La Universidad de Quilmes distinguirá a Rigoberta Menchú

QUILMES- La líder social guatemalteca y Premio Nobel de la Paz en 1992, Rigoberta Menchú Tum, visitará la Universidad Nacional de Quilmes hoy a las 19 horas y durante el encuentro será reconocida con el título de Doctora Honoris Causa, máxima distinción que otorga la Casa de Altos Estudios de Bernal.
Rigoberta Menchú Tum es mundialmente reconocida por su defensa de los derechos humanos de los indígenas y por su lucha incansable por la justicia social y eso le valió el Premio Nobel de la Paz en 1992, además de que es Embajadora de Buena Voluntad de la ONU y miembro fundadora de la Iniciativa Indígenas por la Paz.
Asimismo, la guatemalteca nacida en 1959 en Uspatán, recibió el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.
El acto durante el que Menchú Tum recibirá el máximo galardón que otorga la Universidad Nacional de Quilmes, será este jueves a las 19, en el salón Auditorio Nicolás Casullo, ubicado en el primer piso de Roque Sáenz Peña 352, Bernal.
La máxima distición de la UNQ que se entrega a personalidades destacadas de la ciencia, la cultura, la política y la historia ya fue recibida por Estela Barnes de Carlotto, Carl Djerassi, Miguel Murmis, Juan Gelman, John Sulston, Baltasar Garzón Real, Emilio Fermín Mignone, Héctor José Cámpora, Raúl Ricardo Alfonsín, y Jorge Alberto Taiana, entre otros.
Rigoberta Menchú es una activista de los derechos humanos de Guatemala que nació en una familia numerosa campesina de la etnia indígena maya-quiché y tanto su infancia como su juventud estuvieron marcadas por el sufrimiento de la pobreza, la discriminación racial y la violenta represión con la que las clases dominantes trataban al campesinado.
Algunos miembros de su familia, entre los que estaba su madre, fueron torturados y asesinados por los militares o por integrantes de la policía paralela de los «escuadrones de la muerte»; mientras que su padre murió con un grupo de campesinos que se encerraron en la embajada de España en un acto de protesta, cuando la policía incendió el local quemando vivos a los que estaban dentro.
Frente a estas pérdidas, sus hermanos optaban por unirse a la guerrilla, mientras que Rigoberta Menchú inició una campaña pacífica de denuncia del régimen guatemalteco y de la sistemática violación de los derechos humanos de que eran objeto los campesinos indígenas, bajo la ideología del cristianismo revolucionario de la «teología de la liberación».
Para escapar a la represión se exilió en México, donde publicó su autobiografía en 1983; recorrió el mundo con su mensaje y consiguió ser escuchada en las Naciones Unidas. En 1988 regresó a Guatemala, protegida por su prestigio internacional, para continuar denunciando las injusticias.