Cristina: «Todas las obligaciones financieras de Argentina, desde el 25 de mayo de 2003, se han venido pagando religiosamente»

BUENOS AIRES- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, afirmó  que «todas las obligaciones financieras de la República Argentina desde el 25 de mayo del año 2003 se han venido pagando religiosamente», en referencia al acuerdo alcanzado con el Club de París.

A través de su cuenta de Twitter, la Presidenta resaltó que se trata de «un día muy importante para la Argentina, con el acuerdo por la deuda del Club de París y la invitación a la cumbre BRICS en Brasil».

Respecto del acuerdo por la deuda alcanzado esta madrugada con el Club de París, la mandataria recordó que esa deuda «se originó en 1956, después del derrocamiento de Perón (que dejó al país sin deuda externa)».

«Gran parte de lo adeudado se originó antes del año 1983. Se incorporó en el presupuesto público en 1986», expresó la jefa de Estado.

En ese marco, aseveró que «el financiamiento que obtendremos para nuestro paí­s no será, como ya ha ocurrido en otras décadas, para el gran casino financiero», sino que será «financiamiento para infraestructura, para desarrollo, para tecnologí­a, y para el futuro de todos los argentinos».

El acuerdo alcanzado por el gobierno nacional, a través del ministro de Economía, Axel Kicillof, apunta a cancelar la totalidad de la deuda en cinco años; y el monto acordado para los intereses asciende a 3% para los saldos de capital durante los primeros cinco años.

Por otra parte, destacó que «los BRICS -conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica- ayer invitaron a nuestro pais a la cumbre que tendrán en julio».

Y subrayó: «la invitación fue a nuestro país, bien digo, no a esta Presidenta, y no a tomar el té con masas, como parecerí­a por algunos titulares muy, muy, muy chiquititos».

Cristina recordó que integran «los BRICS el paí­s de mayor superficie del mundo, Rusia; el de mayor población, China; nuestro principal socio comercial, Brasil».

Asimismo, la Presidenta señaló que los BRICS representan «aproximadamente un cuarto del Producto Interno Bruto mundial, el 43 por ciento de la población del planeta, el 20 por ciento de la inversión global», y acompañó esta explicación con un cuadro que da cuenta de estas cifras.

A su vez, constituyen el 45 por ciento de la fuerza laboral del planeta, 3 billones de dólares de reservas a nivel mundial, (aproximadamente el 40 por ciento del total) y 2.000 millones de toneladas de producción agrí­cola entre sus países miembros.

Al mismo tiempo empresarios y economistas consideraron  que el acuerdo alcanzado por el Gobierno con el Club de París es un paso adelante y que abre una perspectiva de mayores inversiones extranjeras en el país.

El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, consideró que «el acuerdo alcanzado con el Club de París tiene un gran valor para la economía en general y la industria en particular».

Minutos antes de embarcarse rumbo a la Asamblea Anual de la OIT, que se llevará a cabo en la ciudad de Ginebra, dijo a Télam que el acuerdo «permitirá generar más y mejores inversiones para el desarrollo de la Argentina».

Por su parte, el presidente de la Asociación de Bancos Argentinos (ABA), Claudio Cesario, dijo que el acuerdo «genera un mensaje y una señal clara hacia los inversores globales que analizan las potencialidades de nuestro país».

El directivo de la entidad que agrupa a bancos extranjeros que operan en el país mencionó puntualmente las ventajas de sectores como «energía, minería, agricultura, servicios y, fundamentalmente, en capital humano».

Cesario consideró, por último, que el acuerdo «permitirá acceder a financiamiento externo en condiciones razonables, para encarar los proyectos de infraestructura que necesita la economía argentina para su desarrollo sustentable».

En tanto, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Carlos de la Vega, dijo que «realmente es un hecho muy auspicioso este acuerdo que logró la Argentina con el Club de París; es otro paso adelante en el camino de la normalización de las relaciones con el mundo financiero internacional».

«Permitirá, tanto al Estado como a los particulares, tener acceso al crédito internacional, que hoy está trabajando con tasas muy bajas, y que también puedan acceder a ese financiamiento las empresas del exterior que quieran invertir en la Argentina», aseguró.

Desde la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), Gustavo Weiss afirmó que el acuerdo «facilitará la compra financiada de por ejemplo turbinas de generación eléctrica, que antes tenían que ser adquiridas al contado».

«Hay mucho equipamiento caro de origen europeo que ahora se podrá comprar de manera financiada, como por ejemplo equipos viales para las rutas, turbinas para obras hidroeléctricas y destilerías», reseñó.

A su turno, el expresidente del Banco Central Aldo Pignanelli dijo a radio América que este acuerdo «va a favorecer la compra de equipamiento y tecnología a plazo y a una tasa más razonable» y consideró que «Argentina es un país con muy buen futuro».

Proyectó que «el tema de los holdouts de alguna manera se va a solucionar y el frente externo se va a ir despejando. Hace dos años que vengo diciendo que no hay ninguna posibilidad de que Argentina caiga en default, ni con este Gobierno ni con ningún gobierno», remarcó.

El también expresidente del Banco Central Arnaldo Bocco sostuvo que el acuerdo es «una excelente noticia que permitirá financiar obras y se convierte en un mensaje a la Corte de Estados Unidos, que dice que estamos dispuestos a pagar, pero no cualquier cosa».

Bocco dijo que «es muy exitoso el acuerdo logrado por el ministro Axel Kicillof, que es un gran negociador, porque una vez desembolsado el primer pago liberará las restricciones que tenía Argentina para el sector privado que en este momento requiere financiación».

Por su parte, el exsubsecretario de Coordinación Económica del Palacio de Hacienda, Alejandro Robba, dijo que de este modo el Gobierno «concluye una etapa más en el camino de cerrar definitivamente los problemas residuales del default de la deuda externa».

«Se llegó al objetivo -resaltó Robba- sin tener que acordar con el Fondo Monetario Internacional, que era una premisa de los negociadores argentinos».

El economista, profesor de la Universidad de Moreno, señaló que «la flexibilidad de los plazos y pagos del convenio por 9.700 millones de dólares, podrán ser atendidos sin problemas por éste y por los gobiernos que lo sucedan».

Economistas de consultoras privadas señalaron que el acuerdo alcanzado para regularizar pagos al Club de París permitirá a empresas radicadas en el país, nacionales y extranjeras, e inclusive a gobiernos provinciales y municipales, emitir deuda a tasas de un dígito, lo cual «aliviará tensiones» en materia de financiamiento.

Para el economista Mario Blejer a partir del acuerdo «se espera que haya un aumento de las inversiones» extranjeras en el país porque «el Club de París es muy importante para el sector privado, los inversores extranjeros que tengan interés de invertir en la Argentina van a poder contar con un seguro soberano de su país».

«Esa es la consecuencia más importante, la probabilidad de que las inversiones externas aumenten y de forma importante», dijo el economista.

En tanto, el economista Aldo Ferrer remarcó la importancia del acuerdo alcanzado entre la Argentina y el Club de París porque «fortalece la capacidad del gobierno de ordenar la economía».

«Es un paso muy importante que remueve un obstáculo que había quedado desde la reestructuración de la deuda», sostuvo hoy en declaraciones a radio FM Latina.

 

Ferrer remarcó que el acuerdo se hizo bajo los términos de la Argentina, «sin la participación del Fondo Monetario Internacional», lo que constituye un valor «simbólico», al tiempo que consideró necesario «evitar la ilusión de que esto va a provocar una avalancha de dólares y que los temas pendientes, como la inflación, el tipo de cambio, o la falta de divisas se resuelve con esto».

La celebración del acuerdo «puede ayudar a generar un clima más positivo del país» y puede empujar a «algunas inversiones que no se decidían»; pero insistió en que la mira de la economía argentina «no está en el capítulo extranjero».

Para el economista Agustín D`Attellis, de la agrupación La graN maKro, se abrió un «potencial ingreso de divisas, ya sea en forma de inversiones extranjeras o la posibilidad de refinanciar vencimientos de deuda próximos».

El acuerdo con el Club de París «permitirá a la economía nacional distender tensiones, recuperar el camino del crecimiento y continuar, así, por la senda del desarrollo económico con inclusión», según D`Attellis.

El ex funcionario del Fondo Monetario Internacional (FMI),Claudio Loser aseguró, por su parte, que «hay un gran apetito por invertir en energía y ese ha sido el principal motor por el lado de los acreedores» para llegar a un acuerdo con la Argentina.

Cerrar el acuerdo «ayuda muchísimo a mejorar las relaciones financieras internacionales y, quizás, lleve a que se negocie con los fondos buitre para terminar esta gran pesadilla que ha sido para la Argentina los últimos doce años», concluyó.