Condenan a Mercado Libre

La empresa de comercio electrónico Mercado Libre fue condenada a pagar 40 mil pesos por un caso de reventa de entradas para un recital. De esta manera se hizo co-responsable a la empresa por la comercialización de entradas, que habían sido denunciadas como robadas.

La medida ratificada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación parte de un fallo de la Cámara Civil que condenó a Mercado Libre ya que consideró que la compañía es responsable por la mercadería que ofrece mas allá de que se trate de un intermediario.

La discusión radicó en la real responsabilidad que tienen plataformas de comercialización de productos como Mercado Libre, que son intermediarios en el proceso de unir una empresa con su cliente/comprador. El sitio que nació como un sitio de subastas desde hace más de 10 años, pasó a ser una plataforma de comercio electrónico para la compra y venta de todo tipo de productos. De esta manera, se transformó en un «broker» que se encarga de unir las partes y como tal no está ajeno de lo que ocurre.

¿Ser intermediario lo libera de las responsabilidades? Esa fue la respuesta de la empresa ante la justicia; de que eran meros intermediarios de la transacción y que por lo tanto no eran responsables. Esto se contradice con la preocupación de la empresa por evitar los fraudes dentro de la plataforma. Para asumir la responsabilidad en este caso, disponen de un grupo de empleados para detectar posibles hechos de ilegalidad. Si bien estaría enfocado a proteger a sus usuarios y generar mayores mecanismos de transparencia en las transacciones, existe una preocupación en este sentido para que no se produzcan fraudes. Por lo tanto se puede entender que, de la misma manera, podrían generar mecanismos de control sobre los vendedores para evitar productos de dudosa procedencia.

Pero el hecho puntual es que Mercado Libre cobra un cargo por publicación y un cargo por venta final (comisión) de cada producto que esta ofertado en la plataforma. De tal forma la Justicia determinó a la compañía es responsable porque queda claro que “lucra, no solamente con el espacio que proporciona a los usuarios, sino con las operaciones que ellos realizan allí”.

La causa judicial. Se remonta a una operación de 2006 que realizaron dos hermanos, Patricio y Enrique Claps, quienes compraron a través de Mercado Libre entradas para un recital de Cerati en Obras Sanitarias. Cuando llegaron al acceso del espectáculo los hermanos fueron detenidos porque las entradas habían sido denunciadas por los organizadores del espectáculo como robadas.

Finalmente los hermanos Claps fueron declarados inocentes, y los damnificados iniciaron una causa civil por «daños y perjuicios» en al cual la Justicia condenó al vendedor de las entradas en primera instancia, pero había exculpado a la empresa Mercado Libre aduciendo que sólo había sido intermediador de operación comercial.