Temporal trágico con muertos, heridos, evacuados y derrumbes

    BUENOS AIRES- El temporal que afectó el área metropolitana provocó al menos dos muertos y cinco heridos en provincia, donde unas 3.400 personas fueron evacuadas, mientras en la ciudad de Buenos Aires hubo suspensión de transporte, se derrumbó una casa y los barrios más afectados fueron Belgrano, La Boca y Nuñez.
    El temporal provocó demoras y reprogramación de vuelos en el aeroparque metropolitano Jorge Newbery y en el aeropuerto internacional de Ezeiza, mientras en la ciudad se interrumpió el servicio de subtes en cuatro líneas, como la A, donde hasta las 13 circuló entre las estaciones Plaza de Mayo y Loria.
    El fenómeno meteorológico también afectó el servicio ferroviario de las líneas General Roca, San Martín y Belgrano Sur, que fue normalizado a las 10, tras interrupciones en sus recorridos.
    El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantuvo el alerta para Capital Federal, Río de la Plata, este, centro y noroeste de la provincia de Buenos Aires por vientos fuertes «con velocidades estimadas entre 40 y 60 kilómetros por hora, con ráfagas» y manifestó que las condiciones mejorarán durante el martes.
    En la provincia de Buenos Aires un hombre de 65 años murió cuando fue sorprendido por la crecida de un arroyo en Isidro Casanova, partido de La Matanza, que sumergió su vivienda precaria, mientras una mujer falleció en Lanús por electrocución, cuando manipulaba un alargue de tipo doméstico.
    El Consejo Provincial de Emergencias (CPE), que depende del ministerio de Desarrollo Social, informó que a raíz de los anegamientos, inundaciones y desbordes de arroyos en el conurbano e interior provincial se produjeron 2.883 evacuaciones de vecinos.
    Del total de evacuados, 1.367 corresponden a La Matanza, 420 a Lomas de Zamora, 250 a Cañuleas, 200 a Quilmes, 180 a Escobar y el resto de los vecinos a Pilar, Suipacha, Las Heras, Ezeiza, Chivilcoy, Navarro, San Miguel y Hurlingham.
    En el marco del temporal, una mujer dio a luz a una beba en su casa de Villa Centenario, partido de Lomas de Zamora, con la ayuda de bomberos que la auxiliaron porque la vivienda se había inundado.
    En el barrio porteño de Constitución, en tanto, el temporal provocó el derrumbe de una casa ubicada sobre una agencia de quinielas, donde bomberos, personal de Defensa Civil y del SAME rescataron a un hombre que resultó herido, mientras cerca del lugar se reportó la caída de parte de un techo y mampostería de una casa vieja, de dos plantas, ubicada en San José al 900.
    La lluvia caída, que registró 118 milímetros hasta las 7 de la mañana en algunos barrios, provocó inundaciones en las calles, donde los automóviles flotaban y se desplazaban sin control, como en avenida Cabildo, entre Olazábal y Monroe, donde la profundidad alcanzó casi un metro y medio.
    El jefe de Defensa Civil porteño, Daniel Russo, dijo en declaraciones a radio Continental que «La Boca y Belgrano fueron los barrios más afectados» por caída de árboles, autos destrozados y viviendas anegadas, que también se registró en Caballito, Parque Chacabuco, Villa Ortúzar, Villa Pueyrredón, Soldati, Lugano, Mataderos y Nuñez.
    En la esquina de Cabildo y Blanco Encalada el agua ingresó a comercios y viviendas, y el torrente desplazó algunos automóviles que habían sido estacionados en la zona y quedaron superpuestos, mientras en la ciudad unos 800 semáforos quedaron fuera de servicio.
    La vicejefa de gobierno, María Eugenia Vidal, dijo que la administración porteña cuenta con una línea de subsidios «de hasta 8 mil pesos que contempla daños de locales y mercadería» como los registrados en Belgrano.
    Vidal responsabilizó al gobierno nacional por obras pendientes en la ciudad para evitar inundaciones, al expresar que «pone en funcionamiento la máquina de impedir», mientras la administración porteña recibió críticas de la oposición por «inacción» y el auditor general de la ciudad, Eduardo Epszteyn, afirmó que «las obras en Belgrano no comenzaron por la ineficiencia de Macri».
    Además en la madrugada ráfagas de entre 80 y 100 kilómetros por hora sacudieron la localidad bonaerense de Río Tala, a unos 16 kilómetros de San Pedro, donde se produjeron desmoronamientos y voladuras de techos, aunque no se reportaron heridos.
    El lugar está ubicado a la altura del kilómetro 142 de la Ruta Nacional 9.
    Según relataron lugareños cerca de las 20 el cielo «se puso amarillento, con zonas oscuras», e inmediatamente se desató un aguacero con ráfagas de vientos de entre 80 y 100 kilómetros.
    Algunas de los establecimientos afectadas fueron el Club Las Palmeras y el Centro Tradicionalista el Poncho Pampa, que virtualmente «desaparecieron», según se indicó.
    Además, algunas antiguos edificios, donde funcionaban los llamados «boliches de campo», corrieron la misma suerte.
    En el centro de salud de Río Tala permanecían alrededor de 60 de evacuados, y las tareas de emergencia eran coordinadas por el intendente local, con la participación de Defensa Civil y de bomberos.
    Otra zona afectada por el tornado fue la de Islas Lechiguanas, donde también se produjeron grandes destrozos.
    Además por el temporal voceros de Edenor y de Edesur indicaron que siguen con dificultades en Bernal, Quilmes, Lomas de Zamora, Lanús, La Matanza, Virrey del Pino, González Catán, Villa Urquiza, Belgrano, Saavedra y Caballito. Hay cientos de semáforos sin servicio
    O sea que a las pérdidas y los daños por las inundaciones, ahora hay que sumar un gigantesco apagón que afecta a la Capital y al Conurbano.
    Voceros de Edenor informaron que los principales inconvenientes se dan en el oeste del Gran Buenos Aires. La Matanza, Virrey del Pino, González Catán y Villa Luzuriaga son algunas de las zonas con más personas afectadas. También hay manzanas sin luz en los barrios porteños de Belgrano, Saavedra y Villa Urquiza.
    Desde la distribuidora que tiene su zona de cobertura en el norte de la Ciudad explicaron que durante la jornada de ayer se abocaron a despejar los peligros de la vía pública con el objetivo de garantizar la seguridad de los clientes y del personal.
    “Trabajamos durante todo el día con Defensa Civil para evaluar los riesgos. Hubo casos en donde nos pidieron que cortemos el servicio preventivamente por un tema de seguridad. En las zonas donde los peligros terminaron, el servicio volvió. En otros barrios aún no han podido ingresar las cuadrillas de emergencia”, detallaron.
    Si bien gran parte de los inconvenientes que surgieron en la madrugada de ayer durante el momento más intenso del temporal fueron solucionados, las precipitaciones de anoche y la nueva alerta meteorológica del Servicio obligaron a posponer algunas tareas para el día de hoy.
    Los problemas con el servicio eléctrico provocaron grandes dificultades en el tránsito. Es que durante la jornada de ayer hubo más de 800 semáforos fuera de servicio. También hubo inconvenientes en la iluminación de las principales salidas de la Ciudad, algunas de ellas aún vigentes.