Sileoni aseguró la escuela tiene que ayudar a los jóvenes en la búsqueda de su vocación

BUENOS AIRES- El ministro de Educación, Alberto Sileoni, aseguró que orientar en su vocación a los chicos que transitan los últimos años de secundaria es una “responsabilidad institucional” de la escuela “del mismo modo que es una responsabilidad que los chicos terminen y se lleven el título”.

“La responsabilidad no se termina en la fiesta de egresados porque la escuela no tiene sólo que transmitir saberes y valores, sino ayudar a los jóvenes a tomar una decisión” sobre su proyecto de vida futuro, aseguró Sileoni en Parque Norte, antes de dar apertura al V Encuentro Nacional del Parlamento Juvenil del Mercosur en el marco del cual se presentó el programa de orientación Vocacional “Dar Pie”.

El funcionario explicó que este micrositio alojado en la sección “recursos” del portal Educ.ar fue elaborado por el ministerio a partir de un reclamo realizado por los propios estudiantes en la anterior reunión del Parlamento Nacional del Mercosur.

“Los chicos nos pedían que los ayudáramos en una de las elecciones más difíciles que hacen algunos seres humanos, lo que pueden elegir, al término del secundario, y entonces estamos presentando hoy un programa de educación vocacional para ayudarlos”, dijo.

El micrositio web -que buscar proveer recursos para acompañar a los estudiantes en el proceso de elección de proyectos de vida personales, educativos y laborales- tiene tres componentes: el juego “Dar pie”, dos manuales -uno para docentes y otro para alumnos- y dos ciclos televisivos producidos por Canal Encuentro – “Vocaciones” y “Vocaciones Argentinas”; además de links para acceder a cuatro webs de orientación vocacional.

El elemento principal del sitio -descargable como las series de Encuentro- es la aplicación “Dar Pie. Pensar, intercambiar, elegir”, un juego en cinco etapas que permite al estudiante identificar oficios, profesiones o proyectos personales que le gustan, clasificarlos y jerarquizarlos para finalmente imaginar el itinerario vocacional.

“Por supuesto que no hay recetas para decirle a alguien lo que tiene que hacer de su vida, hay aproximaciones. Junto a este juego, que ofrece caminos pero va complejizando la decisión, hay una acción de nuestro programa de formación docente que es específico para que acompañen a los alumnos en esta etapa”, dijo el ministro.

Por otro lado, Sileoni ubicó a este programa también dentro de las acciones que desempeña el ministerio para evitar la deserción escolar.

“Mejores escuelas, salarios, netbooks son una invitación a generar interés en las escuelas. Y esto de despertar vocaciones también forma parte de esa lucha para retenerlos en la escuela y que se reciban con los mejores aprendizajes”, dijo.

Por su parte, el viceministro Jaime Perzcyk recordó que las 4,5 millones de netbooks distribuidas en todas las escuelas secundarias públicas del país a través del programa Conectar Igualdad “es lo que permite que esta iniciativa llegue masivamente a todas las escuelas”.

“Queremos un piso más alto, que implica que todos puedan ir a la escuela y tengan acceso al conocimiento, pero también levantar el techo: que los chicos sientan que en la escuela pueden construir un proyecto de vida cada vez más amplio. Eso también es inclusión social”, dijo.

De la V Encuentro Nacional del Parlamento Juvenil del Mercosur, que sesiona hasta mañana, participan 1.200 chicos de escuelas secundarias de todo el país, que se organizaron para trabajar en comisiones por ejes temáticos a partir de documentos elaborados a partir de debates previos.

Género; inclusión educativa; participación ciudadana; jóvenes y trabajo; derechos humanos; e integración latinoamericana son algunos de los temas sobre los que reflexionan los jóvenes.

“Queremos cambiar un poco las cosas, para que nuestros hijos y nietos tengan una buena enseñanza y para eso debatimos en forma amplia sobre la educación que queremos”, aseguró Jesús Núñez de 17 años, quien llegó a Buenos Aires en representación de su escuela de Santiago del Estero.

Entre los integrantes de la delegación de El Chaltén, provincia de Santa Cruz, estaba Tamara Carili, quien definó su participación como “una gran experiencia” porque aprendió «cómo escuchar las ideas de los demás, a no ser tan cerrada”.