Balearon en un asalto al hermano de Candela Rodríguez

TRES DE FEBRERO- Un hermano de Candela Sol Rodríguez, la nena de 11 años que fue asesinada en 2011 en el partido de Hurlingham, fue baleado en un glúteo durante un asalto ocurrido en la localidad bonaerense de Pablo Podestá, partido de Tres de Febrero.
Fuentes policiales confirmaron el hecho, pero fue la madre de la víctima, Carola Labrador, quien dio los detalles al informar que el episodio ocurrió anoche cuando su hijo Emanuel, de 15 años, se negó a entregar su celular durante un asalto y le efectuaron un disparo que lo hirió levemente en un glúteo.
«Quisieron robarle el celular y no se los quiso dar. Le dieron un balazo en el cachete de la cola pero ya está bien. Fue una desgracia con suerte», dijo Labrador al canal C5N.
La mujer aclaró que el hecho ocurrió «anoche», cerca de la casa de su madre en Pablo Podestá.
Labrador explicó que, de acuerdo a lo que le contó su hijo, «varios delincuentes» que «estaban en moto» lo amenazaron para sacarle el celular.
La mujer reconoció que a raíz de lo que sucedió con Candela, la familia cuenta con una custodia, pero que en el caso de su hijo de 15 años, no está permanentemente con él.
La mamá de Candela descartó que el hecho esté vinculado a la causa por el asesinato de su hija, al afirmar que «esto fue algo que le puede pasar a cualquier personas, hoy nadie está exento, hay que cuidarse mucho, fue algo al azar».
Respecto a la causa Candela, dijo que lo último que sucedió fue que la Justicia les dictó la prisión preventiva a los únicos dos detenidos que hay por el caso, Hugo Bermúdez (53) y Leonardo Jara (34), y que espera que próximamente sean apresados «dos o tres personas más y se sepa la verdad».
Candela Sol Rodríguez (11) fue vista con vida por última vez el lunes 22 de agosto de 2011, cuando esperaba a unas amigas para ir a la reunión del grupo de boy scouts al que pertenecía, y el 31 de agosto apareció asfixiada dentro de una bolsa, a 30 cuadras de su casa, en el partido de Hurlingham.
Ocho personas fueron detenidas inicialmente acusadas de haber secuestrado, retenido y asesinado a Candela en el marco de una venganza contra su padre, detenido por piratería del asfalto.
Pero en abril del año pasado, la sala III de la Cámara de Apelaciones y Garantías de Morón decretó la nulidad parcial del proceso, ordenó liberar a todos los detenidos y apartó al juez de Garantías de Morón que tuvo a su cargo el caso, Alfredo Meade.
Luego, también fue separado el fiscal Marcelo Tavolaro y su reemplazante, Mario Ferrario, separó a la Policía bonaerense de la investigación.
El 13 de septiembre último una comisión especial de senadores bonaerenses que analizó la investigación del crimen de Candela, recomendó que se exonere a varios jefes policiales, y pidió que se someta a jury a los funcionarios judiciales que intervinieron en la causa.
La hipótesis de la comisión es que la policía desvió la investigación «para encubrir a los homicidas» porque para ellos el caso está vinculado al narcotráfico.
En noviembre pasado, el fiscal Ferrario volvió a detener por el caso a Bermúdez -presunto autor material del crimen- y Jara -sindicado como la persona que engañó y capturó a la nena-, dos de los sospechosos que ya habían estado presos por el caso.