Se agudiza el conflicto docente

LA PLATA- El jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, llamó  «destituyente» al secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación (SUTEBA), Roberto Baradel, tras anunciar, como «cabeza» del Frente Gremial Docente, un paro de 72 horas en rechazo al aumento salarial de 22,6 por ciento que la Provincia otorgó por decreto tras el fracaso de la negociación paritaria.

«Seguimos sin entender la actitud que toma, sobre todo Baradel, como cabeza del Frente Gremial, de volver a convocar a un paro de tantas horas. Solamente un posicionamiento político de estos dirigentes lo puede explicar», expresó Pérez.

Para el funcionario provincial, «no se entienden» las últimas consignas levantadas durante las manifestaciones docentes de la pasada semana, entre ellas, dijo, ‘Scioli, vamos por vos’, ‘para que se vaya Scioli’ o ‘nos vamos a cargar a Scioli’.

«No se entienden, sino a través de una maniobra destituyente de Baradel», sostuvo en declaraciones a radio Continental.

El funcionario provincial dijo sentirse «azorado» por el anuncio de la huelga a partir del lunes 8 de abril, una medida que los docentes, sin embargo, supeditaron a que el gobierno provincial presente una nueva propuesta salarial.

El paro «está más cercano hacia algo destituyente hacia el gobernador Daniel Scioli que hacia un reclamo salarial», expresó Pérez.

«Sigo sin entender la actitud que toma sobre todo Baradel de volver a convocar a un paro. Solamente un posicionamiento político de estos dirigentes puede explicar esto», manifestó.

El jefe de Gabinete bonaerense aseveró que la huelga es una decisión «sin ninguna justificación», porque el de Scioli «es el gobierno que más escucha, negocia y se sienta a resolver los problemas».

Además, criticó al secretario general de la CTA kirchnerista, Hugo Yasky, a la que pertenece el dirigente gremial Roberto Baradel, del sindicato SUTEBA, uno de los miembros del Frente Gremial.

«Yasky es todo lo contrario a un dirigente que apoya el gobierno nacional. Porque hace poco se rasgaba las vestiduras diciendo que es kirchnerista pero convocó a un paro» tras la paritaria nacional, señaló Pérez.

Y agregó: «Deja a la provincia más importante del país sin clases durante once días. Flaco favor le hace al gobierno que dice apoyar. Cualquier representante del gobierno nacional va a decir lo mismo que yo. Van a estar en completo desagrado».

Pese a esta crítica, Pérez evitó relacionar el paro por 72 horas con una medida impulsada por el Ejecutivo Nacional, en represalia por la aspiración presidencial que Scioli expresó tiempo atrás.

«Los sueldos de la provincia son responsabilidad de la provincia. Hubo años en que la Nación nos ha ayudado y no descartamos que este año nos pueda ayudar. Somos responsables y por eso ofrecemos lo que el presupuesto puede dar de aumento», destacó.

Al respecto, Pérez insistió con que la propuesta de aumento de haberes realizado a los docentes «supera» a lo establecido en la paritaria nacional. «Es un buen aumento», repitió.

Por su parte el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, reclamó  al gobierno bonaerense «tener prioridades» y «administrar mejor» la provincia, y a los gremios docentes, que anunciaron un nuevo paro por 72 horas, «una actitud de sentido común» para no paralizar las clases por el reclamo salarial.

«La Provincia tiene que tener prioridades. Es como administrar la casa de uno. Tiene que poner prioridades», insistió el funcionario nacional.

Randazzo negó que el Gobierno protagonice «una guerra» contra el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y que el mandatario le haya «pedido plata» para solucionar el conflicto educativo.

«No hay ninguna guerra con Scioli y no me ha pedido plata», comentó.

Con respecto al anuncio de un nuevo paro docente, a partir del 8 de abril y por tres días, Randazzo pidió a los gremios «una actitud mucho más de sentido común».

«Peor es que no haya un maestro frente a los alumnos en la escuela», sostuvo.

Frente a la discusión salarial, entonces, Randazzo consideró que «hay responsabilidad de ambos» sectores, en referencia a la Provincia y los sindicatos.

En tanto, señaló que «la educación es un problema de la provincia», por lo que, a su criterio, resulta «injusto atribuirle la responsabilidad a la Nación».

«Se tiene que administrar mejor», aseveró Randazzo, quien negó que los problemas financieros del distrito tengan relación con el objetivo personal de Scioli de aspirar a la presidencia del país en 2015.

Al respecto, Randazzo sostuvo: «No tiene nada que ver que Daniel quiera ser presidente con que le impidamos que tenga una gestión razonable. Es injusto que se diga que le impedimos hacer una buena gestión, es falso e irresponsable», finalizó.

Otro que también dio su opinión  fue el escritor y conductor radial Alejandro Dolina, “En cualquier conflicto estoy a favor del tipo que está peleando por su salario y como hijo de docentes también. Pero lo que pasa con los conflictos docentes es que hay otra pata, que son los chicos”, analizó Dolina quien bromeó: “He sido un mal alumno”.

Lamentó que “el tiempo que se pierde de clases, es un tiempo que quizá no pueda recuperarse nunca” e hizo hincapié en su preocupación “por los comedores que se cierran o los padres no tienen donde dejar los chicos”.

El conductor y creador del clásico radial “La Venganza será terrible”, analizó que “todo conflicto tiene que hacer daño, tiene que haber un impacto porque si no, no sería una protesta, pero también es cierto que en este caso duele porque recae sobre los chicos”.

Propuso además “que se busquen otras alternativas. Habría que ser creativos. Extremar el ingenio para ver de qué manera se podría resolver”, y consideró que “la Provincia de Buenos Aires tiene una tradición fuerte en cuanto a los reclamos sindicales porque es consciente de su posibilidad de fuerza”.

 “Cada vez que leo que no se resuelve siento un dolor. No es lo mismo que hacerle un paro a una empresa privada. Aquí se perjudican los chicos”, dijo e insistió: “mi deseo es que se arregle el conflicto”.