Para Greenpeace el riachuelo está tan contaminado como hace cinco años

BUENOS AIRES- La organización ambiental Greenpeace reclamó a la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR), a cargo del saneamiento del curso hídrico, que evalúe la eficacia del plan de obras en ejercicio al detectar en el agua «los mismos niveles de contaminación» que hace un lustro.
Militantes de Greenpeace hicieron público su reclamo esta mañana, durante una acción que consistió en el bloqueo de la salida de los efluentes de la «Curtiembre Antonio Esposito», en la localidad bonaerense de Avellaneda, tras obtener resultados de laboratorio «que prueban que sus caños arrojan cromo en cantidades 12 veces superiores a las permitidas» a la cuenca.
Greenpeace aseveró que la empresa «vierte ilegalmente» cromo y «otras sustancias tóxicas en las aguas del Arroyo Sarandí».
La organización indicó en un informe que el dueño de la curtiembre, Aldo Rubén Esposito, «preside una organización de empresarios de las Cuencas Matanza-Riachuelo y Reconquista que promueve el desarrollo sustentable, la responsabilidad social empresaria y el cuidado ambiental».
«Frente a este nuevo caso de contaminación industrial, es necesario evaluar la eficacia del plan de saneamiento, más allá de las acciones y obras anunciadas», mencionó Greenpeace.
Según analizó la organización, «los resultados de los propios monitoreos realizados por ACUMAR demuestran que los cursos de agua de la Cuenca Matanza- Riachuelo mantienen los mismos niveles de contaminación que tenían cinco años atrás, cuando comenzaron las gestiones de saneamiento en la cuenca».
Tras el bloqueo a los efluentes de la curtiembre, los militantes de Greenpeace simbólicamente entregó la llave de la compañía al jefe de Gabinete de la Nación, Juan Manuel Abal Medina, de quien depende la presidencia de la ACUMAR, sostuvo.
Sin embargo, la Autoridad afirmó que «cumple con el control industrial» en el Riachuelo, «incluso con las empresas relacionadas con la producción de curtiembres.
«Al día de la fecha ACUMAR ha relevado a todos los establecimientos industriales de la cuenca, ha declarado como agente contaminante a los que la contaminaban, y los ha intimado a presentar un Programa de Reconversión Industrial (PRI)», comentó en un comunicado.
Acerca de la empresa denunciada por Greenpeace, la Autoridad relató que fue «relevada y declarada agente contaminante».
«Se la intimó a presentar su Programa de Reconversión, el cual ha sido aprobado por este organismo, y el mismo está en proceso de ejecución», señaló.
La ACUMAR dijo que realizó la última inspección a la empresa el 18 de enero último, y explicó que mientras dure el proceso de reconversión no está facultada para clausurar el vuelco, que «implicaría el cese de tareas de la empresa, con la consecuente pérdida de las fuentes de trabajo de una de las principales firmas exportadoras del sector».