Arslanián sobre reforma al Código: “Fue grotesco agitar a la opinión pública”

 

BUENOS AIRES-  El jurista León Arslanian volvió a advertir hoy sobre la necesidad de escuchar a quienes «están intelectualmente facultados a opinar» respecto de la reforma del Código Penal y consideró que fue «algo grotesco» la actitud de sectores opositores de «agitar a la opinión pública con fantasmas».

Además, consultado sobre pedidos de referentes massistas para que familiares de víctimas sean consultados para la formación de leyes, señalo que «esto es demagogia».

«Nadie en realidad puede pensar en consultar a quienes han resultado víctimas de un ilícito o lo fue un familiar, porque va a pedir la máxima de las penas posibles y de modo urgente», resaltó.

El ex juez y ex ministro de Justicia bonaerense también dijo que «las víctimas tiene que ser escuchadas pero no son las personas más idóneas para decidir que tiene que tener la ley penal».

«Estamos ampliamente dispuestos a receptar las opiniones autorizadas y fundadas», aseguró el abogado que fue uno de los redactores del anteproyecto de reforma del Código Penal que impulsó el gobierno.

Arslanian consideró que fue «algo grotesco, eso de agitar a la opinión pública con fantasmas y agitar el miedo, hacerle creer cosas que en la realidad no son tales y manejar equívocos».

Además, en diálogo con radio Nacional Rock, pidió «que en la etapa que viene podamos manejarnos como corresponde», en alusión a la inminente llegada al Congreso del proyecto.

El letrado señaló que la del Código Penal «es una cuestión sumamente delicada, un hecho cultural sumamente importante que tiene raíces históricas que se desencadena en una serie de leyes, proyectos».

«El código penal es algo más sensible que traduce tensiones ideológicas y filosóficas que justifican tal o cual institución», apuntó.

Y, sostuvo que «lo que debiera hacerse primero, por parte de quienes tiene la autoría intelectual para pronunciarse, por ejemplo las universidades».

«Hay que escuchar a quienes tienen medios de evaluación adecuados y están en posición de poder emitir opinión», sostuvo Arslanian y acotó que «después dar a conocer las opiniones y difundirlas de la mejor manera posible».

El abogado remarcó que «es difícil que en un tema de estas características las cátedras y académicos universitarias puedan aprender de la opinión pública, pero si la opinión pública puede aprender de aquellas», añadió.

E instó a escuchar «a los que están intelectualmente facultados a poder opinar» y tras señalar la disposición de los armadores de la reformar a recibir «las opiniones autorizadas y fundadas» recordó que «por supuesto, después esta la vía del debate en el Congreso».

«Estoy francamente sorprendido de que ocurra lo opuesto de lo que debería ser», añadió.