Sbaraglia es protagonista en San Sebastián, donde presenta «Aire libre» y «Relatos salvajes»

ESPAÑA-El actor argentino se convirtió en una de las figuras del Festival de Cine, donde  presentó en la competencia oficial “Aire libre”, de Anahí Berneri, y donde mañana formará parte del equipo de “Relatos salvajes”, el exitoso filme de Damián Szifrón que se verá en la sección Perlas.

“Tengo el enorme privilegio de poder trabajar tanto en España como en Argentina. Eso es fantástico, porque me permite construir cosas con artistas de todo el mundo”, sostuvo el protagonista de “Aire libre”, donde forma con Celeste Cid una pareja en crisis que no puede evitar disolverse.

El actor señaló que “hubo la necesidad personal de volver a trabajar en mi país, porque había mucha gente con la que quería colaborar y eso me llevó a trabajar con Berneri, a la que considero una de las directoras más importantes de la Argentina”.

Hijo de la actriz y profesora de teatro Roxana Randon, Sbaraglia estudió teatro y debutó a los 16 años en el cine con su participación en “La noche de los lápices” (1986), el filme de Héctor Olivera sobre la detención, tortura y asesinato de un grupo de estudiantes que reclamaban el boleto estudiantil durante la última dictadura cívico-militar.

En relación su trabajo, Sbaraglia afirmó que “a medida que uno va creciendo los personajes son una excusa para mirarse cada vez más hacia adentro. Si bien no tienen nada que ver conmigo, siempre hay algo para poder expresarse y encontrarse a uno mismo a través de ellos”.

Su éxito en España empezó con la interpretación que hizo en “Plata quemada”, de Marcelo Piñeyro, y se disparó en 2001 con el Premio Goya al mejor actor revelación por su actuación en la película “Intacto”, de Juan Carlos Fresnadillo.

Desde entonces, alterna trabajos entre Argentina y España, donde ganó fama y prestigio con otros filmes como “Carmen” (2003), de Vicente Aranda, “El rey de la montaña (2007), de Gonzalo López Gallego, y “Luces rojas” (2012), de Rodrigo Cortés, donde comparte cartel con Robert De Niro y Sigourney Weaver.

“Lo que sentía cuando empecé a trabajar en España es que había una industria más aceitada. Había mucho cine de género, cosa que quizás ahora está empezando a verse más en la Argentina”, señaló Sbaraglia.

Y añadió: “En aquel momento se estaba afianzando en la Argentina un cine mucho más autoral y una nueva manera de concebir desde la producción a las películas”.

“Sin embargo, creo que la cinematografía, sea española o argentina, tiene que ver con cada director en particular. Cada película es muy diferente y tiene que ver con la mirada de cada director y con sus universos personales totalmente diversos”, opinó el actor.

Para Sbaraglia, lo más valioso son “los lazos de unión y acuerdos que siguen existiendo entre España y Argentina para trabajar juntos. Siento que se siguen haciendo cosas muy en conjunto y sigue habiendo un mercado común muy grande. Y es maravilloso -resaltó- que haya muchas películas que sean posibles gracias a esa relación”.