Las niñas rescatadas en Lanús reciben atención médica en La Plata

LA PLATA- Dos de las tres niñas que lograron escapar de una casa en Monte Chingolo, partido de Lanús, donde fueron esclavizadas, recibieron controles clínicos generales y psicológicos en el Hospital de Niños «Sor María Ludovica» de La Plata, donde se encuentran en una sala bajo observación, informó el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires.

Las pequeñas de 4, 12 y 13 años, primas entre sí, fueron halladas deambulando el domingo, tras escapar de una pareja, que practicaba el rito umbanda y ahora la Secretaría de Niñez y Adolescencia de la provincia de Buenos Aires trabaja en la búsqueda de familiares.

La pareja fue detenida bajo los cargos de «abuso sexual, corrupción agravada, reducción a la servidumbre y trata de personas», a disposición del fiscal Jorge Grieco.

La directora asociada del Hospital de Niños, Silvana Bencini, confirmó hoy que “dos pequeñas, de 4 y 13 años, presentan características de maltrato infantil”.

“La más pequeña presenta lesiones leves que no son de gravedad, pero fundamentalmente tiene un cuadro severo de calcificación distrófica, característica de una persona malnutrida”, dijo.

Respecto de la mayor, Bencini señaló que “presenta lesiones más graves con hematomas múltiples y quemaduras cicatrizadas, con un aspecto general que da cuenta del maltrato recibido”.

Las niñas ingresaron al hospital ayer a las 16, se les realizaron los chequeos de rigor y ahora se encuentran acompañadas por una persona del Hogar de La Plata, donde serán alojadas.

En tanto, el titular de la Secretaría de Niñez, Pablo Navarro, detalló a Télam que esa dependencia «intervino desde el domingo al mediodía cuando se tomó conocimiento de la situación de las niñas, que de inmediato fueron incorporadas al Programa de Hogares Convivenciales».

«Las dos hermanas están juntas en un hogar de convivencia que aloja hermanos y la prima está en otro hogar, las tres bajo supervisión del hospital de Niños de La Plata, y con tratamiento psicológico postraumático».

Los hogares donde se alojan niños asistidos por el Estado «son hogares de entre 20 y 30 chicos, donde se propician los hábitos hogareños», contó el funcionario.

Policías y personal especializado que atendió a las niñas apenas se fugaron de la pareja umbanda, contaron que estaban aterradas, temían ser golpeadas, desconocían los abrazos y gestos tiernos de parte de adultos, estaban desnutridas, golpeadas y en el caso de la niña de 4 años no conocía el agua caliente.

«Equipos de la Secretaría están tratando de localizar a las familias de origen de las niñas, que eran oriundas del barrio platense de Los Hornos», precisó Navarro.

La prioridad en estos días «es la recuperación de las nenas y obtener más información sobre el por qué no estaban con sus familias de origen», dijo el funcionario bonaerense.

«Luego tenemos seis meses por delante, los que nos pauta la ley, para trabajar en un proyecto de futuro para ellas», aclaró y remarcó que la idea es «que estén institucionalizadas el menor tiempo posible».

Por su parte, David Quijano, el oficial principal de la policía bonaerense que rescató a las niñas dijo que pedirá su guarda.

Quijano dijo que “desde un primer momento le dije el servicio zonal de Lanús que ponía toda mi disposición, mi casa y mi familia para darles resguardo a las nenas”.

El policía contó que a su casa fueron psicólogos y médicos, quienes «miraron el lugar, que es simple y de familia, algo que las nenas necesitaban y en esas circunstancias me dieron el permiso de la guarda para llevarlas a mi casa”.

“Cuando mi señora, con mis hijas, fueron a la seccional las niñas no hablaban, no se expresaban bien, si hasta en algún momento creí  que tenían algún retraso madurativo”, contó.

Quijano relató que “después, jugando con mis hijas, las nenas se fueron soltando de a poquito” y añadió que “una vez que vinieron a casa se sentaron a comer, se asearon, tuvieron ropa nueva para ellas fue algo muy lindo”.

«Mi hija más pequeña, que también tiene 4 años, le enseñaba a la más chiquita a usar la muñeca, algo tan esencial como alzarla y que una niñita no lo sepa hacer, es muy triste”, dijo conmovido.

Quijano remarco «me rompió el corazón ver que una pequeña de cuatro años no sabía jugar con una muñeca, pero sí levantar una mesa”.