El detenido por la toma de rehenes era buscado por secuestros extorsivos

HURLINGHAM- El delincuente que ayer mantuvo como rehenes por tres horas a dos mujeres, en una casa de la localidad bonaerense de Villa Tesei, era buscado por la Policía por al menos cinco secuestros extorsivos cometidos en los últimos dos meses en el Acceso Oeste.
Según informaron fuentes judiciales y policiales, el hombre es «un peligroso secuestrador», identificado como Carlos Daniel Fernández (35), que pertenecía a una organización con varios de sus integrantes ya detenidos en los últimos meses.
En el marco de la investigación a la banda, el fiscal federal de Morón Sebastián Basso y el personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) Morón habían allanado el domicilio de Fernández, también en Villa Tesei, del partido de Hurlingham, aunque no lo encontraron en el lugar.
El propio Fernández fue quien le mencionó anoche al fiscal Claudio Oviedo, uno de los que negoció durante la toma de rehenes, que la Policía había ido a allanar su casa, dijeron los voceros.
Los investigadores concluyeron de esta manera que Fernández integra la misma organización que secuestró el 9 de mayo al piloto de Aerolíneas Argentinas Fabio de Castro, en su casa de Ramos Mejía, quien fue liberado cuatro horas más tarde tras el pago de 20.000 pesos.
Por ese hecho, la Policía detuvo a cuatro personas aunque, según manifestaron voceros judiciales, en total creen que la organización está conformada por «entre quince o veinte secuestradores, pero se van turnando para cometer los hechos».
El modus operandi de la banda consiste, en primer lugar, en obligar a su víctima a trasladarlos a su casa, robar dinero y todos los objetos de valor que encuentren y, finalmente, llevar a la persona secuestrada y pedir un rescate a sus familiares.
Las fuentes explicaron que hubo, además, una primera tanda de detenciones el 27 de marzo, cuando apresaron a otras cuatro personas.
Los hechos que terminaron con la detención de Fernández comenzaron ayer a las 16, cuando cinco delincuentes robaron una camioneta Renault Kangoo en la localidad de Merlo, luego interceptaron a una pareja a bordo de un Mini Cooper, dos de ellos se subieron y los llevaron cautivos por algunas cuadras.
Tras ser liberada, la pareja se comunicó con el servicio de alerta 911, por lo que la Policía fue en busca de los dos vehículos robados y los halló en la esquina de Cetrángolo y Jufré, de Villa Tesei, donde los delincuentes dejaron el Mini Cooper tras sufrir un desperfecto técnico.
Mientras que el resto de sus cómplices lograron huir, Fernández escapó por los techos y logró internarse en una casa de Cetrángolo 458, donde armado con una pistola Ballester Molina calibre .45, retuvo a una anciana de 80 años, a una mujer de 43, a su hija de 10 años y a una amiguita de ésta.
Los negociadores del Grupo Halcón, quienes junto a la policía rodearon rápidamente la casa, consiguieron que el delincuente liberara a las niñas cerca de las 18.30 y finalmente, alrededor de las 21, dejara salir a las mujeres sanas y salvas y se entregara.
Según dijeron las fuentes, las autoridades manejaban la hipótesis de que cuando ayer por la tarde los delincuentes robaron la Renault Kangoo y el Mini Cooper estuvieran en realidad en la búsqueda de alguna víctima para secuestrar.
Además del hecho en el que tomaron cautivo al piloto de Aerolíneas Argentinas, la policía le atribuye a la banda de Fernández el secuestro, el pasado 12 de marzo, de la ex esposa y dos hijas del secretario administrativo del Senado de la Nación, Juan Zavaleta, y de los tres novios de ellas.
El funcionario pagó 40.000 dólares de rescate y las víctimas fueron liberadas sanas y salvas.
El 28 de marzo, en tanto, los mismos delincuentes presuntamente secuestraron a un joven de 25 años en el partido bonaerense de Ituzaingó y exigieron a sus familiares 200.000 dólares, aunque finalmente fue rescatado por la policía en Moreno tras un tiroteo.
En otro hecho ocurrido el 8 de mayo, un día antes que el secuestro del piloto aeronáutico, la banda capturó a los hermanos Pedro y Pablo Dinatolo, dueños de una cadena de corralones de materiales para la construcción, en el Acceso Oeste, a la altura de Moreno.
Los secuestradores pidieron 30.000 dólares de rescate, pero finalmente liberaron a las víctimas sin que se concretara el pago.