Inma Cuesta: «Me interesa más trabajar en Argentina que en Hollywood»

BUENOS AIRES- La actriz española Inma Cuesta, que tiene un papel clave en «Koblic», sostuvo que prefiere trabajar en Argentina o América Latina antes que en Hollywood, a la vez que se sintió «afortunada» por el momento de éxito que vive y trabajar junto a Ricardo Darín en el film de Sebastián Borensztein.

Cuesta viene de un año en el que los proyectos le sonrieron: fue nominada a los Premios Goya 2015 por su papel en «La Novia», de Paula Ortiz, basada en un texto de Federico García Lorca, y debutó bajo la dirección de Pedro Almodóvar en «Julieta», de reciente estreno en España.

«No soy una chica Almodóvar», se apuró en aclarar en un encuentro con periodistas del que participó Télam y que se desarrolló en República Dominicana en el marco de la presentación de los Premios Platino 2016 al cine iberoamericano, a los que también está nominada por su trabajo en el filme de Ortiz.

«Chicas Almodóvar son Carmen Maura, Marisa Paredes o Rossy de Palma, que participaron profusamente de su filmografía; yo me siento más una chica Lorca», comentó entre risas, al señalar que durante su formación profesional, tanto en lo actoral como en lo intelectual, el desaparecido escritor andaluz fue una luz en su desarrollo.

Con un pasado que incluye teatro, canto, drama y comedia, Cuesta se mostró desenvuelta para hablar y con grandes expectativas en relación con «Koblic», que se estrenó la semana pasada en Argentina y que trata de un piloto que participó de los «vuelos de la muerte» (Darín) y que quiere escapar del pasado en una huida que lo arrastra a un pueblo del interior de Argentina.

Cuesta, en un papel inédito para ella, representa a una mujer sometida por un marido abusador y, para ello, debió anular su acento español para convertirse en una argentina más, cuestión que al comienzo la hizo sentir insegura, pero que, en su opinión y en la de sus colegas, terminó resolviendo a la perfección.

«Sebastián me había buscado por Youtube y encontró un audio de mí en el que me hacía la argentina, pero en broma. Estaban todos muy asustados con mi lectura, pero me fui soltando. Cuando empecé (en el set de rodaje), Ricardo y él se miraron y dijeron ‘puta madre’ (en señal de aprobación)», señaló la actriz valenciana sobre la película que participa en el festival de Málaga que comenzó ayer.

Además, Cuesta explicó que para actuar en «Koblic» tuvo que informarse «mucho» sobre la temática, a la vez que destacó que «fue un regalo trabajar con Oscar Martínez (en el papel de un comisario siniestro) y Ricardo».

«Esas son las cosas con las que me quedo. Los Oscar no son algo con lo que sueñe. (…) Me interesa más volver a trabajar en Argentina o América Latina que en Hollywood. Hay más de común en la cultura y la forma de vivir. Si bien mi inglés es bueno, trabajar en tu idioma tiene otros beneficios», aclaró la actriz, cuyo horizonte artístico se muestra venturoso aunque sin precisiones en lo inmediato.

Cuesta asegura que no persigue ni intenta forzar nada porque confía «mucho en mover la energía en cosas positivas», tal como lo hizo hasta ahora, llegando a tres nominaciones a los Goya e ingresar a la preselección de los Platino, cuya gala será el 24 de julio en Punta del Este.

«Estos premios nos dan la posibilidad de aunar fuerza entre los hispanoamericanos. Hay grandes películas, como ‘El Clan’ de Pablo Trapero», afirmó Cuesta, quien en el corto plazo no tiene ningún proyecto y aunque espera que le acerquen algo que la conmueva, tampoco descarta escribir su propia historia.

«Estoy en un momento en que quiero contar algo mío. No sé si para teatro o cine. O para dirigir», aclaró.

Con una formación que incluyó el canto, a esta valenciana de 35 años, morena y de buen sentido del humor, siempre le preguntan por qué sus personajes «cantan en todas las películas» y si bien aseguró que no proyecta cantar de forma profesional, dijo que dentro de su ámbito de interés le gustaría hacer un musical.

De joven, Cuesta diseñaba carteras con retazos de tela para juntar algo de dinero mientras estudiaba, y hoy, luego de que los guiones se le agolparan sobre el escritorio durante los últimos años, sostuvo que no siente «ni miedo ni una vorágine en este trabajo», porque se ve «afortunada» por todo lo logrado.

Con la fotografía como hobby (se la pudo ver en las playas de Punta Cana con una cámara reflex, retratando a colegas y al paisaje), sostuvo que los actores tienen que tener su tiempo libre para poder «descansar, reflexionar y hacer un balance» para elegir cómo seguir con la profesión.

Con respecto al último filme de Almodóvar, que tuvo la peor respuesta por parte del público de sus últimos 20 años en España, Cuesta prefirió relativizar estos números y aseguró que «la noticia es que ‘Julieta’ forma parte de la competencia oficial en el Festival de Cannes».

«Siempre se busca la noticia negativa. Por ejemplo, ‘La Novia’ tuvo 12 nominaciones a los Goya y ganó dos, eso no es fracaso», afirmó Cuesta, quien sostuvo que su papel en esa película «fue un viaje emocional» para su corta e intensa carrera.

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