Estudiantes de Pilar terminan el secundario en un aula que hicieron con sus propias manos

PILAR- Las mujeres se basaron en la historia de Juana Azurduy para sacar en limpio una enseñanza que les ha permitido vencer la adversidad, transformándola en un ejemplo de educación popular que se da en el marco del Plan Fines, en la localidad bonaerense de Pilar.

A través de sus saberes previos y de los conocimientos que obtienen de las materias que cursan como matemática, física, economía e historia, resuelven las situaciones cotidianas mientras se reconstruyen individual y

colectivamente.

«Algunas antes, otras después, fueron acercándose a la oportunidad de terminar el secundario y lo hacen  en las aulas que ellas mismas levantaron. Es la educación que les permite convertirse en agentes de transformación de su propia realidad», dijo Carla Ponsone, profesora de historia del grupo.

La docente fundó hace seis años, junto a Hernán Nemi y otros profesores de escuelas de la zona, la biblioteca «Palabras del Alma», en el barrio Peruzotti, que ofrece además, entre otras actividades, un espacio donde funcionan hoy seis comisiones del Plan Fines con unos 120 alumnos.

Entre esos grupos que integran hombres y mujeres, jóvenes y adultos de la zona, se destaca el de estas mamás que estudiaron en las aulas que ellas mismas levantaron, en el marco del programa «Ellas Hacen», que el Ministerio de Desarrollo Social lleva adelante en el partido de Pilar.

Por esa razón, a la hora de hacer la capacitación en obras de plomería, gas, y albañilería, pudieron aplicar los conocimientos de matemáticas y física que aprendieron en las clases del profesor Federico Fuentes.

Este profesional, que es ingeniero y trabaja como voluntario en la construcción del nuevo edificio de la biblioteca, las dirigió para que pudieran construir las aulas.

«Él fue quien en una de sus clases magistrales nos enseñó a revocar las paredes, en base a la habilidad que se necesita en repostería para cubrir con merengue italiano la torta conocida como Rogel», dijo Marta, una de las alumnas más jóvenes del grupo.

Para Estela Franqueli, profesora de Economía Social, la enseñanza de su materia apunta a obtener herramientas válidas para generar recursos con un concepto comunitario, alejadas de la visión ortodoxa de la disciplina.

«Administrar el dinero familiar, generar nuevas formas de organización como son las cooperativas que ellas mismas integran, y las compras comunitarias son algunas de esas estrategias pedagógicas que ayudan a aprender, sin alejarnos de las vivencias cotidianas», explicó la docente.

Romina Nogués, coordinadora del Plan Fines en Pilar, donde estudian actualmente 3.000 jóvenes y adultos de 51 barrios y zonas rurales de ese distrito bonaerense, dijo que «lo revolucionario de este plan es que siendo educación popular, no deja de ser educación formal».

«Los profesores del Plan Fines deben seguir el camino que les impone el sistema educativo como cuando buscan acceder a cargos en cualquiera de las escuelas. Tienen supervisión, puntaje y para eso tienen que estar acreditados», sostuvo Nogués.

El Ministerio de Desarrollo Social organiza la demanda educativa en territorio mientras que la cartera educativa pone los cargos docentes y paga los sueldos, aclaró la socióloga que tiene a su cargo unas 120 comisiones del Fines.

Uno de los motivos que mantiene estos días preocupadas y ocupadas al grupo de mujeres que terminan el secundario en la biblioteca de Pilar surgió de una propuesta de la profesora de historia: buscar fechas para conmemorar las gestas patrióticas que fueran significativas para ellas.

«En esa búsqueda, dimos con la Juana Azurduy y la gesta de Ayohuma, que fue derrota y fue también clave en las guerras de la independencia en el Norte», señaló Ponsone.

La lectura inevitable fue que si la «Juana de la derrota» (de Ayohuma) se reinventó, se reconstruyó; nosotras, también desde la derrota, podíamos salir adelante.

«Esa fue una de las más hermosas conclusiones que el grupo de mujeres sacó de esa parte de la historia, y fue tan fuerte que las motivó a celebrar la conmemoración el próximo sábado 8 de noviembre, en alusión a esa batalla», dijo la docente que fundó la Biblioteca «Palabras del Alma».

En ese acto las mamás del Fines y trabajadoras de las cooperativas del «Ellas Hacen» contarán su experiencia que, salvando las distancias, se apoya y toma como modelo la emblemática historia de las mujeres del norte, en tiempos de las guerras de la independencia.

«Contarán cómo desde ‘el no ser’, desde el olvido, y desde la violencia se reinventaron para ser hoy sujetos de derecho y agentes del cambio», sostuvo la educadora.

Y una de las mujeres vendrá con su uniforme de trabajo, su casco, sus zapatos de operaria y contará la experiencia.