Políticos y juristas respaldaron el proyecto de reformas de las áreas de inteligencia anunciado por la Presidenta

BUENOS AIRES- El proyecto de ley que reforma todas las áreas de inteligencia anunciado ayer por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner recibió el amplio respaldo de sectores políticos y judiciales quienes destacaron la iniciativa como una decisión valiente e histórica.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, sostuvo que el proyecto de creación de la Agencia Federal de Inteligencia se enmarca en un «nuevo enfoque» sobre el servicio de inteligencia y calificó la iniciativa, que será enviada al Congreso Nacional, como «un avance cualitativo y contundente».

El ministro de Defensa, Agustín Rossi, calificó como «decisión de enorme coraje» el anuncio por parte de la Presidenta.

El funcionario dijo que la medida «tiende a transparentar el accionar de la inteligencia en Argentina para consolidar la democracia».

«Va a ser muy positivo que la tarea que realizaba la Dirección de Observaciones Judiciales de la Secretaría de Inteligencia quede en manos de la Procuración General de la Nación», ya que «esto va a ayudar a que esas investigaciones se focalicen en los delitos que más le preocupan a la sociedad, como el narcotráfico, el terrorismo, el lavado de dinero y la trata de personas», indicó.

A su vez, el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, Martín Sabbatella, aseguró hoy que «Cristina no especula en la toma de las decisiones que el pueblo y la patria necesitan».

En ese sentido, el dirigente de Nuevo Encuentro resaltó que «Cristina demuestra una vez más que no sólo es la presidenta que conduce con capacidad y entereza la Nación, sino que es la dirigente con más coraje e iniciativa del país; que va al hueso y no especula en la toma de las decisiones que el pueblo y la patria necesitan».

El diputado nacional Héctor Recalde (Frente para la Victoria) consideró que la mandataria «tuvo mucho coraje para meter mano en los servicios de inteligencia», y sostuvo que «quizás por eso pasaron tantas cosas», al destacar que «desde 1983 hasta ahora ha sido este el único gobierno que se ha animado a realizar transformaciones».

El dirigente radical Leopoldo Moreau celebró la decisión al señalar que tiene como objetivo «desarticular un entramado mafioso que se fue gestando en la Argentina» y enfatizó que «las mafias no pueden condicionar la democracia».

Moreau dijo que la ex SIDE «juntó negocios con la impunidad que brindaban estos servicios de informaciones y la extorsión que le agrega a ese entramado un sector de la justicia» y recordó que «durante el gobierno de Alfonsín se debió desmilitarizar a la SIDE. Por primera vez el Servicio tuvo un civil al frente» y que por ello se sufrió «el secuestro y muerte del empresario (Osvaldo) Sivak».

El Secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, Ricardo Forster, aseguró que la disolución de la Secretaría de Inteligencia «era una deuda de la democracia», y consideró que el discurso de la presidenta «fue histórico y de un enorme coraje».

«La disolución de la ex SIDE fue una decisión fundamental, histórica y muy valiente. Tocar las estructuras de la SIDE no es algo sencillo y requiere una convicción y de una gran decisión», sostuvo Forster en declaraciones a radio América.

El abogado constitucionalista Eduardo Barcesat calificó la iniciativa como «un avance cualitativo y contundente» y respaldó el anuncio al sostener que la ex SIDE «tenía una absoluta inutilidad para tareas de investigación».

Por su parte, el jurista y ex ministro de Seguridad de la administración bonaerense, León Arslanián, respaldó el anuncio de la presidenta al sostener que se trata de «la gran deuda de la democracia con la seguridad».

Según Arslanián, que se desempeñó en el histórico Juicio a las Juntas Militares, entre los problemas que puedan existir en materia de seguridad, el tema de la Secretaría de Inteligencia era el que se configuraba como la «gran deuda» de la democracia.

En esa línea, Sergio Burstein, integrante de familiares de víctimas del atentado a la Amia, fue contundente: «Cerrar la SI es un acto de valentía increíble».