Se vienen los chanchitos canadienses

CAPITAL FEDERAL- Luego de la visita que realizó el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, a la Argentina, y las reuniones bilaterales que llevaron adelante con Mauricio Macri, el gobierno de la Nación decidió abrir un nuevo frente de importaciones. A Dinamarca y Brasil, se le sumaría la tierra del Norte de América para ingresar carne de cerdo al país.

La decisión del gobierno de la Nación caló hondo en los productores bonaerenses que ya pusieron el grito en el cielo y renovaron las críticas contra estas medidas

Jorge Solmi, director de la Federación Agraria Argentina (Buenos Aires), hizo pública su preocupación y apuntó a otros productos como “manzanas y leches”. En ese sentido, abogó por la protección de las economías regionales y el cese a las importaciones desmedidas.

Desde varios meses, el campo se posicionó en contra de la postura del gobierno nacional y bonaerense por la apertura indiscriminada de importaciones y las creaciones de mesas de diálogo como única respuestas.

El campo, uno de los sectores que más pugnaron por la llegada de un gobierno amigo al poder, hoy se encuentra en conflicto, y si bien abogó por la consolidación de Mauricio Macri y de María Eugenia Vidal en la Provincia, atraviesa días díficiles. Desde el sector destacan que hay diálogo, pero reclaman políticas efectivas que atiendan la compleja situación de las economías regionales.

Las promesas por parte de Cambiemos de la quita de retenciones y de que Argentina vuelva a ser el granero del mundo sedujeron a gran sector del agro, que decidió jugar con la alianza y darle su apoyo en las elecciones de 2015. Sin embargo, desde la asunción, el 10 de diciembre, a la fecha pocas son las alegrías que ha tenido el sector, y el descontento con el oficialismo es generalizado.

Mientras por un lado se cumplió con la quita de retenciones, por otra parte, el ajuste o sinceramiento tarifario impactó de lleno y, además, el libre mercado acabó por ser un arma de doble filo en detrimento de los productores regionales. En ese sentido, desde la Federación Agraria Argentina (FAA) confiaron a La Tecla que los sectores lácteo, porcino, avícola, la producción de huevos y “algunos productores tradicionales de trigo y carne” están atravesando una grave crisis, que amenaza con dejar a más de 50 mil productores sin trabajo.

Por su parte, desde Carbap explicaron que este proceso de pérdida de puestos laborales regionales ya comenzó a darse, y entre dos y cinco productores por sociedades locales dejan su trabajo.

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Asimismo, Jorge Solmi, director de la comisión de Semillas de FAA sede Buenos Aires, manifestó que la problemática es mucho más amplia y que atraviesa cuestiones impositivas, de valor agregado, monopolización, aumentos y poca rentabilidad. En ese sentido consideró que por el momento “se han tomado medidas macro, como fue la quita de retenciones, pero al momento de tener que meterse en la gestión cotidiana no se han tomado las decisiones que se debían tomar”.

Agregó: “Se han formado muchas veces de diálogo, pero todas esas mesas terminan sólo en el diálogo, no se avanza”. E ironizó: “Para sentarnos a hablar en la mesa está el programa de Mirtha Legrand”. A su vez, redobló la apuesta y sentenció: “El Estado no toma noción de que es un Estado y a veces tiene que resolver las cosas, y hay que imponer alguna sanción a un tipo que no está haciendo las cosas como debe”.

Por su parte, desde la Confederación de Rurales Argentinas (CRA) explicaron que “el problema es que se está perdiendo de vista la urgencia del productor que viene endeudado y descapitalizado”. Jorge Chemes, vicepresidente de la entidad, sostuvo: “Si no nos ocupamos de la urgencia y las necesidades inmediatas del productor, que es asistencia financiera para salvarlo, ese productor no va a poder llegar al momento que las medidas generen desarrollo, se va a quedar en el camino”.

En tanto aseveró que “las economías regionales son las que están más castigadas, son las producciones que no tienen mercados institucionalizados; ésos son los sectores más comprometidos en este momento y requieren de mayor urgencia”.

En la misma sintonía que la FAA y CRA se expresaron desde Coninagro y Carbap. Egidio Mailland, titular de Coninagro, afirmó que “hay una situación muy compleja”, y advirtió que es necesario “no perder el diálogo, el trabajo entre la producción y el ministerio; si no vamos a entrar en una etapa de conflictos y de manifestaciones que llevan a dichos y cuestiones que después es difícil volver”.

Desde Carbap, en tanto, el ex presidente y actual tesorero, Horacio Salaverri, señaló que particularmente “las lecherías están llegando a una situación muy, muy compleja; hay una caída de la producción de un 15 por ciento interanual, y una perspectiva de una caída similar para el año que viene, ya hay salida de la actividad tambera”.

A contramano de todos los pronósticos, la relación entre el campo y el Ejecutivo nacional no está ni cerca de ser la soñada por propios y ajenos. La luna de miel duró unos escasos meses, y, desde el sector agrario solamente destacan al oficialismo por la quita de retenciones.

 

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