La Presidenta y el Papa compartieron la necesidad de regular el accionar de los fondos buitres

VATICANO- La presidenta Cristina Fernández  mantuvo  una audiencia privada y compartió un almuerzo con el papa Francisco , en la residencia Santa Marta, del Vaticano. La Jefa de Estado aseguró que el sumo pontífice mostró su “preocupación” por la situación económica mundial y que se manifestó “contento” por la resolución de la ONU para que se reglamenten a nivel internacional los procesos de reestructuración de deudas soberanas. La Primera Mandataria negó que el jefe de la Iglesia Católica esté preocupado por la gobernabilidad del país y enfatizó: “El papa está muy preocupado por la situación que está viviendo el mundo”.

En declaraciones a la prensa, tras el encuentro con el Papa y antes de partir hacia Nueva York para participar de la Asamblea de las Naciones Unidas, la Presidenta agradeció la “tan gentil” invitación de Francisco. Sostuvo que la audiencia se desarrolló “con la calidez de siempre, en esta oportunidad acompañada con una multitudinaria comitiva”. En ese sentido, destacó que se dio un momento muy “emotivo” cuando el Santo Padre saludó a la nieta recuperada Victoria Montenegro y dijo conocer su historia.

La Jefa de Estado afirmó que “el Papa siempre tiene una mirada muy especial sobre los jóvenes y sobre los ancianos: sobre los jóvenes, porque dice que son el presente y el futuro, y sobre los ancianos porque dice que son la memoria viva” y comentó que se habló sobre el tema en el almuerzo. “Compartimos el almuerzo, con mucha cordialidad, con mucha naturalidad. Muchas veces se habla de la informalidad como peyorativo. Hay que tener naturalidad, que es lo que nos desacartona a las personas, somos hombres y mujeres de carne y hueso”, relató.

La preocupación por la economía y la deuda

La Primera Mandataria aseguró que la situación económica internacional “es una preocupación de Su Santidad”, tal como se puede corroborar en su mensaje “Evangeli Gaudium”. “Se habló como siempre lo hablamos” sobre el tema, indicó la Presidenta.

A continuación, destacó la votación en Naciones Unidas para la reglamentación de la reestructuración  de deudas soberanas, “lo que fue un hito histórico”. “Creo que fue muy importante porque revela una vocación mayoritaria del mundo de reglamentar la reestructuración de deudas soberanas, para que nunca más ocurra lo que le está ocurriendo a la Argentina y a otros países”, afirmó.

Indicó que la resolución “revela que hay un consenso internacional con la necesidad de reestructurar. Este consenso no es compartido por los once países más poderosos del mundo, que tienen los bancos y los fondos de inversión más poderosos”. Considero que “si hoy hay incertidumbre y falta de certezas, es debido a una economía que ha basado en la especulación financiera, en la existencia de guaridas fiscales, de fondos buitres”. “Estuvimos hablando de todas esas cosas y él se mostraba muy contento de que Naciones Unidas se haya abocado a esto”, remarcó.

Cristina Fernández aseguró: “Siempre hemos bregado por el multilateralismo, y lo que ha ocurrido en Naciones Unidos es una muestra del multilateralismo mejor entendido. Una votación donde todos valemos lo mismo, todos valemos un voto”, al tiempo que resaltó que “muchas veces es lo que los países más poderosos no aceptan. Se habla de multilateralismo, pero después quieren imponer su voluntad”.

Gobernabilidad y paz mundial

Consultada por las declaraciones de monseñor Karcher, la Presidenta enfatizó que “el Papa no está en absoluto” preocupado por la gobernabilidad de la Argentina. En ese sentido, remarcó las declaraciones del rector de la Universidad Católica, Víctor Manuel Fernández, quien expresó que el sumo pontífice no utiliza mensajeros y «dice directamente lo que él quiere transmitirle a alguien».

Por el contrario, la Jefa de Estado sostuvo que “el Papa está muy preocupado por la situación que está viviendo el mundo. Viaja a Albania, como ejemplo de que se ha logrado un acuerdo entre todas las religiones”. “Lo vi muy tranquilo, muy bien de salud, mejor que la última vez”, aseguró. Y reiteró que el jefe de estado del Vaticano “está muy convencido de esto que está viviendo la Argentina, en lo que hace al frente externo y el acoso de los fondos buitres”.

Al respecto, mencionó que durante el almuerzo, ambos compartieron la lectura de un pasaje del Evangeli Gaudium, especialmente del punto 56, que “habla de la deuda, de como acosan a los países, de la deuda y de los intereses, de que si esto se lleva adelante es la pobreza y la miseria por los pueblos, parece escrito para Argentina”. “No está escrito para la Argentina, está escrito para muchos países. Esa votación tuvo como militantes a países pequeños de Africa, que están sometidos a situaciones terribles”, remarcó.

Interrogada sobre si el Pontífice le expresó sus preocupaciones por las actuales guerras en el mundo, respondió que «yo había leido las declaraciones del Papa cuando habló de una tercera guerra mundial» , e interrogada sobre si le pidió que transmitiera algún mensaje de ese tipo cuando participe el miércoles de la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, la Presidenta respondió que «sería impropio que hiciera un comentario sobre la posición de otros Estados que por decisión del Consejo de Seguridad y pedido del gobierno de los Estados Unidos, no va a contar con observadores».

Por esa razón, apuntó, ni Ciudad del Vaticano como Estado, ni Palestina, podrán ser observadores del encuentro. «Esto -agregó Cristina Fernández- no quita que yo diga algo sobre el Evangelii Gaudium que es de público conocimiento».

Amenazas terroristas

También, interrogada por los periodistas sobre las amenazas que recibió el papa Francisco por parte del Estado Islámico, la Jefa del Estado argentino señaló que comentó el tema con el Sumo Pontífice e informó que ella recibió alguna amenaza.

“Días atrás dos comisarios, uno de la Policía Federal Argentina y otro de la (policía) Bonaerense realizaron una denuncia por amenazas contra mi persona”, señaló la Jefa del Estado e indicó que el tema fue girado al Ministerio de Seguridad y a la Secretaría de Inteligencia del Estado.

Sin embargo, minimizó el hecho y dijo que si fuera por las amenazas “debería vivir abajo de una cama, como el Papa también”.

“La denuncia realizada (ante la Justicia) por los dos comisario fue a raíz de que habían aparecido amenazas del Estado Islámico contra mí persona, por la amistad con el Papa Francisco y por la posición de la existencia de los dos Estados: del Estado de Palestina y del Estado de Israel”, señaló la Presidenta.

“Comentamos algo (con el Papa) como cuestiones y circunstancias propias de personas que tenemos actitudes que muchas veces no somos políticamente correctos, y que defendemos cosas que molestan a algunos, y no sabes si pueden ser ciertas, o si son de algunos actores para imputárselas a otros”, dijo.

Por último, confirmó ante otra pregunta, que el Papa otorgó una bendición apostólica póstuma para Néstor Kirchner pero dijo que «esa es una cosa muy mía entre las que me dio».

La presidenta Cristina Fernández había arribado a las 7:30, hora argentina (12:30 en Roma), a la Residencia Santa Marta, en ciudad del Vaticano, donde compartió una audiencia privada y un almuerzo con el papa Francisco. A su arribo a Santa Marta, la Jefa de Estado fue recibida por el Prefecto de la Casa Pontificia, Monseñor Georg Gänswein.

Tras los saludos protocolares, Francisco recibió a la Presidenta de la Nación. A continuación, el sumo pontífice saludó a la comitiva argentina, integrada por el canciller Héctor Timerman, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, el Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, el embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero, el senador nacional Aníbal Fernández, el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Mariotto, los diputados nacionales Eduardo De Pedro y Andrés Larroque, los intendentes de Berazategui, Patricio Mussi y de La Matanza, Fernando Espinoza, la nieta recuperada Victoria Montenegro, el dirigente de la Juventud Radical Leandro Santoro, entre otros.

Más adelante, la Presidenta y el Papa intercambiaron presentes: Cristina Fernandez entregó a Francisco un Rosario de bronce y alpaca con técnica de cincelado calado y grabado hecho por el orfebre Miguel Ángel Zeitcher de Termas de Río Hondo; una media cúpula (escultura sonora) de la Virgen Desatanudos realizada por Fernando Pugliese; un retrato de Evita en óleo del artista Jorge Esteban Calvo; un retrato pop de Su Santidad realizado por el artista Roberto Devorik; una caja de mieles de una cooperativa de productores chaqueños “Argenmiel”; y una imagen de la Virgen de Lujan decorada con fileteo porteño hecha por Victoria Carassai.

El diálogo a solas entre Cristina Fernández de Kirchner y Su Santidad se extendió entre las 8:10 y las 10:30 (hora argentina).