Un mundo en el que los desaparecedores no porten armas ni cobren sueldo: 3 meses sin Facundo Astudillo Castro

 

Por Lara Guerrero

Todos y todas sabemos algo sobre Facundo Astudillo Castro, el joven de 22 años oriundo de Pedro Luro salió el pasado 30 de abril con destino a Bahía Blanca, que fue desaparecido por las fuerzas policiales de la Provincia de Buenos Aires. Pero, ¿Qué avances hubo en la investigación de su desaparición? Leandro Aparicio, abogado de la familia de Facundo, relata las etapas de la investigación hasta el momento, señala a los culpables y los pasos a seguir por la familia y sus abogados.

¿Qué se pudo avanzar en estos 3 meses de búsqueda intensa por parte de la familia, amigos y el equipo de abogados?

-“Todos los días sabemos un poco más que el día anterior, porque estamos desde hace tres semanas en plena etapa de prueba testimonial, recabando todos los testimonios de lo que fue la causa provincial, que comenzó como averiguación de paradero y terminó, oportunamente, después que nosotros pedimos a la Jueza de Garantías Calcinelli del Juzgado N°3, que la justicia se apartara de la investigación y obviamente que también la policía. Desde ahí, tomamos las riendas de la investigación nosotros. Hasta entonces, la policía había hecho lo que había querido, y dentro de hacer lo que quiso, incluye la desaparición de Facundo y el plan de encubrimiento que tiene 5 etapas

La primera etapa empieza el primer día, con la desaparición de Facundo. Por la noche, desde el teléfono de Facundo le manda un mensaje de texto a su amigo, diciendo: «amigo, estoy sin batería, después te llamo». Facundo nunca usaba SMS, ni le hablaba de esa manera, y jamás le decía «amigo» a esa persona. Tenían una forma especial de decirse entre ellos.

La segunda parte del encubrimiento empieza a partir de los primeros días de junio, cuando un amigo suyo va a hacer la denuncia y no se la toman. Después va la mamá, luego va de vuelta este amigo y se la toman en un papel de rotisería. En palabras textuales le dicen en la comisaría: «tené paciencia que ya va a aparecer». Después, a esa misma persona lo llevan a declarar de vuelta. Y le hacen una declaración calcada de las declaraciones que yo he podido advertir que se hacen en estos casos de desaparición o de encubrimiento. En esta, los puntos básicos son que Facundo era un chico depresivo, que se quería suicidar, que se había peleado con la mamá y con la novia, que se había peleado con el mundo y andaba dando vueltas por los caminos.

La tercera parte del encubrimiento empieza el día 15 de junio cuando se debía realizar el rastrillaje y no se hace por mal clima. Ahí empiezan a presionar a los hermanos de la ex novia, entrando a su casa sin orden de allanamiento, llamándolo a declarar a uno y haciendo esperar una hora. Lo metieron en un cuarto, lo apretaron entre 4 policías, y aún hoy lo están rondando y atemorizando. Esta fase continúa con ese rastrillaje del día 17 donde Cristina (su mamá) quiere ingresar a Buratovich y es impedida por 5 móviles policiales y por un comisario que le dice: «usted señora acá no tiene nada que hacer». Por una oficial de policía que casualmente cae de otro planeta, que casualmente es policía y casualmente es hermana de la otra policía que lo había detenido a Facundo, y que dice: «Yo lo llevé a Origone». Y ahí se van todos a Origone.  Entonces, aparece otro policía que también lo vio y le saca una foto a su carnet de conductor y no dice más nada, pero al otro día declara que vio que una Orok gris lo subió y lo llevó.

Al siguiente día, el primer testigo que dice que lo vio a Facundo en Bahía, sostiene que es de Serri, que es un pueblo cerca de al lado de Bahía, y que Facundo andaba por ahí, que iba a ver a los chicos de White y de ahí se iba a ir a Villa Devoto. ¡Mirá qué planes, en plena pandemia! Bueno, ese señor es empleado, pero no decía de qué era empleado. Era policía. Ese testigo, entra en la cuarta parte del encubrimiento del 26/6 al 6/7 y ahí concurre nuevamente a declarar, en comisaría, y dice que lo volvió a ver, y el fiscal le dice: «Señor, le pido que se abstenga a declarar porque está incurriendo en falso testimonio».

La cuarta parte del encubrimiento, comienza con las recopilaciones de testimonios inducidos, no digo truchos,  generalmente de personas vulnerables. Es decir, con personas con problemas, problemas de adicciones, personas que viven en situación de extrema vulnerabilidad, personas que han ido a alguna escuela diferencial, personas que viven en asentamientos, y testimonios que no son relevantes, es decir: «ví a alguien que se parecía a Facundo». Todos, casualmente, lo ven el 6 de julio, cuando es la última tanda de declaración en la policía hasta que finalmente es apartada.

Y la última parte del encubrimiento cuando Flores, la policía que es la que lo lleva, junto con Sosa, que lo detienen, hacen un informe de que estaba Sosa en la casa y viene alguien, y le dice que “Pepe” sabría que “Tota” lo habría llevado a Facundo. Y casualmente también, un mafioso de acá, que se la da de periodista pero en realidad es un tipo con vínculos con la policía, vínculos con la Justicia, o la injusticia, es decir, con fiscales, empieza a predecir que esa persona estaría declarando, y le hace decir a otra pseudoperiodista, que esa persona la habría llevado a Facundo, y hasta agrega un falso informe de un visor de patentes, que dice que esa persona habría pasado por ahí el día 30 de abril a las 16:03.

Ese falso testimonio, es el que el señor Berni (Ministro de Seguridad de la Provincia) está replicando por todos lados. Ahora, hay dos cosas que descubrimos en los últimos dos días. Ese informe es trucho, es adulterado. El real informe que consigna los autos que pasaron ese día, da fe de que pasaron los autos de los tres  testigos que habían llamado a la comisaría. También, sobre la fecha  del 15 de junio, estuvieron 6 minutos hablando, y que llamaron a la comisaría y le dijeron que habían visto a Facundo, que lo habían subido a un móvil policial, entre 15.30 y 16 hs. A ellos les dijeron: «no, quedáte tranquilo que ya está en Bahía el pibe». Esas personas, además de acreditar que ese día viajaron a Bahía y por qué, aparecen en el visor de las patentes, y la persona que el ministro Berni, y todos los demás, dicen que pasó ese día a las 16.03. No pasó. Porque se ha alterado otro informe del cual ya participa un civil de la municipalidad de Villarino, identificado, y a quien vamos a pedir la detención, por considerarlo que está en curso él, en el delito de asociación ilícita.

Es una corporación actuando para que no se sepa qué pasó con Facundo. Todo lo que describís  son usuales de las fuerzas policiales: las tomadas de pelo, las falsas declaraciones para desviar la investigación. Pero también se suma la corporación de comunicadores o falsos periodistas y se empiezan a implicar un montón de otras esferas de la sociedad, como el caso de Berni que está replicando un discurso que no es…

Por supuesto, esto no pasa, únicamente, por la policía. La policía, por supuesto que fue, pero también los fiscales, los jueces, los políticos, medios operadores como La Brújula que luego los grandes medios de Capital Federal replican, sin informar, sin conocer, por interés también, porque son funcionales a los que a ellos les interesa. Esto ya lo hemos vivido en la causa de Daniel Solano, y lo he padecido y lo han padecido los familiares en la causa de Katherine Moscoso. Entonces, toda esta mafia, de la Policía y de la Justicia, nosotros ya las hemos padecido, y no es nada novedoso que la policía haya hecho lo que haya querido, porque, para mi son todos corruptos, pero tenés que preguntarte: ¿Es corrupto o es inútil?, si es inútil, y no estás capacitado para el cargo que tenés, te tenés que salir, porque es una forma de corrupción estar en un cargo en el cual o no tenes la voluntad, o no tenes la capacidad. Me refiero a los funcionarios provinciales, y a los fiscales provinciales que no investigaron nada. En ese rastrillaje de Buratovich, no estaba ni el fiscal, ni el ayudante del fiscal, ni el alcahuete del ayudante del fiscal, no había nadie. Era la policía haciendo lo que quería. Después cuando pasamos a la esfera federal, nos topamos con este personaje siniestro de Martínez, de quien pedimos la recusación y que estamos esperando que la jueza de garantías resuelva en referencia a esa petición.

Ya se vivió en el caso de Daniel Solano, y tantas otras desapariciones forzadas del Estado, y siempre se termina pidiendo el corrimiento de los Ministros de Seguridad, ya sea de la Nación o de la provincia, en este caso de Berni. ¿Qué pasa que no se logra nunca que los responsables políticos se terminen corriendo?

Yo estoy en esto desde abajo y acompañando a las víctimas. No hago política barata. Hay mucha política en el medio, y hay desaparecidos de primera y desaparecidos de segunda y hay utilización de los desaparecidos para algún interés electoral, partidario, político. Entonces, si estuvieran todos tan preocupados todos como dicen que están por Facundo, ¿Por qué no se preocupan y le dicen a la Corte Suprema que condene a los asesinos de Daniel Solano si ya está comprobado, si estuvimos 8 años, si los condenamos en 2018, si ya lo comprobó el fallo de diciembre de 2018 ¿Por qué permiten que siga habiendo desaparecedores con arma y cobrando sueldo? Les preocupa el caso de ocasión, el caso que está de moda, lo que se vende.

Ahí sale el ejemplo de Bullrich acercándose a la familia de Facundo cuando tiene una tremenda responsabilidad en la gestión pasada.

Bueno ese es un ejemplo formal de lo que estoy diciendo. Bullrich tendría que estar respondiendo penalmente.

¿Y cómo se asemeja el caso de Katherine Moscoso al de Facundo? Ella estuvo desaparecida por 6 días y se planta el cuerpo en Monte Hermoso

Katherine fue abusada y fue enterrada viva por distintos personajes vinculados al poder político de Monte Hermoso que es un pueblo narco. Es un pueblo donde a los chicos se les revienta el corazón de la cocaína que les venden. Y lo se porque tengo dos casos de chicos muertos, donde los chicos caen en la adicción y después se ven obligados a robar las casas de la gente de Bahía Blanca que tiene su casa de veraneo ahí con la policía que es la que le vende la droga. Y no es el primer caso de una chica asesinada, de femicidio, en Monte Hermoso, se han tapado todos como se quiso tapar este. Katherine, desaparece un domingo, se arma todo un plan de encubrimiento en la primera semana. Hubo un Fiscal que sale un día viernes a decir que está bien, que habló por Facebook, se comunicó con una amiga, que no quería volver, cosa que no es cierto. Y después, cuando apareció el cuerpo, empiezan a amenazar a todos los empleados del centro de monitoreo que podrían haber visto algo. Incendian la comisaría y todos los servicios públicos, especialmente, el centro de monitoreo y la casa del Secretario de Seguridad. El secretario de seguridad, es Ricardo Triches, era policía, pero no es más, porque lo habían implicado en el femicidio de Natalia Melman, la chiquita de Miramar. Con esos antecedentes era Secretario de Seguridad.

Después de todo esto, el fiscal mete presa a Daiana, una chica discapacitada, la mejor amiga de ella. Para el fiscal, Daiana había asesinado a Katherine, por celos, la había enterrado, la había sacado, la había puesto en ese lugar y después ella había llamado a todo el centro de monitoreo, había conseguido un Bora con unos tipos para que vayan a amenazar específicamente a un inspector. Y de ahí empezó esta causa, podría decir más. Estuvimos 4 años y medio para ver la causa. Ahora los medios, estos medios mafiosos, tienen acceso a la causa y hablan antes que la víctima. Y nosotros estuvimos 4 años y medio, para ver el expediente. Y no nos lo dejaban ver, porque cuando lo vimos denunciamos al fiscal general, a cuatro fiscales, a 6 comisarios. De dos de ellos, tenemos una nueva denuncia, en donde se le sacan fotos cuando ellos están apretando a personas que estaban trabajando en la búsqueda de Facundo, diciéndole que borren las fotos y que se vayan de ahí. Dos de esos comisarios, Maldonado, que está retirado  y Zamora, separado por ser denunciado por acoso de tres policías.

Estamos en ese paralelismo de que pueden plantar el cuerpo en cualquier momento, como lo plantaron en la causa de Katherine. Esto último pasó en el momento en el que estaba Cristina Fernández, de presidenta, como pasó con la desaparición de Daniel Solano en el Gobierno de Cristina Fernández, también. Y esto es porque el Estado es el desaparecedor, más allá de las buenas intenciones, o lo edulcorado de un discurso pedorro, berreta y lleno de buenas intenciones que se choca, con la realidad de un energúmeno como Berni como Ministro de Seguridad.

-La única solución sería  que se haga una verdadera transformación y limpieza del aparato policial y de las fuerzas de seguridad, porque sino, más allá de que pasen los gobiernos, van a seguir habiendo pibes y pibas desaparecidos, que falten de sus casas y no se puede seguir así.

Particularmente en el caso de Facundo  ¿Cómo va a ser la estrategia de la familia de aquí en adelante en la búsqueda de su hijo?

Vamos a pedir detenciones, no puedo adelantar más por ahora, pero eso es lo que vamos a hacer en el transcurso de la semana que viene.

Nota realizada por Lara Guerrero para el programa Las Brujas que Salem por la 96.7

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