AFI: el Senado aprobó las designaciones de Parrilli y Mena

CAPITAL FEDERAL- Con 38 votos a favor y 18 en contra, los pliegos del director general y del subdirector de la Agencia Federal de Inteligencia fueron aprobados en el Senado de la Nación. Es la primera vez en la historia que el Poder Legislativo avala la designación de los nombramientos de la cúpula de inteligencia.

El Senado de la Nación dio su acuerdo para designar formalmente a Oscar Parrilli como director general de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y a Juan Martín Mena como subdirector de ese organismo. Ambos estaban nombrados en sus respectivos cargos pero, de acuerdo con la nueva Ley de Inteligencia –aprobada por el Congreso a principios de este año–, el Senado debía brindar su consentimiento para las designaciones.Es la primera vez en la historia que el Poder Legislativo debe dar acuerdo a los nombramientos de la cúpula de Inteligencia.

El acuerdo fue votado favorablemente por el Frente para la Victoria (FpV) y un sector del peronismo disidente, mientras que el resto de la oposición votó en contra. El dictamen alcanzó 38 votos afirmativos y obtuvo 18 negativos. Hace dos semanas, Parrilli y Mena asistieron a la Comisión de Acuerdos del Senado para exponer sobre sus pliegos. Luego de la reunión, la Comisión dio dictamen favorable y lo pasó a recinto, donde se trató esta tarde.

El presidente de la comisión, el senador salteño Rodolfo Urtubey, aseguró que “la idoneidad de las personas está probada” y, en el caso puntual de Mena, recordó que “fue uno de los autores de la ley” que creó la AFI, según consignó la agencia de noticias Télam.  “Mejoramos la Ley de Inteligencia con los debates y los aportes de todos. Es una muy buena base normativa”, sentenció Urtubey.

Por su parte, el radical Ernesto Sanz justificó su negativa de votar los pliegos por haberse opuesto a la Ley que creó la AFI. “Tenemos muchas reservas respecto del manejo de este gobierno en sus 12 años de gestión, respecto a los servicios de inteligencia. Por no acompañar el diseño institucional, tampoco podemos acompañar a las personas”, afirmó. En tanto que el peronista disidente Roberto Basualdo dijo que “no tenía motivos para votar en contra” de la designación de Parrilli y recordó que, si bien rechazó la Ley que dio nacimiento a la Agencia, elogió que “los miembros de su directorio deban cambiar cuando venga el próximo gobierno”.

En comisión

El martes 11 de agosto, Parrilli y Mena se presentaron ante la Comisión de Acuerdos para exponer en audiencia  pública. El director de la AFI hizo un recorrido por la historia de los servicios de inteligencia del mundo. Dijo que antes respondían a modelos de organismos más vinculados a la dicotomía de la Guerra Fría, con “estructuras de poder interno que muchas veces estuvieron por encima de los propios gobiernos y generaron muchos problemas” y mencionó ejemplos que se dieron a nivel mundial. Asimismo, Parrilli destacó cómo el nuevo modelo de inteligencia responde a las necesidades actuales, establecidas en la nueva ley, sancionada en febrero.

Por su parte, Mena “celebró” que estuvieran en esa reunión para tratar los pliegos y destacó la “autolimitación de facultades propias del Poder Ejecutivo”, algo impensable años atrás. Ex subsecretario de Política Criminal y ex jefe de Gabinete del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Mena hizo hincapié en que se están analizando problemáticas concretas. “Con la nueva normativa y la estructuración de la agencia se ha plasmado cuáles son los objetivos”, explicó. También habló sobre la importancia de trabajar para la defensa nacional y la seguridad interior, “para proteger a la Nación de cualquier amenaza” y protegerla de la “criminalidad organizada”. Y resaltó el “cambio de paradigma” para “mutar el funcionamiento de los aparatos de inteligencia como lo están haciendo en todo el mundo”.

El origen del cambio

El 26 de enero, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció por cadena nacional el envío al Congreso de una ley para la reforma del sistema de inteligencia argentino, la disolución de la Secretaría de Inteligencia y la creación de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). El proyecto contemplaba que la agencia estaría en la órbita del Ejecutivo, pero los funcionarios que la comandarían, un director nacional y un subdirector, también tendrían que nombrarse con acuerdo del Senado.

“Esto es una deuda de la democracia desde el año 1983. Me toca a mí reformar”, expresó la presidenta, durante el anuncio en el que repasó las reformas que planteaba la iniciativa. Para discutir el proyecto, llamó a sesiones extraordinarias para el 1 de febrero. El viernes 29 de enero, la propuesta ingresó en la Cámara alta. Tras varios debates en ambas cámaras, la ley fue aprobada el 25 de febrero. La nueva normativa, que sufrió algunas modificaciones respecto del proyecto inicial, dio pautas más claras para la clasificación de información y también para el acceso, el manejo de fondos reservados y nuevas pautas para el ingreso y el desarrollo de las tareas de los agentes.