Desarrolladores ven oportunidad en venta «en pozo» cuando retorne la actividad tras la cuarentena

Los desarrolladores inmobiliarios sostienen que la venta «en pozo» de los inmuebles será uno de los negocios que, con mayor facilidad, se reactivará tras la cuarentena, por tratarse de una inversión que demanda una inversión inicial en dólares complementada con un mecanismo de financiación en pesos.

«Hace 24 meses que las ventas en la Ciudad de Buenos Aires vienen en caída libre», dijo Armando Pepe, presidente del Colegio Profesional de los Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (Cucicba), quien enfatizó que la expectativa del sector -de cara al corto y mediano plazo- está puesta en «la posibilidad que brindan las inversiones en pozo».

«Con la suba del dólar, el costo de la construcción bajó muchísimo en pesos», explicó y agregó que «el 85% de lo que se está construyendo en la ciudad de Buenos Aires son departamentos de uno, dos y tres ambientes que son los ideales para rentas», reseñó Pepe.

Federico Rosbaco, CEO de Rosbaco & Partners, un desarrollador focalizado en el corredor norte (Belgrano, Núñez y Palermo) dijo que «tomamos las crisis como una oportunidad para mejorar. En un contexto mundial de depresión económica por la pandemia, la inversión en ladrillos será, otra vez el mejor refugio para resguardar el capital y robustecer los ahorros».

«En nuestras propuestas el precio por metro cuadrado en proyectos en preventa son hasta casi 60% menores que los precios por metro cuadrado de unidades usadas o a estrenar y en el caso del pozo el precio por metro cuadrado es hasta 40% menor», explicó Rosbaco para dimensionar la oportunidad de inversión.

En el mismo sentido, Leonardo Rodríguez Nader, CEO y cofundador de Comunidad de Inversión (CMNV), reconoció que «cuando se analizan los valores del metro cuadrado para los proyectos en desarrollo (con listas en pesos) están en mínimos de los últimos años. Lo cual ofrece una buena oportunidad para entrar en proyectos de este tipo y financiarse en moneda local».

«Nos imaginamos una reactivación lenta desde afuera hacia adentro», agregó Rodriguez Nader.

«Seguramente primero se retomen las obras en zonas más alejadas de los centros urbanos donde el personal afectado a la misma no requiera movilizarse en transporte público. Se incorporarán protocolos con controles y normativas aún no definidas».

Respecto de las nuevas modalidades de trabajo indicó que «ya circulan algunas versiones», agregó el especialista.

Con eje en la ciudad santafesina de Rosario, Ari Milsztejn, titular de la desarrolladora G70, dijo que está a la espera de autorización a nivel provincial para la puesta en marcha de obras privadas y que «mientras tanto, estamos trabajando en los procesos de seguridad e higiene para evitar cualquier riesgo sanitario».

«Creemos que van a surgir oportunidades dadas las condiciones comerciales, oportunidades que se van a dar en toda la cadena de producción hasta el consumidor final. Hoy es momento para construir. Las unidades chicas de 1 y 2 ambientes van a ser las más demandadas como refugio de valor», aseguró Milsztein a Télam.

«Los edificios en pozo continúan siendo atractivos para los inversores», coincidió Gerardo Azcuy, Fundador y Director General de Azcuy, compañía de real estate que, como sus pares, desarrolla, proyecta, construye y comercializa edificios residenciales.

«Entrando al proyecto en sus primeros momentos y con la posibilidad de pagar en pesos, se puede obtener una buena rentabilidad. En los últimos 20 años ha aumentado entre el 3 y 4 % anual el valor del metro cuadrado, por eso se ha transformado en el refugio en dólares de los ahorristas», dijo Azcuy.

En línea con el resto de los desarrolladores consultados, Azcuy apuntó que «esta actividad ha demostrado que es capaz de generar proyectos, provenientes de pequeños y medianos inversores, equivalentes a millones de dólares, lo que al mismo tiempo se transforma en miles de puestos de trabajo para nuestra sociedad. Con lo cual, creemos que es una actividad vital y de suma importancia para reactivar la economía, en un momento como el que estamos viviendo».

Por su parte, la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV) y la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU), indicaron que esperan que las autoridades nacionales definan en breve si después del 26 pueden reinician las obras paralizadas por la cuarentena. Y aseguraron que al abrirse la actividad será necesaria la intervención del Estado con asistencia crediticia tanto a usuarios finales como a los desarrolladores para impulsar las obras.

 

 

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