Se estrena «Cuarenta balas», un documental sobre el asesinato de dos militantes obreros

CAPITAL FEDERAL- A poco más de cuatro décadas del asesinato de dos jóvenes militantes obreros, mañana a las 20 se estrena en el Gaumont, de avenida Rivadavia en el barrio porteño de Congreso, el documental “Cuarenta balas–El caso Fischer-Bufano”, primer largometraje conjunto de los directores Ernesto Gut y Dionisio Cardozo.

El filme narra -apelando a archivos históricos, entrevistas y logradas animaciones a partir de los dibujos de Pablo Páez- la historia de Jorge Fischer y Miguel Ángel Bufano, de 25 y 23 años, respectivamente, que trabajaban en la fábrica de pinturas Miluz y que en diciembre de 1974 fueron secuestrados y asesinados por un comando de la Triple A y sus cuerpos aparecieron en la localidad de Avellaneda, con 40 impactos de bala.

“Nos interesó abordar este caso porque no se sabía mucho sobre el asesinato de dos obreros defensores de su clase ni sobre una época de la que no se habla mucho por las contradicciones y tensiones que la marcaron”, señaló Gut durante una entrevista con Télam.

El documentalista arriesgó que ese período, “con un gobierno constitucional durante el cual funcionó un aparato represivo como la Triple A, fue opacado por el genocidio que vino después de la mano de la dictadura”.

En el mismo sentido, consideró que “es una etapa de mucha confusión por la aparición de la Triple A y por la muerte de (el presidente Juan Domingo) Perón que agudizó lo que ya se vivía como un deterioro institucional”.

Gut añadió que “superada la dictadura quedó un poco desdibujado el hecho de que en un período democrático tuvo lugar el terrorismo de Estado, cosa que es triste pero que es necesario tomar en cuenta”.

Puesto a alertar sobre esas continuidades, Gut comentó que “existen sectores no solamente en el seno de las fuerzas represivas sino de la burocracia sindical que entonces formaron parte de la fuerza de choque de la Triple A y hoy son parte de la estructura de poder de los gremios”.

Fischer y Bufano, que integraban la organización Política Obrera, trabajaban y militaban en la fábrica de pinturas Miluz, lugar donde Fischer era, además, delegado general.

Para subrayar datos que afloran en la película, repasó que “Política Obrera había decidido que ellos no fueran a la fábrica porque estaban en peligro y ellos van contradiciendo esta determinación y, además, lo hacen citados por la propia empresa para una revisación médica”.

En relación a la causa judicial, Gut dijo que “languidece en el juzgado de Norberto Oyarbide” y reveló que el testigo clave Mario Rubén Bao “fue asesinado por la policía en 1993, ya que en los registros de la Correpi aparece como fusilado”.

Sumándole aristas a lo que se ve en la cinta, contó que “durante la investigación que nos demandó casi tres años, encontramos un audio con la voz de Jorge Fischer que en abril de 1974 estuvo en Villa Constitución celebrando lo que entonces se conoció como el Villazo (el triunfo de los sectores combativos dentro de la Unión Obrera Metalúrgica), compartiendo plenario con Agustín Tosco, René Salamanca y Alberto Piccinini”.

Gut puntualizó que de aquel encuentro “se gestó una coordinadora que fue la que después dio las grandes luchas obreras durante 1975”.

El documentalista subrayó que el trabajo de investigación y estético alrededor de “Cuarenta balas…”, “tuvo el apoyo del Incaa que resultó fundamental para darle la forma definitiva a la película”.

“Es que nosotros consideramos -abundó sobre este estreno de DOCA- que el documental debe escapar lo más posible de la fórmula que combina archivo histórico y entrevistado y que debe arriesgarse. Es bueno que el documental tome riesgos para expresarse”.

En el mismo sentido, el también periodista sostuvo que “hay que sumar elementos para pelear porque el documental deje de ser considerado un género menor”.

Para Gut, la posibilidad de estrenar “implica seguir recuperando espacios para el documental en el cine, porque la sala de cine le da como una fuerza y potencia la búsqueda visual que uno intenta”, postuló.

En ese camino, adelantó que está trabajando “en un proyecto sobre la historia artística y social del candombe en Buenos Aires y en Montevideo”.