Colectivo se metió dentro de una casa cuando el chofer era asaltado

HURLINGHAM- Un colectivo se incrustó en el frente de una casa de la de Hurlingham, cuando el chofer era asaltado por dos delincuentes.
El hecho se registró la noche del lunes, cerca de las 21.30, cuando el interno 112 de la línea 216, emprendía el camino entre la terminal en el barrio Villa Udaondo y la situada en Castelar Sur, en la zona oeste del conurbano bonaerense.
Cerca de la cabecera de Udaondo subieron dos sujetos, quienes se hicieron pasar como pasajeros comunes, hasta esperar un momento prudencial.
Minutos más tarde los sujetos abordaron al chofer, amenazándolo con un arma de fuego, y lo obligaron a desviarse de su recorrido.
No obstante, el conductor intentó cambiar el rumbo pero se trenzó en un forcejeo con uno de los delincuentes, lo que motivó que perdiera el control de la unidad.
Como consecuencia del forcejeo y a que el chofer perdió el control del rodado, el mismo terminó con la trompa incrustada en el frente de una casa de la calle situada en Juan García y Cipolletti.
Luego del choque los delincuentes escaparon, mientras que el conductor fue asistido por los dueños de la casa involucrada, quienes avisaron a la policía.
Los propios compañeros del chofer de la unidad debieron asistir al trabajador, según indicó la dueña de la casa en declaraciones a un canal de noticias de cable.
En tal sentido la mujer relató que el colectivero le contó que los delincuentes «lo golpearon, lo patearon y hasta lo querían quemar»
«El colectivo arrancó un árbol y chocó contra la casa, por suerte no pasaba nadie porque hubiese sido un desastre», añadió la mujer.