Vuelve a prisión uno de los condenados por el crimen del fotógrafo José Luis Cabezas

DOLORES- Sergio Gustavo González, quien gozaba del beneficio de libertad condicional por el asesinato ocurrido el 25 de enero de 1997, deberá volver a la cárcel a cumplir lo que le resta de pena tras ser detenido hace 11 días como partícipe de una banda dedicada a la elaboración y venta de éxtasis.

Fuentes judiciales y el abogado de González (42), Juan Martín Cerolini, dijeron a Télam que el condenado violó las condiciones de su libertad y podría ser enviado nuevamente a la cárcel de Dolores.

De acuerdo con lo que se probó en el juicio oral, González fue el encargado de obligar a Cabezas a arrodillarse para que fuera ejecutado de dos disparos en el cráneo, pero después de que se le bajara la condena fue liberado en febrero de 2005 tras el pago de una fianza.

Hace once días, el 17 de marzo, González fue apresado en su casa de La Plata en el marco del operativo de la Policía Federal denominado «Rola Fest», que desbarató una organización dedicada a la fabricación de pastillas de éxtasis que vendían en recitales y fiestas electrónicas.

Los voceros consultados afirmaron que los pesquisas encontraron pruebas de que González representaba una ramificación de la banda dedicaba a la venta de cocaína en la capital bonaerense, por lo que fue apresado y se le incautaron un revólver y una escopeta.

Sin embargo, González presentó una identidad falsa al momento de ser arrestado y transcurrieron 10 dí­as hasta que las autoridades pudieron determinar que en realidad se trataba del condenado por el caso Cabezas.

Una fuente judicial explicó a Télam que, al advertir esto, el juzgado federal de Sergio Torres se comunicó con la Cámara de Dolores, que condenó a González y al resto de los imputados por el homicidio del fotógrafo de la revista «Noticias».

Debido a que el imputado gozaba de libertad condicional, el jueves la Cámara resolvió suspender provisoriamente el beneficio y dio vista a a la fiscalía general de Dolores, a su defensor y solicitó informes al Patronato de Liberados sobre cuál era su conducta.

Una vez que cada parte emita su opinión y se reciban los informes, la Cámara decidirá si corresponde que González continúe cumpliendo la pena de perpetua en prisión y mientras tanto está a disposición de ese tribunal y del juzgado de Torres.

El vocero explicó que cuando la sentencia a perpetua quedó firme en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, González llevaba cumplidos alrededor de 20 años de cárcel sumando los que estuvo en prisión y por la aplicación de la «ley del 2×1» vigente cuando fue detenido.

En tanto, según establece el Código Penal, el tiempo que pasó en libertad condicional no se tiene en cuenta para el cómputo de la pena si cometió un nuevo delito, aunque por ahora se trata solo de una detención, ya que no hay una condena.

González integraba una banda conocida como «Los Horneros», oriunda de Los Hornos, La Plata, que la madrugada del 25 de enero de 1997 capturó a Cabezas a la salida de la fiesta de cumpleaños del empresario postal Oscar Andreani en Pinamar.

En medio de un operativo clandestino supervisado por los policías Aníbal Luna y Sergio Camaratta, el fotógrafo fue conducido hasta una cava de un camino rural de General Madariaga, donde el policía Gustavo Prellezo lo asesinó de dos disparos en la cabeza e incendió su cuerpo dentro del auto que utilizaba para la cobertura periodística de la temporada de verano.

Tras una compleja investigación criminal, el juez de Dolores que instruyó la causa, José Luis Macchi, determinó que el empresario fallecido Alfredo Yabrán fue el autor intelectual «mediato» del crimen de Cabezas y su jefe de custodia, el ex sargento del Ejército, Gregorio Ríos, el inmediato.

La «Banda de los Horneros» fue condenada en febrero de 2000 por la Cámara de Dolores a prisión perpetua, en un debate en el que, además, recibieron reclusión perpetua Prellezo, Luna, Camaratta, y Ríos.

En noviembre de 2003, el Tribunal de Casación bonaerense redujo significativamente las condenas impuestas y, gracias a la ley del «2×1» entonces vigente, «Los Horneros», con excepción de Héctor Retana que murió en la cárcel, fueron beneficiados con morigeraciones de la prisión.

No obstante, Braga y Auge violaron las condiciones para permanecer en arresto domiciliario, por lo que el beneficio fue revocado en diciembre de 2007 y volvieron a la cárcel.