Osqui Guzmán: “Trabajamos popularmente para que la cultura sea un bien común”

 

HURLINGHAM Por Raúl Coria.

Dentro del ciclo de teatro denominado Niebla que está llevando adelante la Municipalidad de Hurlingham, el sábado pasado se presentó Osqui Guzmán, presentando la obra “El Bululú, Antología Endiablada”. El intérprete de exitosas obras como Toc Toc o 39 Escalones, maravilló al público que asistió al Centro Cultural Leopoldo Marechal. Dentro de este ciclo durante la tarde del sábado ya se habían presentado en el Centro Cultural las obras Mimando Historias, Sensatez e Improsátiros para dar lugar al cierre con El Bululú.

Esta obra, codirigida con la autora Leticia González de Lellis se basa en las interpretaciones que el actor y director español, José María Vilches, representó durante los años 70 en la Argentina bajo el nombre artístico de “Bululú”, denominación que en España hace referencia a un actor solitario que en la antigüedad transitaba los pueblos interpretando distintos personajes del teatro popular.

Al finalizar la obra El Ciudadano charló con Osqui Guzmán:

-Esta obra, El Bululú es un trabajo que estrenaste en el año 2010 y que sigue dando para mucho más y por lo que se puede apreciar la gente lo disfruta tanto como vos en el escenario.

-De aquel Bululú hecho por José María Vilches, un gran éxito de los años 70, a este Bululú donde vos recreas esa historia hecha por Vilches pero contado desde tu propia historia, cómo fue que llegaste a ese ensamble?

– Si, absolutamente, es que es íntimo, es ver mi biografía, es lo que contaba arriba del escenario cuando hablaba de la confusión, porque esa confusión es real y todavía existe, yo no dejé ser ese en cada situación nueva de mi vida, las cosas se van sucediendo y yo vuelvo a tratar de adaptar esa confusión para crear, y creo que en este Bululú se plasma como nadie al cruzar todo esto, o sea, yo, haciendo esta obra, textos del siglo pasado en español, esto lo hacía un español, pero sin embargo yo actor argentino formado en el Conservatorio de Arte Dramático, criado en la cultura andina porque mis padres eran bolivianos, digo, mi madre lo sigue siendo, mi padre ya falleció, entonces esa confusión creó este nuevo Bululú, con la fusión de ambas vidas, de ambas culturas, dos culturas enemistadas por la historia, por la matanza y por la colonización y en el arte se juntan y crean algo nuevo, una especie de puente de oro, porque para mí el oro es la cultura.

En un principio yo quería hacerle un homenaje a José María Vilches porque yo cuando lo escuché a mí me sirvió mucho, me hizo llevar adelante con poesía y belleza mi carrera, lo escuché cuando tenía 18 años, cuando recién empezaba el conservatorio, entonces digo que fue un maestro para mi sin saberlo, porque fui su alumno sin querer cuando lo escuchaba, entonces a 25 años de su muerte no había visto ningún homenaje, y Leticia, mi mujer un día me dijo, desgrabé todos los textos así que presenta esto en el Cervantes, entonces presentamos el proyecto, lo presentamos, lo aprobaron y estrenamos en el año 2010, después lo presentamos por dos años en giras por el país, después volvimos al Cervantes, yo seguí por mi cuenta en pequeñas temporadas y hoy estoy instalado en una temporada larga en el teatro Timbre Cuatro, en el teatro de Claudio Tolcachir y su cooperativa. Ahora estoy todos los viernes a la noche, en doble función, va mucha gente por suerte.

-Cuando estrenaste esta obra en el 2010 sorprendía la cantidad de gente que iba, había funciones vendidas con un mes de anticipación

-Sí, exactamente, de hecho me dieron el premio Diploma de Mérito como Actor de teatro de la Época en los Premios Konex en el año 2011.

-¿Por dónde crees que pasa el éxito de esta obra aún hoy?

-Las primeras funciones tenían que ver con que había mucha gente que quedó de Vilches, gente que había visto El Bululú y quería saber cómo era ahora, hecha por mí, por el hecho de que Vilches era ‘el Bululú’. Cuando se empezó a hablar de que yo iba a hacer el Bululú los actores amigos de Vilches me preguntaban si era verdad que iba a hacer el Bululú, y era la sensación de que me iban a estar viendo, había que superar a ese actor, a esa artista, era lo que me decían, y yo sabía lo que tenía entre manos. Mirá, cuando lo hacía en el conservatorio ya pasaba lo que paso hoy acá en Hurlingham, era mágico, con mis propios compañeros, con sus amigos que venían y se juntaban unas trescientas personas, estudiantes del conservatorio, y veían esto pero sin la parte andina, sólo con lo que había escrito Vilches, y los hacía sobre cuatro cubos, saltando de un cubo a otro haciendo todos los personajes, y ahí pasaba esto mismo, la euforia de la gente, el entusiasmo. Lo que suele ocurrir entre esa relación que hay entre los textos clásicos, lo mejor de la poesía lírica dramática y lo popular, porque todos entienden. Ayer un flaco me decía que está estudiando teatro y al ver la obra se moría de la risa, porque estos son conflictos que se arrastran desde el siglo XVII. Estos grandes poetas se han dedicado a la comunicación con el pueblo, con lo popular y ha demostrado Vilches que por ser popular no tiene que ser chabacano, que también puede tener poesía y altura, puede estar lleno exquisitez y trabajo físico y refinado, porque lo popular también es eso.

-Hablando de lo popular hace unos días pasaron por televisión la película Pájaros Volando donde hacés un papel muy divertido. ¿Cómo conviven esas producciones, esos roles con interpretaciones como la del Bululú?

-Es como si me dijeses que a un cirujano le toca atender a alguien que se pone mal y lo tiene que atender, es así, pero él quiere volver a la cirugía. A mí me pasa lo mismo, yo siempre quiero volver al teatro, o sea, a hacer la cirugía, es para eso que estudié, me formé para eso, todo lo que estudio siempre lo hago en función de eso, es para el teatro. Trato de que mi cuerpo sea siempre contención de lo mejor para poder brindar el espectador la máxima expresión, la máxima entrega, porque creo que a medida que pasa el tiempo que el momento de la función es un momento único e irrepetible, es una experiencia fascinante, donde los grandes modelos, lo macro, las mega producciones, o sea, el Cirque du Soleil no ha podido ganarle la batalla a la intimidad que el teatro sugiere. Sobre todo cuando el teatro está hecho desde un lugar genuino, íntimo y personal.

-Sos también docente de teatro, ¿lográs transmitir esto a tus alumnos?

-Yo aprendo con ellos. Uno enseña lo que necesita aprender siempre. Ese es el camino que aprendimos hace mucho con Leticia, porque damos clases juntos. Nosotros nos divertimos mucho dando clases, porque transmitimos la experiencia pero a su vez vamos aprendiendo y comprendiendo cada vez más el trabajo que estamos haciendo, como actores, como directores, como docentes. Creemos en el espacio como lugar de juego, como un lugar de mística, siempre decimos antes de salir a la función que es el día de la semana que estamos esperando, entonces vayamos por todo, por todo definitivamente.

-¿Están reflotando un trabajo que hiciste con Hugo Midón en Paka-Paka?

-Sí, un gran programa, que por surte pudimos hacer sobre una obra que hice con Hugo Midón hace muchos años, que fue Derechos Torcidos, que es sobre los derechos de los niños. Después hicimos la versión para televisión, que son diez capítulos que ya salieron al aire cinco por suerte. Además Hugo Midón es un forjador de nuestra conciencia social desde niños, que acompañó con el teatro las situaciones más duras de nuestro país, dejándonos leer entre líneas las cosas que nos pasaban mientras los chicos se divertían.

-Ya que hablás de las situaciones de nuestro país, y vinculándolo a la relevancia que siempre tiene las definiciones de los actores, ¿cómo estás viviendo la Argentina hoy?

-Yo estoy orgullosísimo de mi familia, los actores; estoy orgullosísimo de que hayan tomado posición y yo la tomé también, aunque en realidad yo me suelo esconder, porque a mí no me sale hacerlo y siempre que me preguntan digo lo que pienso, y acompaño a mis compañeros desde siempre. Mirá, yo trabajo en Teatro Por la Identidad desde el comienzo, desde la primer obra que se hizo, de hecho ahora nos vamos a presentar en el Multiteatro los lunes de mayo y junio donde vamos a hacer Idénticos con pequeños monólogos que hizo Mauricio Kartún con doce actores y la dirección general de Daniel Veronese, siempre con entradas libres y gratuitas. O sea, yo siempre estoy para decir lo que pienso, lo que opino, porque me parece que lo actores tenemos esa relación con nuestro país, con nuestra Patria. Yo vengo acá y me entrono, y trabajo y le pongo esfuerzo porque así creo que se hace la Patria, con trabajo y cultura y por eso amo a mi familia artística, a mis compañeros actores que piensan lo mismo, porque defendemos todo lo que tiene que ver con el enraizamiento popular de la cultura. Trabajamos popularmente para que la cultura sea un bien común. No acompañamos para nada la movida cultural que hoy por hoy, porque están achicando el espacio productivo de los actores, entonces nos toca a nosotros hacer la lucha más concreta que es trabajar, por eso estoy acá, por eso sigo haciendo funciones, por eso estoy ensayando otras obras, porque el actor viví siempre de la acción.

-¿Por último como te sentiste hoy en Hurlingham?

-Es la primera vez que vine acá a Hurlingham y lo viví con la responsabilidad de conocerlos y que me conozcan, porque es la manera más honesta que tengo de trabajar. Cuando vos lees un libro conocés al escritor, cuando vez un cuadro conoces al pintor, cuando vez el trabajo en un teatro conoces al actor, este soy yo y espero que la hayan disfrutado tanto como lo hice hoy aquí y espero volver siempre.

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