Se va a cumplir un año de la desaparición forzada de Facundo Astudillo Castro

Aviso publicitario
banner dia verde moron

«Si pudiera decirle algo, le diría que lo sigo esperando, que lo espero en un sueño, en un abrazo, que sigo mirando por la ventana y lo sigo esperando». Las palabras de Cristina Castro, a días de cumplirse un año de la desaparición de su hijo Facundo, suenan con melancolía y dolor, mientras espera que la Justicia avance en el esclarecimiento del caso.

En su casa de Pedro Luro, mientras se recupera de una operación de hernia que la mantiene desde hace un mes en reposo, Cristina recordó lo que ocurrió el 30 de abril del año pasado, cuando su hijo Facundo salió de su casa para ir a ver a su novia en Bahía Blanca, a pesar de que existía una cuarentena dispuesta por los contagios del coronavirus.

«De ese día me acuerdo el llamado de Facu, ese llamado que yo no lo vi como una amenaza, no vi un pedido de auxilio, no me di cuenta. Yo no advertí el peligro que estaba corriendo mi hijo. A mí me va a marcar para siempre ese llamado, cuando yo estaba trabajando, cuando me dice ‘mamá’ y yo no me di cuenta que me estaba diciendo ‘mamá’, porque yo era la ‘bruja’ para él», recordó.

Desde entonces, a partir de la desaparición de su hijo, Cristina Castro dice que sacó fuerzas de donde pudo y comenzó una batalla, es más, asegura que solo conocer una palabra: «Luchar».

«La fuerza la saqué del dolor, tenía dos opciones, tirarme en una cama y dejarme morir, o levantarme y pelearla desde todos los lados posibles, gritarle a todo el mundo que a mi hijo me lo habían desaparecido y que habían sido ellos. Opté por la segunda, siempre le enseñé a mis hijos a pelear por lo que quisieran, a no bajar los brazos, a no rendirse. Puede que un camino no te lleve a lo que vos necesites, pero siempre va a haber otros caminos», aseguró.

Sin embargo, Cristina sabe que tuvo «que aprender a sobrellevar la tristeza, el dolor» y reconoce que «no son todos los días lindos, ni agradables».

Respecto a la causa judicial, Cristina siempre se muestra optimista, a pesar de que es habitual que, junto a sus abogados, reciba noticias no siempre favorables.

«Hay nuevos testimonios en la causa, nuevas pruebas y estamos preparándonos para presentarnos en Casación para poder sacar a la jueza», dijo.

Es que el último jueves, la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca rechazó un pedido de los fiscales para recusar a la jueza federal 2 de Bahía Blanca a cargo del caso, María Gabriela Marrón.

Por eso, ahora los fiscales y la querella cuentan con la única alternativa de llegar «en queja» al Tribunal de Casación bonaerense para que analice el pedido de recusación.

«Es una jueza totalmente imparcial. Estamos luchando contra gigantes, nuestro primer gran obstáculo fue (el fiscal federal Santiago) Ulpiano Martínez y ahora nos queda esta muralla grande que es la jueza María Gabriela Marrón», dijo Castro, quien aseguró que no ve «lejana» la posibilidad de que se solicite la detención de los policías involucrados en la desaparición de su hijo.

«Lo único que nos impide ver a los policías detenidos es la jueza, que siempre fue parcial a la policía, que ve un solo camino que es la vereda opuesta a la verdad», explicó.

Cristina Castro dice haber vivido «dos vidas» enteras en el último año y que atravesó «momentos terribles».

«Primero gritábamos que nos devuelvan a Facundo, ese fue nuestro primer grito. Una vez que encontramos el cuerpo, empezamos a pelear para que se investigue. Después a pelear por Justicia. Gracias a Dios y al procurador, puso a dos fiscales increíbles que están trabajando muchísimo. Nuestro último grito es el de justicia, justicia y justicia, lo vamos a sostener hasta el día que estén todos tras las rejas», aseguró.

DEJA UNA RESPUESTA