Se realizaron jornadas educativas sobre la violencia contra las mujeres

CAPITAL FEDERAL- El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, destacó  a “la escuela como un escenario” para abordar y defender “el respeto hacia el derecho del otro”, durante la inauguración de unas jornadas sobre violencia de género y educación en la que alumnos secundarios de distintas provincias explicaron cómo en el colegio toman conciencia de la problemática.

Durante la inauguración de la primera jornada sobre “La violencia contra las mujeres; la escuela como escenarios de protección de derechos”, el funcionario señaló que “los objetivos de la educación son el respeto al otro, el poder escuchar otros puntos de vista”.

“La escuela debe alentar la diversidad de voces, pero debe ser durísima respecto de cualquier abuso de poder, de cualquier discriminación, de cualquier falta de respeto al otro”, afirmó, y remarcó que “no puede haber silencio pedagógico en ese sentido”.

«Las sociedades aprendemos. No hace mucho la sociedad se reía ante algunos estereotipos que aparecían en la tele, hoy ya no nos causa gracia porque aprendimos que detrás de eso había un dolor, una voz angustiada, había una persona que se tuvo que ir de un pequeño pueblo y emigrar”, agregó.

Mirta Marino, coordinadora del Programa de Educación Sexual Integral, sostuvo que “a partir de la marcha del 3 de junio era necesario visibilizar todo el trabajo que se viene haciendo en las escuelas en relación a la violencia contra las mujeres y la escuela», un lugar en el que «se puede prevenir esa violencia y se puede proteger los derechos de chicos y chicas”.

La funcionaria precisó que durante la jornada los estudiantes, en su mayoría de escuelas secundarias, presentarán proyectos realizados en clase sobre la temática, elaborados en base “a la violencia de género en el noviazgo”.

“La escuela debe alentar la diversidad de voces, pero debe ser durísima respecto de cualquier abuso de poder, de cualquier discriminación, de cualquier falta de respeto al otro”

En el caso de los niños más pequeños, se apuntó a “cuestiones más genéricas, se trabajó el respeto por las otras personas, la no discriminación, que no hay juegos para varones y otros para nenas, que no hay actividades para varones y otras para nenas y todo lo que tiene que ver con la equidad de género”.

En este sentido, Milena Ramírez, estudiante de cuarto año de la secundaria de la CPEM 53 de Neuquén capital, afirmó en diálogo con Télam que la marcha del 3 de junio bajo la consigna #’NiUnaMenos «despertó a muchas mujeres» y precisó que desde entonces en la escuela comenzaron «a hablar sobre la violencia del noviazgo”.

“Nos dimos cuenta que se da en muchas de nuestras compañeras: el grado de violencia que hay en las escuelas, entre parejas es muy alto”, sostuvo la adolescente, y afirmó que de las mujeres consultadas por los estudiantes “un 40 por ciento son violentadas o tienen indicios a ser violentadas», pese a que «a veces no llegan al maltrato físico pero psicológicamente son maltratadas”.

La estudiante aseguró que con lo trabajado en clase aprendieron que “cuando una mujer sufre maltrato en su casa tiene actitudes que dan indicio de ello porque se deja estar o se siente menos que las otras personas”.

Muchas veces “los adolescentes no tenemos contención en casa», manifestó la alumna, aunque remarcó que en la escuela tienen «psicólogos, médicos, asesores», y dado que es el lugar donde más tiempo pasan, «es necesario tener contención».

“La violencia de género es una injusticia social y requiere la discusión de toda la sociedad para poder revertirla”

Mariana Grass La inclusión de la temática en las aulas “es parte de una agenda de trabajo que tienen el Ministerio de Educación y el Consejo de las Mujeres hace muchos años», explicó Mariana Grass, presidenta del Consejo.

La funcionaria sostuvo que “la violencia de género es una injusticia social y requiere la discusión de toda la sociedad para poder revertirla”.

En esa línea, David Ramos, alumno de quinto año de la misma escuela neuquina, relató que a muchos chicos de su edad «les da vergüenza hablar de temas como la violencia” contra las mujeres.

“Tenemos amigos que se han suicidado porque fueron rechazados, por tener una orientación sexual diferente o por temas físicos. En la secundaria hay mucho bullying y es una cadena que después se hace natural en la sociedad”, relató.

“Por eso es importante trasmitir a los demás, no quedarnos con este conocimiento; tenemos que hablar con otros jóvenes para que se sientan cómodos y tal vez nos escuchan”, agregó Ramos.

El estudiante definió el encuentro como “una experiencia muy rica» a la que hay que «darle pilas y no aflojar”, y valoró el cambio ocurrido desde que “los jóvenes no tenían una opinión propia y el colegio te dejaba hablar de determinados temas y de otros no» a la situación actual, en la que «los chicos ahora tienen una opinión propia, pueden expresarse y no quedarse”.