Se investigan los motivos del asesinato de Daniel Cicchini  quien fue encontrada enterrada en su casa de Tolosa

     

    La mujer, reportada desaparecida en junio de 2018, fue asesinada y enterrada en el patio trasero de su casa, ubicada en 116 entre 529 y 530. Todas las sospechas recaen en su hija y su yerno, quienes en aparentemente confesaron el crimen pero deben declarar hoy en fuentes judiciales.

    Mientras el barrio de Tolosa no sale de la conmoción por el asesinato de Daniela Cicchini, la autoridades policiales y judiciales van a fondo en la investigación y analizan las causas del crimen. Hasta el momento, los principales sospechosos son su hija, de 17 años, y su yerno, de 45, quienes se encuentran detenidos a la espera de la declaración testimonial.

    Según informaron  los restos de Daniela fueron encontrados en su casa de 116 entre 529 y 530, enterrados debajo de una plataforma de cemento. El lugar había sido heredado por ella luego de que sus padres se mudaran a la localidad de Lobos. El 7 de junio de 2018, día en que las autoridades policiales tomaron novedad de su desaparición, la hija y el yerno fueron vistos ingresando a la propiedad con distintos materiales para la construcción.

    Desde ese momento, hasta el pasado lunes, la pareja se instaló en el lugar sin levantar sospecha alguna del crimen. Sin embargo, los voceros explicaron que la relación entre la víctima y sus presuntos asesinos se había convertido en un infierno, con constantes peleas a causa de la adicción a las drogas por parte de la adolescente.

    Gracias al aporte de testigos y vecinos, los agentes de la DDI local recavaron la información necesaria y llevaron a cabo un allanamiento en la vivienda señalada. Al llegar al patio trasero, las autoridades se toparon con la estructura de material y le consultaron a los sospechosos cuál era su función: «Es para cubrir una boca de inspección séptica», se excusaron.

    Desconfiando de su palabra y mediante autorización judicial, los efectivos procedieron a excavar la zona. Durante el procedimiento, el can de la Policía Científica efectuó marcaciones de rascado y ladrido, hasta sentir un olor nauseabundo proveniente del pozo, a unos 35 centímetros de profundidad.

    Fue en ese momento que las autoridades encontraron el cuerpo de Daniela, atado de pies y manos con una cuerda de nylon de color blanca y envuelto en una sábana. Una vez realizadas las tareas de rigor, tanto la hija de la víctima como su pareja fueron trasladadas a la DDI, donde quedaron demoradas por el delito de «homicidio calificado por el vínculo», el cual cuenta con una pena de prisión perpetua.

     

     

     

    DEJA UNA RESPUESTA