Se profundiza la disputa entre Macri y Massa

BUENOS AIRES- Los precandidatos presidenciales Sergio Massa (Frente Renovador) y Mauricio Macri (Pro) intensifican su ofensiva distrito por distrito para quedarse con sectores de la UCR que potencien sus posibilidades electorales, en medio de acusaciones cruzadas e informaciones contradictorias.

La disputa, que recrudeció desde la puesta en escena de Massa con Gerardo Morales en Jujuy a principios de mes, incluida una foto juntos, se da en todas las provincias e incluso en algunas hay puja entre diferentes sectores de la UCR.

Massa salió al cruce de sus críticos dentro del Frente Amplio UNEN y dijo a Télam el jueves pasado que «todavía no hay firmado ningún acuerdo» y que lo que está buscando es «dialogar políticas de Estado», aunque anticipó que a mediados de noviembre se reunirá con los jefes del radicalismo formoseño, el senador Luis Petcoff Naidenoff y el diputado Ricardo Buryaile.

Formosa es un ejemplo de las filtraciones cruzadas que dejan trascender ambos comandos de campaña: desde Bolívar 1 devalúan los intentos de Massa y aseguran que Buryaile «está enfrentado a Naidenoff y está decidido a particicipar de un frente» con el macrismo.

En la provincia de Neuquén ocurre algo similar, ya que el intendente radical de la capital provincial, Horacio «Pechi» Quiroga, estuvo esta semana acompañado de massistas como Felipe Solá y Joaquín de la Torre en su lanzamiento formal como candidato a gobernador, aunque operadores del FR admiten que él aún titubea en cerrar una alianza por sus contactos con Macri.

Algo similar ocurre en La Rioja, en la que el diputado radical Julio Martínez se apresta a pelear la gobernación local y tanto desde el massismo como del macrismo aseguran tenerlo ya casi como un aliado.

Consultado sobre si los acuerdos terminarán siendo con dirigentes o con toda la fuerza local de la UCR, uno de los operadores massistas en esta estrategia, el intendente Mario Meoni (ex radical), afirmó que «en general, en los distritos donde hay chances de ganar, acompañan todos».

Por su parte, el coordinador político nacional del Pro, Emilio Monzó, aseveró: «Nosotros apostamos a acuerdos orgánicos, y Massa apuesta a quedarse solamente con los dirigentes».

A pesar de la potencia simbólica que le dio a Massa a la foto con Morales (presidente de los senadores nacionales de la UCR), hasta ahora solamente tiene avanzadas negociaciones en Jujuy, Tucumán y Tierra del Fuego, y no logró acometer su meta principal: pactar con su amigo, el intendente de Córdoba, Ramón Mestre.

En una estrategia que fue bajando el perfil mediático gradualmente al pasar los meses, Macri tiene prácticamente cerrado un acuerdo institucional y orgánico con la UCR de Córdoba (segundo distrito del país), y están cerca de conseguirlo en Entre Ríos, Misiones y La Pampa.

Las novedades en ese campo se llaman Mendoza y Río Negro: Macri y Alfredo Cornejo, presidente de la UCR mendocina, se reunieron ayer y según los operadores del Pro «todo se encamina a un frente distrital para enfrentar al peronismo», mientras que en la provincia patagónica el macrismo entabló negociaciones con el presidente del bloque radical de legisladores, Bautista Mendioroz.

En Chaco, la intendenta Aida Ayala (UCR) mantiene buen diálogo tanto con Macri como con Massa, al igual que ocurre con el gobernador correntino Ricardo Colombi.

En el principal distrito del país, la provincia de Buenos Aires, el massismo y el Pro tienen previsto acudir en solitario a las elecciones aunque no descartan sumar dirigentes extrapartidarios aislados, y en la Capital Federal ocurre algo similar.

A nivel nacional, ni Macri ni Massa buscan acuerdos orgánicos, aunque ambos no rechazan la posibilidad de sumar como compañero de fórmula a un dirigente radical que cristalice la diversidad que querrán transmitir en la campaña.