«Somos un gobierno que inaugura sueños», afirmó la Presidenta en Entre Ríos

ENTRE RIOS- La presidenta Cristina Fernández encabezó en Concordia, Entre Ríos, los actos de apertura de cuatro tramos de la Autovía Mesopotámica -ruta nacional 14-. Además, a través de videoconferencias, inauguró una escuela técnica en Gualeguaychú y obras en Chubut y Córdoba. Argentina «es un país libre, con dignidad y orgullo nacional», afirmó la mandataria durante el acto.
Desde el corsódromo de Concordia, ubicado en el predio de la ex-estación norte de ferrocarril, la mandataria dejó inaugurados cuatro tramos de la autovía de la ruta 14 que atraviesa las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones; la autovía 18, que ya une Córdoba con Santa Fe y ahora une Santa Fe a Concordia, y que se suman a otros tramos ya inaugurados.
La Presidenta comenzó el acto con tres videoconferencias donde inauguró obras públicas en Córdoba, Chubut y una escuela técnica en Gualeguaychú. A continuación entregó un cheque de 30 millones de pesos por emergencia agropecuaria en esa provincia.
Jóvenes, produción y valor agregado
Durante su discurso, la Presidenta de la Nación destacó la necesidad de capacitar a los jóvenes para seguir construyendo una Argentina de «valor agregado, ciencia y tecnología, y trabajo».
Sostuvo que su gobierno busca «la equidad y la justicia» que hace que «los que más ganan sean los que más tributan», y señaló que «el país se construye entre todos, municipios, gobernaciones y gobierno nacional».
La mandataria afirmó, en este marco, que «no se puede ser federal a la hora de pedir, y unitario a la hora de poner lo que hay que poner para que la patria y el país sigan creciendo».
Además, apuntó que la ciudad de Concordia pasó de tener el 23 por ciento de desocupación en 2003, cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia, a un 5,5 por ciento actualmente, y saludó el aporte de los jóvenes.
Al respecto, Cristina Fernández resaltó que «en términos económicos y políticos», dicha localidad entrerriana «es una ciudad de pleno empleo» y convocó a la juventud a «construir una Patria diferente».
La mandataria sostuvo que Argentina se está convirtiendo «en un lugar de ciencia y tecnología, porque ahí está el progreso, el futuro y el trabajo». Enfatizó que su Gobierno «planea abrir nuevos mercados» para los productores nacionales. Y afirmó: «Somos un gobierno que inauguramos sueños», que nunca podían cumplirse en la Argentina.
«Hay quienes, pagados no sabemos por quién, se callan la boca cuando no dejan entrar los cítricos de Argentina y critican cuando defendemos la producción nacional», afirmó la mandataria. «Algunos parece que no quisieran la tierra que tanto les dio y les sigue dando, sin pedirles nada», dijo la Presidenta. Y recordó cuando los productores «tiraban los pollos a la Casa Rosada y ahora están en las góndolas, los compran los argentinos, porque tiene plata para comer, o bien los exportamos».
Pensamiento y soberanía
La Jefa de Estado exhortó «todos los argentinos» a pensar «primero en la Patria, aún cuando no les caiga simpática la Presidenta, el partido de turno o el gobierno», porque consideró que «cuando uno piensa primero en la Patria es más difícil equivocarse. Y pensar en la Patria es pensar en la defensa de sus trabajadores, de sus productores, de sus empresas y en estos miles de jóvenes que volvieron incorporarse a la política», reflexionó Cristina Fernández.
Afirmó que «hemos demostrado que se puede gobernar con el pueblo» en lugar de necesitar «el apoyo de algunas corporaciones mediáticas».
En ese sentido, la Presidenta señaló: «Hemos podido demostrar que la voz del pueblo es la voz más potente». Y reafirmó que Argentina «es un país libre, con dignidad y orgullo nacional», que no va a «subordinarse» a los países ricos, al tiempo que reivindicó la «asociación estratégica» con Latinoamérica.
En otro momento de su discurso, interpeló a quienes «miraban deslumbrados al norte y pensaban ¿para qué ser amigos de los vecinos pobres?». «Los países ricos no tienen amigos; tienen empleados y subordinados y nosotros no vamos a ser ni empleados ni subordinados», afirmó la jefa de Estado.
Además, aseguró que la Argentina «es un país profundamente democrático y libre», donde «nos gusta discutir de política en la calle, en la universidad, en el colegio y en el trabajo». Y repudió que «determinados dirigentes políticos del país, que siempre criticaron a los regímenes totalitarios, hoy tengan prácticas sstalinistas, que fomentan la denuncia contra el otro».
Libertad y democracia
La mandataria reflexionó sobre el miedo que instalan quienes actúan a partir de prácticas no democráticas: «Una de las cosa más terribles que dejó la dictadura militar, fue lo que logró durante muchas décadas luego del advenimiento de la democracia: fue el miedo a participar»
«Se había instalado la idea mediante el terrorismo de Estado y la desaparición de obreros, jóvenes, científicos y peridiostas, la idea que pelear por las ideas, tener convicciones y querer un país diferente era peligroso y te podía costar la vida», reflexionó la Presidenta.
Al respecto, concluyó que «por eso podíamos votar libremente, pero nuestras mentes, nuestros corazones tenían miedo porque teníamos en el inconsciente colectivo ese miedo». Y agregó que era el «miedo de que no éramos capaces de hacer las cosas, y que los que eran más valientes y se atrevían, les iba mal»
Por todo ello, destacó la figura de Néstor Kirchner, quien «se atrevió a bajar los cuadros de los dictadores, a mandar al diablo al Fondo Monetario. Y consideró que algunos «nunca le van a perdonar que le haya podido demostrar a los argentinos que se podía hacer, contra todos los pronósticos, que se podían hacer las cosas para que los argentinos vivieran mejor». «Y no lo dijo, lo hizo. Y lo hizo desde el corazón y desde las tripas», concluyó la Presidenta.
Participación y libre expresión
Por último, aseguró que no le importa que la «parodien, que hablen mal, que se disfracen», sino «el cariño de la gente». «No me importa que me parodien, que hablen mal, que se disfracen, que me injurien, en definitiva son apenas caricaturas de una Argentina que definitivamente se fue», afirmó la Presidenta.
Sostuvo que «tiene la autoridad moral para decir que nadie ha sido tan criticada, injuriada, parodiada y burlada» como ella y Kirchner, y reiteró que «nunca» le importó porque lo que le interesa es «el cariño» de la gente.
La jefa de Estado fue recibida por el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri; y estuvo acompañada por los ministros de Planificación, Julio De Vido y de Educación, Alberto Sileoni; el jefe comunal de Concordia, Gustavo Bordet y otras autoridades, así como dirigentes políticos, gremiales y sociales.
Videoconferencias
Autovía en Chubut: La presidenta Cristina Fernández inauguró por videoconferencia desde Concordia un tramo de la ruta Puerto Madryn-Trelew.
Escuela Técnica en Gualeguaychú: En otra de las videoconferencias, la mandataria dejó inaugurado el nuevo edificio de la Escuela de Educación Técnica Nro. 3, de Gualeguaychú, que demandó una inversión de más de 13 millones de pesos.
Se trata de un establecimiento al que concurren alrededor de 450 alumnos, que cuenta con aulas con calefacción, seis laboratorios, una biblioteca, un salón de usos múltiples y baños en un predio de 3.200 metros cuadrados cubiertos.
Además funcionarán talleres de metalmecánica, soldadura y automotores con bancos de pruebas, una cantina y un patio cubierto, otro semicubierto y un playón para actividades deportivas.
Provincia de Córdoba: Por último, la Presidenta dejó inaugurada una parte del acceso a la Universidad de Villa María y también el plan Promeba N°12, de refacción y reacondicionamientos de viviendas.