Proyecto antropológico arqueológico Mansión Seré: se trabaja en la segunda etapa

    MORÓN – Avanza la construcción de la segunda etapa del proyecto antropológico arqueológico que se construye sobre las excavaciones de la ex Mansión Seré, la antigua casona que funcionó como centro clandestino de detención y torturas durante la última dictadura militar y en cuyo predio hoy funcionan la Casa de la Memoria y la Vida y la Dirección de Derechos Humanos del Municipio.

    El proyecto contempla la creación de un laboratorio de 161 m2 donde funcionará un centro de análisis de investigación y depósitos arqueológicos, así como la construcción de pasarelas para la circulación por dentro de los cimientos de la vieja casa, un patio de la memoria y otras áreas de contemplación.

    Esta obra complementa la primera etapa, finalizada en 2006, en la cual se construyó un tinglado para preservar las excavaciones de la casa.

    El proyecto arqueológico y antropológico busca recuperar las estructuras y recabar información acerca de los usos de la casona y se propone rescatar junto a la comunidad y los organismos de derechos humanos a la Mansión Seré y su entorno a través de la recuperación del patrimonio tangible e intangible, rescatando y conservando su estructura y su historia a partir de los testimonios de diversos actores sociales y la preservación de la memoria histórica sobre los usos de la Mansión, antes, durante y después de su utilización como centro clandestino de detención, y su función en la aplicación sistemática del terrorismo de Estado en la zona oeste.

    El 1º de julio 2000, por iniciativa del entonces intendente Martín Sabbatella, el Municipio creó la Casa de la Memoria y la Vida, el primer espacio latinoamericano dedicado a recuperar y ejercitar la memoria colectiva ubicado a escasos metros de donde funcionara, durante la última dictadura cívico- militar, el Centro Clandestino de Detención (CCD) conocido como Mansión Seré o Atila, a cargo de la Fuerza Aérea Argentina.

    Allí se realizan diferentes actividades con el objetivo de promover la memoria colectiva sobre la historia reciente, contribuir en la búsqueda de la verdad y la justicia y generar un espacio de participación y diálogo en torno a los derechos humanos.

    Cientos de vecinos participan cada mes, miles de jóvenes forman parte del festival cultural La Minga, alrededor de 800 estudiantes asisten por mes a talleres dónde se debate y reflexiona sobre derechos humanos y medio millón de personas transitan por año el lugar para hacer deportes y disfrutar de recitales, festivales, actividades artísticas y culturales.