Cartelera cinematográfica de la semana

Semana de grandes estrenos en los cines con novedades para chicos, grandes y amantes de la ciencia ficción.

Dumbo

Disney acaba de compra 20Th Century Fox el más emblemático estudio clásico de Hollywood y no es casualidad entonces que una de las producciones que llegue a la pantalla grande esta semana sea Dumbo, pero dirigida por Tim Burton, contando la historia de Dumbo Jr y llevándonos al mundo de circos pero con un concepto estético nuevo que es adaptar actores de carne y hueso… .y qué actores ( Colin Farrell, Danny De Vito, Michael Keaton9 con una animación hiperrealista de los dibujos animados de la factoria Disney. En este caso es Dumbo pero se sabe que más tarde vendrán el Rey León y Aladino.

La versión original fue de 64 minutos pero esta durará más de dos horas. Dumbo no tendrá una versión tan simple como la original será en versión tridimensional aunque por supuesto tendrá sus orejas tamaño XXL y sus ojitos tiernos.

Lo esencial sigue estando en el centro del escenario: el nacimiento del bebé elefante, la dolorosa separación de su madre, la explotación comercial de las peculiares habilidades de la nueva estrella del show

Dumbo, la de 1941 había aparecido porque tras haber largado el Tio Walt Fantasía (1940) y gastado todos sus ahorrros y cómo las ganancias no fueron ni cerca lo que había soñado tuvo que recuperar dinero creando una historia simple pero tierna para tratar de recuperar lo aportado.

Lo logró con Dumbo que fue producida en forma rápida y barata. Ésta Dumbo de Tim Burton es la oposición de aquella, una batallón de animadores y especialistas en efectos digitales no sólo tuvieron las manos ocupadas creando el personaje central y al resto de los animales (con la excepción de un par de caballos y algunos ratones), sino que el trabajo de posproducción incluyó la manufactura de un parque de diversiones, el famoso tren que abre la película original, los cielos crepusculares o nocturnos y un sinnúmero de planos y escenas compuestas por imágenes en parte reales y en parte artificiales, pero siempre realistas.

En esta película, como en la anterior Dumbo no va a hablar, bueno de hecho es un bebé pero tampoco van a hablar acá las elefantes chismosas que antes parloteaban todo el tiempo si se va a dar mucho metraje a los personajes humanos, principales, secundarios, héroes y villanos,

El nacimiento de la criatura, que en esta nueva ocasión es anunciado por una bandada de cigüeñas es precedido por el regreso desde el frente de batalla de Holt Farrier (Colin Farrell). El año es especificado, 1919, y, por lo tanto, el contexto bélico del pasado reciente resulta transparente. Holt perdió un brazo en alguna escaramuza, allá en Francia, y a su mujer, víctima de la epidemia de gripe, durante la prolongada ausencia en tierra extranjera. Sus dos hijos, Milly y Joe, quedaron a cargo de los empleados del circo de Max Medici (Danny DeVito), el lugar sin lugar fijo donde tanto él como su esposa desarrollaron sus talentos acrobáticos. La pérdida es, desde los primeros minutos de proyección, uno de los temas centrales del drama. Y de todas esas pérdidas, la de la madre es la más relevante, la cicatriz emocional que atraviesa a todas las infancias del relato, sean humanas o animales.

La dinámica en el campamento no ha variado demasiado desde que el soldado se fue a la guerra, pero la pérdida del miembro obliga a Holt a dejar de lado sus hazañas como jinete para pasar a encargarse del cuidado de los paquidermos, incluida la joven incorporación.

Por otro lado, los niños Joe y Milly se revelan de inmediato como las voces de la inocencia y los reservorios de la esperanza, aquellos que ven por primera vez el imposible revoloteo y lo toman como lo que realmente es: un milagro de la naturaleza y, al mismo tiempo, el resultado de cierta lógica fisonómica (Milly quiere ser científica y sus aspiraciones se ven reflejadas en los logros de Madame Curie). Si en la producción original la posibilidad de volar se daba recién en el último acto, consecuencia de un encuentro casual con un grupo de cuervos “afroamericanos”, ahora el prodigio se produce durante el primer tercio, habilitando la aparición del verdadero villano de la película, un empresario del show business, fundador de un parque de diversiones llamado Dreamland, interpretado por Michael Keaton. Un hombre con el capital suficiente para llevar a Dumbo, a Medici, a Holt y al resto de la troupe circense a la gran ciudad, a la fama y a la gloria.

La reunión de DeVito y Keaton, dos rostros ligados de forma indeleble al director de Batman regresa (aunque esta vez estén parados en lados exactamente opuestos de la Fuerza) forma parte del atractivo cinéfilo de Dumbo. Ha transcurrido tanto tiempo desde aquellos tiempos que hay algo que suele olvidarse, precisamente por tratarse de una obviedad: fue Tim Burton quien dispuso la mayoría de los andamios que sujetan las películas de superhéroes modernas, relevando las formas centrales del Superman de Richard Donner y construyendo un universo tan personal que, hasta el día de hoy, resulta inimitable. Al momento de la publicación de este texto, el realizador no ha dado entrevistas personales centradas en su última película, pero en el material genérico compartido con la prensa, prolijamente sentado al lado de Keaton y delante de una imagen en movimiento del elefantito, Burton afirma que “no importa realmente si uno está haciendo una película de presupuesto moderado o una superproducción. Si bien Dumbo tiene grandes sets tratamos de mantenernos narrativamente en un nivel íntimo. Hay una grandeza, una cierta gigantez en la película, pero intentamos que eso no devorara la esencia de la historia”. La pregunta del periodista/conductor –nunca respondida, al menos directamente– giraba alrededor de un what if… imposible de dilucidar: ¿Qué hubiera ocurrido de haber contado con la tecnología y el presupuesto de Dumbo a la hora de filmar Batman o Beetlejuice? Lo cierto es en que Dumbo, como viene ocurriendo en varios de los últimos esfuerzos del director, la impronta burtoniana queda algo oculta, encubierta por cierta impersonalidad… elefantiásica. Se impone otra pregunta contrafactual: ¿qué hubiera ocurrido de haber tenido la oportunidad de dirigir una nueva versión de la historia del elefante volador en los años 80 o 90, en pleno apogeo de sus capacidades creativas? La obsesión por la tecnología, por aquello que es considerado el súmmum de las posibilidades audiovisuales contemporáneas, deja muchas veces de lado lo más importante: el alma detrás de los fierros. Una de las escenas más alucinantes (tanto en sentido metafórico como literal) de Dumbo 41 es el baile lisérgico de los elefantes rosas, una secuencia tan absurda como bella e hipnótica, corrida del “realismo” de la historia y justificada apenas por una noche de borrachera involuntaria. Esa secuencia es homenajeada en Dumbo 19 con una serie de pompas de jabón digitales que no logran, ni de cerca, convocar la cualidad de ensueño de aquella que le dio origen. La pregunta del periodista es casi inevitable, pero en última instancia resulta inconducente, intrascendente incluso. Cuando está presente, el talento late con fuerza más allá de las condiciones y las herramientas al alcance del creador.

 

“Me gusta la idea del circo”, afirmó Burton en la conferencia de prensa realizada en Los Ángeles luego de la avant premiere de Dumbo. “Me encanta ese concepto típico de la infancia de ir corriendo al circo. No por el circo en sí mismo, sino por la posibilidad de estar en un lugar rodeado de gente rara, llegada de todas partes del mundo, y que no podrían conseguir empleos normales. Es muy atractiva la idea de un elefante volador, de un personaje que no encaja en el mundo, de alguien que transforma una desventaja en una ventaja. Es una imagen muy clara y simple y las películas de Disney suelen tener esa clase de simbolismos sencillos para transmitir las emociones. Los clásicos animados de la compañía tienen todos esos elementos -alegría, humor, muerte- y tratamos de que llegaran al público sin exagerarlas, que se presentaran narrativamente por sí mismas y no de una manera dictada”. En cuanto al planteo de un guion que ampliara las líneas generales del film de 1941, el director de El gran pez y La leyenda del jinete sin cabeza, afirmó que lo que más le interesaba eran “los paralelos entre la historia de los humanos y la del elefante. Al personaje de Holt le falta un brazo, no tiene a su mujer, no tiene trabajo y está tratando de encontrar su lugar en el mundo. En algún punto todos los personajes son así, como el propio Dumbo”.

El elefante bebé planea a toda velocidad bajo la carpa, Mamá Jumbo se enoja y todo se cae a pedazos, como en el clásico. Y es ahí cuando entra en escena V.A. Vandevere (Keaton), el entrepreneur con planes a futuro, acompañado por la bella Colette Marchand (Eva Green, forzando su inglés con acento francés), la acróbata que descubrirá impulsos maternales en resquicios hasta ese momento desconocidos. La obsesión por la ubicua escena de acción, que el cine de animación contemporáneo ha abrazado con tanta fuerza que ya forma parte de su carácter constitutivo, es duplicada y triplicada en la nueva Dumbo hasta las escenas finales, llevándose por delante (como un elefante en… cualquier lugar demasiado pequeño) algunos de los verosímiles construidos cuidadosamente hasta ese momento.

De allí al epílogo y a la película como signo de los tiempos. Suelen destacarse las cualidades de fábula moral del estilo Disney, pero lo cierto es que esa cualidad no es otra cosa que un aggiornamento de la vieja moraleja presente en los cuentos infantiles de antaño. Por otro lado, esa característica en particular puede hacerse extensiva a la mayor parte del cine infantil y familiar producido hoy en día. Desde luego, los tiempos cambian y las lecciones no pueden sino ser otras. El relato original culminaba en un éxtasis de los logros personales, con el pequeño héroe volador al mando de su carrera, al tope de la lista en los afiches publicitarios y con varios contratos millonarios, un reluciente y cómodo coche metálico su nuevo hogar, junto a la recuperada figura materna. En 1941, Dumbo se erigía como un verdadero self-made elephant. La nueva versión desanda esos pasos para encontrar en la caricatura del capitalismo sin límites varios de los peores males del mundo. Dejando volar un poco la imaginación, Vandevere puede ser visto como una versión extrema y malvada del propio Disney, el creador de un mundo de fantasía –cruza de ciencia, magia y tecnología– obsesionado con la idea de alegrar la vida de aquellos que cruzan los umbrales de su universo. Un hombre dispuesto a todo con tal de conservar la gallina de los huevos de oro, incluso si eso implica perder los favores del capitalista mayoritario del emprendimiento, un banquero interpretado con gracia por el gran Alan Arkin. Pautado por el sentido común pero también por correcciones políticas al uso, la contracara de todo ello, del mundo artificialmente mágico de Dreamland, no es otra cosa que el regreso a la fuentes, la libertad de toda clase de contratos y esclavitudes, la idea del santuario animal, el showbiz como forma de vida, pero libre de encarcelamientos y pautas. El triunfo del circo ecológico como pyme autogestionada por sobre la opresión del espectáculo como franquicia.

Reparto

Eva Green, Colin Farrell, Michael Keaton, Danny DeVito, Alan Arkin.

Trailer Dumbo

 

La Rebelión

La película  de esta semana de Ciencia Ficción, está protagonizada por John Goodman (10 Cloverfield Lane, Patriot’s Day, Kong: Skull Island) en el papel de William Mulligan, un veterano policía de Chicago que, durante años, ha investigado obstinadamente una facción clandestina empeñada en acabar con la ocupación alienígena, tanto por su dedicación a la ley como por lealtad a su fallecido compañero, asesinado en la invasión, cuyos hijos pueden ser participantes activos en la célula; Ashton Sanders (Moonlight, Straight Outta Compton, The Equalizer 2) como Gabriel, el menor de dos hermanos que continúa buscando a su hermano mayor perdido, que se creía muerto, pero ahora se rumorea que está vivo y entre un pequeño grupo de disidentes que traman el derrocamiento; Jonathan Majors (When We Rise, Hostiles, White Boy Rick) como Rafe, el hermano de Gabriel, el fugitivo subterráneo fantasma llamado ‘El Fénix’ que lidera la misión para subvertir a los alienígenas bombardeando la Torre Sears y destruyendo el dispositivo en lo alto del rascacielos; la nominada al Oscar® Vera Farmiga (Up in the Air, The Conjuring, Godzilla: King of Monsters) como Jane Doe, una conocida de Mulligan, cuyo misterioso pasado, ahora encubierto con el disfraz de escolta, puede haber preordenado lo que el futuro le depara a la humanidad.

La película, co-escrita por el propio Wyatt y Erica Beeney, tiene lugar casi una década después de que una fuerza extraterrestre haya llegado a nuestro planeta, eliminando la pobreza y el crimen. La  historia seguirá a varias personas en Chicago, algunas de las cuales están felices de colaborar con la misteriosa “legislatura” extraterrestre, mientras que otras quieren luchar contra ella. Por supuesto, hay quien sospecha que estas reglas de los extraterrestres podrían no ser tan buenas para nuestra especie como estos sugieren, siendo el símbolo de un fénix el que unirá a la valiente resistencia.

Director

Rupert Wyatt

Reparto

Vera Farmiga, Ashton Sanders, Madeline Brewer, John Goodman, Jonathan Majors, James Ransone, Alan Ruck

Trailer La Rebelión

 

 

Las dos reinas

De Gran Bretaña dentro del género de drama biográfico y dirigida  por Josie Rourke llega esta película  que explora la turbulenta vida de la carismática Mary Stuart. Reina de Francia a los 16 años y viuda a los 18, Mary desafía la presión para volver a casarse y regresa a su Escocia natal para reclamar su trono legítimo. Pero Escocia e Inglaterra están bajo el dominio de la Reina Elizabeth, su prima.

Ambas se contemplan con miedo y fascinación. Rivales en el poder y en el amor, y mujeres regentes en un mundo masculino, los dos deben decidir cómo jugar el juego del matrimonio frente a la independencia. Decidida a gobernar como mucho más que una figura decorativa, Mary afirma su reclamo al trono inglés, amenazando la soberanía de Elizabeth. La traición, la rebelión y las conspiraciones dentro de cada corte ponen en peligro ambos tronos, y cambian el curso de la historia.

Reparto

Saoirse Ronan, Margot Robbie, Joe Alwyn, Jack Lowden, David Tennant, Guy Pearce, Martin Compston, Brendan Coyle

Trailer las dos reinas

 

 

Los papeles de Aspern

También de Inglaterra llega la adaptación de la novela homónima de Henry James, la película, ambientada en 1885, narra la historia de Morton Vint (Jonathan Rhys Meyers), un joven escritor y editor fascinado por el aclamado poeta romántico Jeffrey Aspern, cuyos poemas iban destinados a su amante, Juliana, que vive en un palacete veneciano con su sobrina.

El interés descontrolado del joven autor por conseguir las cartas que el poeta mandaba a su amada, le llevará incluso a intentar conquistar a la sobrina de Morton.

Reparto

Jonathan Rhys Meyers, Vanessa Redgrave, Joely Richardson

Trailer Los papeles de Aspern

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