Barreda debe volver a prisión porque su convivencia es «peligrosa»

LA  PLATA- El traslado fue dispuesto por el juez platense Raúl Dalto, quien consideró que la convivencia de Barreda con su pareja, Berta André, durante su prisión domiciliaria, se tornó «peligrosa» y con «riesgo inminente».

El odontólogo Ricardo Barreda, condenado a prisión perpetua por haber asesinado a su esposa, su suegra y sus dos hijas, fue trasladado esta tarde a la cárcel de Gorina desde el departamento en el que se alojaba con su pareja en el barrio porteño de Belgrano.

La medida la adoptó el juez de La Plata a cargo de la causa, Raúl Dalto, quien consideró que Barreda no puede seguir viviendo con Berta André, en el departamento del barrio porteño de Belgrano y ordenó su detención en la cárcel platense de Gorina.

En su resolución el magistrado consideró que la convivencia de la pareja  “presenta una combinación de factores que provocan una situación de peligro inminente” por lo que resolvió revocar la libertad de la que gozaba el odontólogo hasta que fije un nuevo domicilio.

“La situación de peligro es inminente  por la debilidad mental que padece Berta y el riesgo de que eso pueda provocar una reacción por parte de Barreda”, graficó Dalto.

En esta coyuntura, Berta “no puede hacerse cargo de la situación como lo hizo en el 2008 por lo que no tengo otra alternativa que revocar la libertad condicional” del odontólogo, sostuvo el magistrado.

El juez entendió, además, que la salud mental de Berta “no está en condiciones” para cumplimentar con el requisito de avalar el domicilio en el que se encuentra Barreda para transcurrir su libertad condicional.

En la resolución, también tuvo en cuenta que la Argentina firmó la Convención sobre la Prevención y Erradicación de la Violencia contra la Mujer, que en uno de sus artículos “prevé que se tomen las medidas de prevención rápidamente”.

Una fuente judicial explicó que si Barreda consigue un nuevo domicilio en el que pueda ser controlado por el Patronato de Liberados podría recuperar su libertad aunque mientras no ocurra esa situación deberá permanecer en prisión.

Barreda se encuentra en libertad condicional desde marzo de 2011, luego de ser condenado en 1995 a prisión perpetua por haber matado a escopetazos a su esposa Gladys McDonald (57), a su suegra, Elena Arreche (86), y a sus dos hijas Cecilia (26) y Adriana (24), en noviembre de 1992.

Previamente, en mayo de 2008, había salido de la Unidad Penitenciaria 9 de La Plata y lo beneficiaron con la prisión domiciliaria en el departamento de André, situado en Vidal 2333, después de que la mujer se comprometiera a ocuparse de él.

Sin embargo, en marzo de este año el juez consultó a Barreda sobre la posibilidad de cambiar de domicilio debido a que los informes elaborados por el Patronato de Liberados advertían sobre algunos problemas de convivencia con su pareja, según dijo una fuente judicial.

El magistrado, que actúa en esta causa como juez de ejecución de pena, comenzó a tener mayores dudas acerca del tipo de convivencia entre Barreda y su pareja cuando un asistente social del Patronato le envió un informe el mes pasado en el que menciona problemas en el vínculo de la pareja.

Ante esa situación, Dalto citó en una audiencia al psicólogo de Barreda, a la asistente social que elaboró el informe y al odontólogo y su mujer, tras lo cual dictó la resolución de hoy en le que revocó su libertad.

Eduardo Gutierrez, abogado de Barreda,  dijo estar “asombradísimo” por la resolución del juez y la calificó de “descabellada”.

“Es una de las típicas medidas que se toman a días de la feria judicial y me asombra mucho porque no hay quebrantamiento alguno de los requisitos que cumple Barreda para mantener su libertad”, explicó.

Sin embargo, para el abogado de las víctimas del odontólogo, Horacio González Amaya, la resolución de Dalto “es prudente”.

“Se le concedió la libertad porque Berta se hizo garante de la situación y esto indudablemente ha cambiado”, graficó el letrado.

En enero de 2011, Dalto también le revocó la prisión domiciliaria de la que gozaba Barreda tras acreditar que el odontólogo hizo una salida “injustificada” del domicilio al trasladarse a una farmacia donde se tomó la presión.

Sin embargo, en abril de ese mismo año, la sala Primera de la Cámara Penal de Apelaciones de La Plata, conformada por los camaristas Pedro Soria y Silvia Oyhamburu, otorgó la libertad condicional del odontólogo, beneficio que le fue revocado

En noviembre de este año, además, la justicia declaró «indigno» en la sucesión de los bienes familiares al odontólogo Ricardo Barreda.

La sentencia fue dictada por el juzgado Civil y Comercial de La Plata 17 que explicó que la «exclusión de herencia» es por «una causal objetiva de indignidad», prevista en el artículo 3291 del Código Civil.