Horas decisivas para el esclarecimiento del asesinato de Ángeles

 

BUENOS AIRES- En el transcurso del día se esperan nuevas noticias sobre el esclarecimiento del asesinato de Angeles Rawson. La causa parece comenzar a dilucidarse desde ayer, con la noticia de que el ADN encontrado en las uñas de la niña se corresponden al material genético del portero, noticia que complica su situación. Además ayer, en horas de la tarde la declaración de un taxista que llevó la noche de la desaparición a Mangeri a un lugar cercano al edificio aportó nuevos datos que  motivaron que hoy se realizaran allanamientos en obras en construcción.

Es por esto que efectivos de la Policía Federal  están realizando un operativo, que incluye allanamientos en dos obras en construcción y el control de las cámaras de seguridad en viviendas linderas, en el barrio porteño de Palermo.

Las obras están ubicadas en la calle Soler 5565 y 5570, mientras que las cámaras de seguridad revisadas se encuentran en el 5557, 5573 y 5582, de esa misma arteria.

El operativo policial comenzó alrededor de la medianoche, en el que participaron una unidad móvil de la División Criminalística de Policía Federal y dos patrulleros de la misma fuerza que fueron utilizados para cortar el tránsito en las intersecciones de Soler con Fitz Roy y con Humbolt, respectivamente.

Los allanamientos, se produjeron a partir de las declaraciones del taxista, quien declaró anoche, ante el juez que investiga la causa, que horas después del hecho llevó al portero, Jorge Mangeri, como pasajero a ese lugar, informaron a Télam fuentes judiciales.

Las construcciones son de 6 pisos y el estado de las obras se encuentra avanzado en un 80 por ciento, mientras que las cámaras de seguridad están ubicadas en el frente de un edificio corporativo (Soler 5582), en un local denominado Masterfix, que se dedica a las reparaciones de parabrisas y al desabollado de automóviles (5573) y en una vivienda familiar

Un taxista aseguró anoche ante el juez que investiga el crimen de Angeles Rawson que horas después del hecho llevó al portero como pasajero en un recorrido de cinco cuadras y que lo notó nervioso, informaron fuentes judiciales.

Marcelo Biondi, uno de los abogados defensores del encargado, dijo que está declaró que “estaría casi seguro, que es una persona que tomó el taxi desde la calle Soler el día lunes en que se produce la desaparición de Angeles entre las diez y media y las doce de la noche y fue hasta la esquina de Ravignani y Paraguay».

El letrado precisó que el testigo que declaró ante el juez Javier Ríos, la fiscal María Paula Asaro y los abogados de la querella y la defensa, dijo que reconoció a Mangeri al verlo en televisión entre “el viernes y la madrugada del sábado cuando era trasladado desde la sede de la Fiscalía”.

Biondi puntualizó que el taxista dijo que vio al pasajero cuando subía al auto y que durante el viaje “no le miró más la cara”, pero que no obstante lo “notaba nervioso”.

“Este hombre debe tener poderes sobrenaturales”, manifestó el defensor con ironía.

«No aportó que esta persona que él cree que es Jorge Mangeri lleve algún tipo de bolso, bulto o equipaje y a criterio de la defensa, no es un testigo que haya aportado algún elemento importante para la causa», concluyó.

Ayer las pericias sobre el cadáver de Angeles Rawson habían arrojado  como resultado la presencia de restos de piel en las uñas, cuyo ADN se corresponde con el del portero Jorge Mangeri, detenido por el caso.

Las muestras obtenidas de al menos un dedo de la víctima fueron interpretadas como la confirmación de un contacto entre Angeles y Mangeri, quien además tiene en su cuerpo heridas de rasguños.

La piel de la cual se obtuvo la cadena de ácido desoxirribonucleico (ADN) correspondiente a Mangeri estaba en el dedo índice de la mano derecha de la víctima, señalaron los voceros.

Según el informe forense, el trabajo para hallar material humano ajeno al de la víctima se vio entorpecido por la contaminación que había sufrido el cuerpo, que estuvo sometido al contacto con basura desde que fue colocado presuntamente en la caja de un camión recolector hasta que fue hallado en la planta recicladora de residuos de la CEAMSE de José León Suárez.

Para las próximas horas podrían estar definidos también los resultados de la junta médica a la que fue sometido Mangeri, tras haber denunciado que sufrió «aprietes» y torturas en dos oportunidades antes de quedar detenido.

La defensa de Jorge Mangeri, el detenido portero de la casa de Ángeles Rawson, admitió  que «es una prueba relevante» la prueba de ADN del acusado hallada bajo las uñas del cadáver de la chica, pero afirmó que esperará el resto de los peritajes para definir la estrategia a seguir.

Así lo manifestó el abogado Marcelo Biondi, socio de Miguel Ángel Pierri, al enterarse a través de los periodistas en la puerta de los tribunales que los peritajes hechos sobre las uñas del cadáver comprometían directamente al portero.

«Es una cuestión que tenemos que prestarle atención. Nuestros peritos nos van a decir si el ADN fue plantado o no. Yo creo en el Cuerpo Médico Forense, pero nuestros asesores nos van a informar si pudo haber ADN implantado», dijo.

Tras desmentir que estaba «sorprendido» por la noticia, como lo señalaron algunos periodistas, el abogado afirmó: «Es una prueba objetiva que obviamente va a ser utilizada en forma incriminante».

«Es una prueba relevante pero estamos esperando todas las pericias de ADN para revisar todos los procedimientos -señaló-. Yo no digo que hayan sido ‘plantados’, sino que lo vamos a revisar».

Además, aclaró que aún falta un amplio estudio «psiquiátrico y psicológico» del imputado y se espera el resultado de los peritajes sobre el auto, el sótano y el departamento.

Y agregó que al resultado de las uñas hay que añadirle el resultado de los análisis hecho sobre la soga que se usó para amarrar el cadáver, en donde había patrones genéticos masculinos.

En ese sentido, el abogado aseguró: «Venimos sosteniendo que es un hecho de logística que es difícil ser cometido por una sola persona».

Biondi remarcó que, según las palabras del acusado, fue «ajeno» al homicidio de Ángeles Rawson, ocurrido el lunes 10 de junio pasado en el edificio de Ravignani 2360 de Palermo, donde vivía la víctima, de 16 años, y prestaba servicios como encargado el hoy detenido.

«Él se declaró inocente respecto del homicidio y el móvil en todo caso lo tiene que establecer la acusación. Yo no puedo conjeturar un móvil cuando nuestro asistido nos manifiesta inocencia. Analizaremos la prueba, faltan pericias y en base a eso estableceremos los pasos a seguir con respecto a lo que haya que cuestionar o no», agregó.

Además, la defensa insistió en reclamar «prestar atención al tema de las intimidaciones que él sufrió antes de la testimonial» en una supuesta privación ilegal de la libertad, «y después de la testimonial pero antes de que se hiciera el acta» en donde -quedó establecido- el portero se autoincriminó diciendo «fui yo».

También ayer,   Franklin Rawson, el papá de Ángeles, apareció  por primera vez públicamente para presentarse ante el juez del caso como querellante y pedirle una serie de diligencias de prueba, mientras que a los periodistas les dijo que está «muy mal» pero confía en «las instituciones para que se esclarezca» el caso.

Rawson no quiso avanzar sobre la responsabilidad del portero Jorge Mangeri luego de que las pericias de ADN determinaran que había huellas de su ADN bajo las uñas del cadáver.

Su abogado, el ex fiscal Pablo Lanusse, dijo que esta pericia demuestra que Mangeri quedó «en una posición delicada» pues «este tipo de rastros evidencian un contacto en pleno forcejeo de la víctima con el agresor» cuando habría querido defenderse.

Con anteojos y acompañado de su actual mujer, Rawson accedió hoy por primera vez a hablar con la prensa desde que desapareció su hija, de 16 años, el 10 de junio pasado, hasta que 24 horas después fue hallada muerta en un predio de la CEAMSE.

Fue en la puerta del Palacio de Justicia, adonde llegó con su abogado para reunirse con el juez Javier Ríos y proponerle una serie de diligencias.

«No puedo hacer declaraciones de cómo está la investigación, me pongo en manos de la Justicia. Confío en las instituciones y en la gente que lleva a cabo todo. Estoy mal, estoy pasando un momento muy malo», afirmó.

Si bien la mamá de Ángeles, Jimena Aduriz, habló una sola vez con la prensa, el papel de «vocero» de la familia cayó sobre Sergio Opatowski, pareja de la mujer y quien se dio a conocer como «el padrastro» de Ángeles.

Opatowski estuvo en algún momento en el ojo de la sospecha mediática e incluso en la noche del viernes 15 fue llevado de apuro a la Fiscalía para carearse con un testigo; fue ese mismo día en que el portero se presentó por primera vez en los tribunales luego de repetidas ausencias y en una testimonial llena de imprecisiones terminó autoincriminándose.

Rawson no quiso aludir a Opatowski cuando le preguntaron y solo señaló: «Sé que quisieron hablar conmigo, quiero que entiendan que estoy en un momento anímico y físico muy malo».

«Por eso no pude atenderlos, no pude hablar -añadió-. Ustedes fueron muy respetuosos conmigo, y desde el primer momento estuvieron al servicio de la búsqueda de Ángeles. Se los agradezco mucho y les pido disculpas si no los atendí. Tampoco podía…Estaba todo muy sensible, la causa (estaba) con secreto de sumario y cualquier declaración podía interpretarse o dar lugar a comentarios».

Rawson dijo que no podía opinar del portero: «Creo que no me corresponde dar una opinión ahora; tiene que seguir adelante la investigación y toda la Justicia con sus procesos y sus tiempos», respondió.

Lo único que aportó fue que conoció a Jorge Mangeri, hoy acusado del hecho: «Yo viví en ese departamento antes de divorciarme; fue justo cuando (él) empezaba a trabajar ahí».

«Pero no puedo hacer ninguna conjetura y tengo que dejar que la Justicia siga adelante -añadió- Que se llegue al fondo de la verdad y se haga justicia me podría dar un alivio».

Sin embargo, Lanusse fue más contundente al señalar que las primeras pericias que muestran que Ángeles tenía bajo sus uñas rastros de ADN del portero demuestran «un claro contacto» de la víctima «con el cuerpo del encargado» al momento de la muerte, en un «cuadro de agresión y un acto de defensa».

«Los peritos han pedido más tiempo para analizar el material genético bajo las uñas. Se halló por lo pronto en parte de las uñas y el dedo índice de la mano derecha. Hoy está acreditado que está el material genético excluyente del encargado y eso lo pone en una posición delicada», añadió.

Aclaró que se piden estudios «detallados y contundentes» con peritos de partes, y un exhaustivo análisis psiquiátrico sobre el detenido «para determinar su parámetro conductual sexual».