Prisión perpetua para dos jóvenes acusados de matar a un policía

MORÓN- Los acusados recibieron la pena de prisión perpetua por el asesinato de un uniformado bonaerense ocurrido en mayo del año pasado, cuando éste intentó evitar un robo en una verdulería de la localidad bonaerense de Gervasio Pavón.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de Morón comunicó  el veredicto condenatorio para los imputados Nahuel Orellana (22) y Leonardo Andrada (23), a quienes consideró coautores penalmente responsables del delito de «homicidio agravado criminis causae -matar para lograr la impunidad en otro delito- y por la condición de miembro de fuerza de seguridad» del subcomisario Fernando Matías Torres (30).

Según dijeron los voceros consultados, los jueces Carlos Thompson, Susana De Carlos y Angélica Parera condenaron a ambos también por el delito de «robo agravado por el uso de arma y portación de arma sin autorización».

En los alegatos realizados la semana pasada, el fiscal del juicio Patricio Paganni había solicitado que se los condenara a la pena de reclusión perpetua, mientras que el defensor oficial Diego Rodríguez argumentó que no tuvieron intenciones de matar al policía sino sólo de concretar un robo, por lo que habían pedido una pena menor.

El crimen de Torres ocurrió cerca de las 8.30 del 14 de mayo de 2013 en una verdulería y carnicería ubicada en el cruce de Santa Teresa y Mburucuyá de la localidad de Gervasio Pavón, a la que dos asaltantes a bordo de un auto Gol Trend color blanco ingresaron a robar.

Los ladrones amenazaron a la dueña de la verdulerí­a y al resto de las personas que se hallaban en el lugar con una pistola calibre 9 milímetros y un revólver calibre 32.

Luego se apoderaron de dinero y de algunos objetos del comercio como una balanza, varios cortes de carne y dos teléfonos celulares.

Como los delincuentes pretendían más dinero, golpearon al carnicero en la cabeza con una de las armas y amenazaron con acuchillarlo, según los testimonios de las víctimas conocidos durante los cuatro días de debate.

Cuando pretendían escapar, dos policías llegaron al lugar alertados por vecinos, pero uno de los delincuentes aguardó la entrada de uno de ellos al local, que resultó ser Torres, y lo ejecutó de un balazo en el pecho.

Andrada fue detenido a unas cuadras del lugar del homicidio, mientras que Orellana fue apresado días después durante una serie de allanamientos en la localidad bonaerense de Isidro Casanova.