Operativos de control de picadas en Hurlingham

 

HURLINGHAM- En el último tiempo se han reforzado los operativos de control de picadas realizados en el distrito, en los cuales la Policía de la Provincia de Buenos Aires, junto a la Dirección de Tránsito, Seguridad Urbana y Gendarmería, han estado secuestrando autos y motos que están participando de carreras clandestinas o excediendo los límites de velocidad permitidos. Se han aplicado multas de hasta 20 mil pesos y secuestro de licencias.

«Debido al progresivo éxodo de las picadas por los partidos aledaños, di precisas instrucciones de que haya sumo rigor con quienes no cumplan con las leyes de tránsito. Hurlingham debe ser siempre una ciudad segura y libre de este tipo de actividades ilícitas que ponen el peligro la integridad de las familias», expresó con firmeza el Intendente Luis Acuña.

Los resultados arrojados por esta acción muestran el grado de irresponsabilidad de algunos conductores, y es de suma importancia el constante trabajo de prevención en la continuidad de estos operativos, para revertir esta situación y hacer de la calle un lugar más seguro.

Las denominadas «picadas» son una modalidad de competición ilegal en la cual personas de diversas edades se reúnen con sus vehículos preparados para correr carreras en la vía pública, creando un círculo vicioso en el cual las drogas y las apuestas son solo algunas de las cosas que se cultivan.

Las carreras, al tomar lugar en medio de la noche y en zonas estratégicas del partido que suelen ser transitadas los fines de semana, presentan un grave peligro para la seguridad de los vecinos de la comuna, por lo que se están realizando controles de prevención para disuadir a los conductores y disminuir estas acciones.

Dichos operativos, integrados por diversas fuerzas de seguridad municipales, provinciales y nacionales, se realizan durante las noches y las madrugadas, en las que se procede al chequeo de documentación de vehículos y control de alcoholemia. Ante las infracciones o irregularidades, se procede al secuestro de las licencias de conducir o vehículos y a la aplicación de multas de hasta 20 mil pesos, según corresponda, para quienes incurran en una «situación de picada», cuenten con más alcohol en sangre de lo permitido por la ley, conduzcan motos sin casco o no posean los papeles en regla.