«El triunfo de Alfonsín pareció auspicioso en el primer año y medio: el Juicio a las Juntas y el Nunca Más expresaban una actitud singular, como también la designación de (Bernardo) Grinspun, representante de las pequeñas y medianas empresas, en Economía».

Galasso entiende que esa primera etapa tiene su epílogo «a fines del `85, cuando los grandes consorcios le torcieron el brazo a Alfonsín», señaló como una «frustración» a los discursos que el primer mandatario realizara en Plaza de Mayo con motivo del alzamiento militar de Semana Santa y aquel en el que llamaba a «una economía de guerra».

Al repasar los `90, señaló que Carlos Menem «venía de una provincia pobre, con patillas y poncho, aparentando ser Facundo Quiroga, pero era (Bernardino) Rivadavia».

«El justicialismo es copado por los consorcios, es el propio Franco Macri quien dice en su biografía que le impusieron (a Menem) los ministros de Economía, y lo que no se había logrado en 18 años de proscripción, lo logró el menemismo en nombre del peronismo».

Esa década, marcada por «una política de farándula, de superficialidad», tuvo para Galasso oposiciones concretas, entre las que destacó la conformación de la Central de Trabajadores Argentinos, el Movimiento de Trabajadores Argentinos y el llamado Grupo de los 8, integrado por diputados peronistas que se opusieron a las políticas neoliberales de Menem.

Esa década «larga» que incluye al gobierno de la Alianza y la represión del 2001, concluye cuando Eduardo Duhalde «busca un presidente títere, pero se encuentra a Néstor Kirchner, quien inicia una política distinta».

«Le paga al Fondo Monetario, modifica la cúpula militar, depura la Corte Suprema de Justicia, una serie de avances importantes, el inicio de una nueva Argentina», destacó.

Por último, y al hacer un resumen en dos líneas de lo vivido en estos últimos 30 años, Galasso no duda en destacar la «recuperación de la democracia», «la declinación de los políticos» -de los que excluye a Néstor Kirchner y a Cristina Fernández de Kirchner-, y la caída «del viejo radicalismo y el peronismo que se ha dividido».