Oporto en el lanzamiento del Arsat-I: “Esto sin Estado no se puede lograr”

Por LAUTARO RODRÍGUEZ RAMALLO

El profesor de historia y diputado nacional del Frente para la Victoria, Mario Néstor Oporto, estuvo en Guayana Francesa como parte de la delegación argentina que viajó para el lanzamiento del primer satélite construido en nuestro país.

Después de presenciar allí un hecho histórico para Argentina muy importante, contó cómo fue su experiencia con el lanzamiento del satélite de comunicaciones geostacionario Arsat-I.

El satélite fue enviado al espacio el pasado jueves y tendrá como misión, proveer servicios de internet, televisión digital, telefonía celular y transmisión de datos a todo el país, incluyendo la porción argentina de la Antártida y a las Islas Malvinas.

El  diputado confesó que durante el despegue del cohete que transportaba el Arsat-I, hacía un esfuerzo por tener sentido histórico de la situación ya que no era un acontecimiento de la vida cotidiana, sino algo excepcional. “Es un hito en la historia de la ciencia argentina, estará en los grandes momentos”.

La producción del satélite

Mario Oporto recordó que esto es un proyecto con mucha historia detrás, habiendo comenzado con las políticas de comunicación del gobierno de Néstor Kirchner en 2004 empezando por la intervención del Correo Argentino, la estatización del espectro radiovisual y culminando con la planificación del Arsat-I en 2006.

En referencia al satélite mismo, Oporto se explayó contando que hay tres tipos de satélites “de comunicaciones como es éste, los meteorológicos que observan la Tierra y el clima, y los que observan a los otros planetas”. Además informó que el país tiene asignadas dos órbitas por parte de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

En este sentido, destacó que el ex presidente tuvo una mirada muy estratégica porque desde un principio tuvo la intención de recuperar dichas órbitas  dejando de lado a los satélites que se alquilaban a empresas extranjeras.  Así mismo, recalcó que esto fue un triunfo de la educación, la cultura y el Estado de Argentina, ya que en sus propias palabras “Esto sin Estado no se puede lograr”.

El diputado remarcó la importancia de obtener soberanía espacial ya que al desplazar el satélite extranjero que nos brindaba los distintos servicios, se le otorgó dicha misión a nuestro país e inclusive en un futuro se podrá cubrir también regiones limítrofes.

La construcción del satélite estuvo a cargo de la empresa argentina INVAP, dedicada al desarrollo de tecnología con experiencia en energía nuclear, tecnología espacial y tecnología industrial además de proveer equipamientos médicos y científicos al resto del mundo.

El lanzamiento

Cuando se le preguntó al ex ministro de Educación de la provincia sobre su experiencia en la colonia francesa el día del lanzamiento, destacó que allí se sentía un aura muy propia de nuestro país. Él se encontraba en la sala de control “Júpiter” rodeado de científicos argentinos monitoreando el clima y otros factores importantes para el despegue y explicó que había unos marcadores en rojo que debían pasar a verde indicando que las condiciones de lanzamiento eran las óptimas. Recordó que como “buenos argentinos” todos gritaban y se abrazaban cuando algún marcador se ponía en verde.

En cuanto a la elección de Guayana Francesa como punto de partida, Oporto hizo hincapié en que hay pocos lugares en el mundo con las condiciones necesarias para realizar lanzamientos de este tipo. Es necesario un lugar cercano a la línea del ecuador para que el cohete haga el menor recorrido posible para gastar menos combustible y aumentar así el tiempo de vida útil, en este caso el Arsat-I tiene previstos 15 años.

Orgullo nacional

Mario Oporto señaló que en Arsat-I se invirtió más de mil millones de dólares, y actualmente se encuentra en producción un segundo artefacto para 2015, e inclusive un tercero en planificación que se estima que cubrirá todo el continente.

Además, afirmó que el país entró en un selecto grupo de ocho integrantes con producción de satélites propios, entre los cuales se encuentran Estados Unidos,  Rusia, China, India, Japón, Israel y la Unión Europea, lo que significa que Argentina es el único de América Latina con esta condición.

Por último, el legislador nacional contó que durante los últimos segundos de la cuenta regresiva fue invitado a una terraza que se encontraba a 10 kilómetros del lugar de lanzamiento, y visualizó una gran ráfaga de fuego extenderse hacia el cielo, y a un montón de científicos abrazados flameando la bandera Argentina, lo cual calificó como una experiencia única.