El Museo Nacional de Bellas Artes ya tiene una obra de Kenneth Semble

    BUENOS AIRES- La obra «El rey de los pordioseros», realizada en 1960 por el destacado artista Kenneth Kemble (1923-1998) fue donada  por Aeropuertos Argentina 2000 al Museo Nacional de Bellas Artes en un acto donde la Ministra de Cultura de la Nación, Teresa Parodi, destacó que tener este cuadro en la colección permanente «es un lujo porque va a formar parte del patrimonio de todos los argentinos».

    «Es un maestro de artistas, gran creador, revolucionario con una paleta asombrosa y capaz de trabajar con materiales desechables como lo demuestra en este maravilloso cuadro. La verdad que para el Museo es muy importante esta donación, pero más lo es para el pueblo argentino porque acrecienta su patrimonio», destacó la ministra a Télam.

    La llegada de esta donación es inédita porque, hasta ahora, el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) no poseía en su patrimonio una obra informalista de Kemble, protagonista central del arte argentino de la segunda mitad del siglo XX y figura clave en la génesis y culminación de ese movimiento.

    «Es una obra representativa de un periodo que no teníamos cubierto de Kemble. En el Museo hay una obra de los años 90 que la donó el propio artista y esta nueva donación viene a cubrir un vacío, que tiene que ver con el relato curatorial del Museo en los 60, llamado Arte Destructivo. ‘El rey de los pordioseros’ viene a saldar una deuda que teníamos con el arte y la colección», señaló la directora ejecutiva del MNBA, Marcela Cardillo.

    La funcionaria también remarcó que esta donación sigue «una política que venimos llevando adelante vinculada con el acrecentamiento del patrimonio y es el resultado de una gestión conjunta entre el sector público y el privado. Además, Julieta, su hija, nos ha donado otras dos obras, uno de Silvia Torras y un collage de Kemble».

    El cuadro de 1.80 por 1 metro, que durante las próximas dos semanas se expondrá en la planta baja de avenida Del Libertador 1473 y que a partir de abril de 2015 se exhibirá en el renovado primer piso, pertenece a la serie «Paisajes suburbanos» que Kemble hizo entre 1958 y 1961 y está realizado con arpillera, chapa, madera, enduido, óleo sobre hardboard.

    En diálogo con Télam, Julieta Kemble contó que en esta obra su padre se inspiró «en los viajes a La Falda, Córdoba, donde tenía una casa de verano y desde  donde mirada las villas miseria».

    «Son todas chapas recogidas por él mismo de la calle y el cuadro lo expuso en su momento en la calle Florida. Se jugó con algo fuera de lo convencional y mostró una realidad que eran las villas miserias», agregó la heredera, quien destacó que esta incorporación al patrimonio nacional es «muy interesante, con este acto se subsana algo que faltaba en el Museo».

    El propio Kemble en aquel entonces manifestó que su objetivo era «mostrar que los materiales más humildes y despreciables podían tener capacidad expresiva» así como también evidenciar «en la calle Florida una realidad argentina que debía concernir a todos. Esto ocurrió en 1958 y el resultado fue expuesto en la galería Van Riel en 1959».

    Parodi, a su vez, rememoró al artista «imprescindible» a la hora de pensar el arte argentino. «Recuerdo cuando dijo que la pintura no hacía ruido, no se movía, y que, por suerte, no era un medio de comunicación. Esto demuestra lo inteligente, creativo y tremendamente transgresor. Fue capaz de desarmar lo armado y destruir lo construido. Reflexionando sobre él, nos ayudamos a reflexionar sobre nosotros mismos».