La Línea 102 recibe denuncias sobre negligencia familiar

LA PLATA- La Línea 102, el servicio telefónico gratuito para recibir asesoramiento ante la vulneración de derechos en niños, niñas y adolescentes, resolvió 431 llamados por situaciones de negligencia familiar entre enero y septiembre del 2012, informaron oficialmente.
Las comunicaciones a ese servicio de atención que funciona bajo la órbita de la Secretaría de Niñez y Adolescencia de la provincia de Buenos Aires, crecieron más del 65 por ciento respecto del mismo período durante el año pasado, cuando se registraron 260 llamados por los mismos motivos. En este sentido, el secretario de Niñez y Adolescencia, Pablo Navarro, sostuvo «que la gente está utilizando más esta herramienta para alertar sobre este y otros tipos de maltrato infantil que, como venimos sosteniendo, constituye la principal causa de demanda en nuestros dispositivos».
«La negligencia se produce en el seno familiar, por lo que resulta difícil a veces que salga a la luz, pero trabajamos para que cada vez más personas, familiares, vecinos, amigos, docentes, médicos, entre otros, se comuniquen para que el Estado pueda intervenir», agregó.
El funcionario indicó que se está trabajando «junto a otros ministerios y a organizaciones de prestigio como Unicef para elaborar un protocolo de acción interdisciplinaria que optimice las medidas de protección para los niños, niñas y adolescentes».
Por su parte, la psicóloga María José de Lucía, del equipo profesional que trabaja en la línea 102, explicó que «la negligencia se entiende como la fallas en los cuidados básicos diarios y especiales de un niño, niña o adolescente ya sea por ignorancia, acción u omisión».
De Lucía aclaró que, tras el llamado, «cada caso se orienta hacia el Servicio Zonal o Local correspondiente, cuyo equipo técnico evalúa la situación, en principio, para conocer si son factores económicos los que provocan la falta de cuidados básicos porque obviamente esto no implica una negligencia y tiene otro abordaje».
«La negligencia se produce cuando, a pesar de tener los recursos, los niños no reciben la atención necesaria en materia de salud, educación, entre otros. Muchas veces nos encontramos con situaciones en las que un chico hace meses que no va al pediatra, o que están durante todo el día solos o al cuidado de otros hermanos que no superan los 10 años», agregó.
Las comunicaciones por parte de familiares, vecinos, docentes, entre otros, o el propio niño, se orientan para su abordaje hacia los dispositivos correspondientes y, a partir del contacto directo con la familia, se realizan una serie de medidas que varían según la situación: entrevistas con la familia, con los docentes, visitas ambientales al hogar, entre otros, con un seguimiento de cada caso, se explicó.