Bajaron del escenario a Magario en el acto de Manaos

LA MATANZA- El acto de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal a la planta de la empresa de gaseosas Manaos en La Matanza terminó en un nuevo cruce entre el oficialismo y la intendenta Verónica Magario, que se quejó porque no la dejaron subir al escenario.

La dirigente peronista difundió por Twitter fotos del momento de la llegada de Macri y Vidal, a los que recibió junto a Fernando Espinoza. Pero después en el acto la intendenta no estuvo en el escenario (estuvo en la primera fila), algo habitual en las visitas del Presidente a los municipios. Obviamente, no fue un hecho casual.

«La verdad que yo me quedé un poco sorprendida, porque los esperábamos tanto al presidente como a la Gobernadora. Para nosotros, la llegada de ellos era importante», contó Magario en Radio Del Plata. «Pero me quedé sorprendida, porque me pareció una falta de respeto no haberme permitido subir al escenario, acompañarlos en el acto», agregó la intendenta.

«Hemos visto que en otros distritos donde van (Macri y Vidal), como en el caso de Tres de Febrero, de Pilar, y los intendentes los acompañan», completó Magario, que también se quejó por el nulo diálogo que tiene con la gobernadora. «Le pedí una reunión de los dos gabinetes juntos para trabajar las cuestiones de La Matanza. Le he pedido audiencia por carta, la llamo por teléfono y no me contesta», contó.

La queja de Magario generó revuelo en el macrismo, que salió a responderle rápidamente pero lejos de hacerse cargo culpó a los directivos de la popular Manaos. «El acto de ayer no lo armó ni la provincia ni el gobierno nacional, sino que fue una invitación de la empresa», afirmó el secretario de Comunicación bonaerense, Federico Suárez.

Suárez, encargado de organizar los actos del gobierno provincial, le apuntó a Magario por la queja y dijo que tiene «una mirada antigua de lo que significa el diálogo político». «Creer que hay diálogo político si la invitan o no a un escenario es no conocer la lógica del diálogo político de Cambiemos, que se construye a través del consenso democrático con cada intendente, del proyecto común, de la discusión de las obras, y de los encuentros donde se planifica la gestión. Es una mirada vieja del poder político», argumentó.

Como es habitual de parte de los funcionarios del oficialismo, Suárez estimó que la queja es parte de la estrategia kirchnerista de oponerse a todo lo que hace el gobierno. «Es más una necesidad de vincularse de esa manera que otra cosa, es parte del kirchnerismo que siente esa necesidad», razonó.

La tensión entre Vidal y Magario había quedado expuesta en el acto en Manaos, donde la gobernadora le enrostró que «todas las intendencias de la provincia tienen obras, no importa si son de nuestro espacio o no lo son, obras que la intendenta va a poder hacer con fondos provinciales».

Después de la polémica porque no la dejaron subir al escenario con Macri y Vidal, Magario tuvo que organizar una recorrida con Espinoza por Manaos para tener sus propias fotos del acto.

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