Especialistas internacionales debaten en el país sobre la educación en contexto de encierro

 

BUENOS AIRES- Especialistas locales, de México, Costa Rica, Uruguay, Perú y Bélgica debatieron  en torno a la educación en contexto de encierro, el colectivo educativo que más ha crecido entre 2002 y 2010 en la Argentina con un 227 por ciento.

«No existe una limitación para que las personas que se encuentran detenidas puedan ir a la escuela. Es el Estado el que debe facilitar ese objetivo», dijo durante la apertura del seminario el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni.

El evento, que se realizó en el Salón Alfredo Bravo del Ministerio de Educación, contó con la participación de unos 200 educadores, entre los que se encontraban docentes, coordinadores, además de representantes provinciales e internacionales expertos en el área.

Sileoni también presentó la colección «Leer para ser libres», integrada por 23 libros -elaborados por el Plan Nacional de Lectura y la Biblioteca Nacional de Maestros-, que incluye además las voces, en primera persona, de los detenidos que forman parte del sistema educativo.

El V Seminario Internacional, enmarcado en las XI Jornadas Nacionales de Educación en Contextos de Encierro, tiene por finalidad el «fortalecimiento de la implementación de las políticas públicas», según dijo a Télam María Isabel Giacchino de Ribet, coordinadora de la modalidad de Educación en Contextos de Encierro.

Sileoni subrayó que «hemos crecido mucho en cuanto a la educación en un contexto de encierro, ya que la matrícula aumentó entre 2002 y 2010 un 227%», lo que significa que, entre los alumnos de las cárceles, los centros socioeducativos para menores de 18 años y de los centros de adicciones, «la matrícula asciende a 40.000 alumnos que cursan el primario y el secundario en todo el país».

«Si bien las personas en contextos de encierro deben purgar las faltas sobre la sociedad, nada indica que no tengan los mismos derechos que todos en materia de educación y salud», afirmó el ministro.

Sileoni expresó además que «el encierro está amenazado por el sentimiento de sinsentido profundo», pero dentro de esas paredes «hay sueños y expectativas, y creemos que el Estado debe alimentar esas esperanzas».

El funcionario estuvo acompañado también por el viceministro de Educación, Jaime Perczyk; el subsecretario de Equidad y Calidad, Gabriel Brener; y la secretaria de Coordinación y Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Verónica Ferraris.

Al referirse a la participación de diversos representantes del área, Ferraris destacó que el evento es «simbólico, porque refleja el espíritu de desarrollo de la cooperación Sur-Sur, es decir, el fortalecimiento del diálogo entre países sobre el eje de las políticas públicas relacionadas con inclusión social».

Por su parte, Giacchino de Ribet afirmó que «tenemos dos ministerios, el de Relaciones Exteriores y el de Educación, muy fuertemente implicados, porque realizamos el intercambio de miradas y vemos qué se destaca de un país para tomar esas ideas para realizar políticas públicas más eficientes».

En cuanto a la labor del Ministerio de Educación en relación al aprendizaje de personas en contextos de encierro, la funcionaria destacó que «se viene desarrollando una tarea ininterrumpida para que la educación pueda llegar a todos los detenidos, porque por ejemplo, la mitad de las personas en cárceles no terminaron el primario».

«Los detenidos, en su mayoría, desean no volver a tener la vida que tuvieron cuando salen, pero saben que si no tienen un título secundario no pueden aspirar a ningún trabajo, y es por eso que la escuela se transforma en un medio para poder concretar proyectos futuros», destacó Giacchino.

También remarcó que «la escuela, en un contexto de encierro, es un espacio de libertad, porque la persona puede hablar, expresarse, manifestar sus deseos, y además aprende cosas como escribir, leer, que en otro momento ni siquiera tenía en su imaginario».

Actualmente el Ministerio de Educación capacita a unos mil docentes para brindar clases en contextos de encierro, y ya lo realizó con unos mil el año anterior, pero además provee bibliotecas, materiales didácticos, nuevas tecnologías, y además, en el conjunto de las 1800 escuelas que se están construyendo, algunas de ellas se realizan dentro de esos establecimientos.