Daniel Melero lanzó su nuevo disco “Atlas”

BUENOS AIRES- Nuevo disco de un Melero que arrancó la década de manera prolífica y totalmente renovado, interesado en ocupar más el rol de intérprete que el de multiinstrumentista, y que además encara sus nuevos trabajos fascinado con románticos como Leonardo Favio, Nino Bravo, Sandro y otros.

La decisión de Melero de relajarse y disfrutar, parte de un principio ya que deja en manos de su coequiper Yuliano Acri como productor y encargado de dirigir la banda integrada por Tomás Barry, Guillermo Rodríguez, David Vera y Paul Thielen, en este trabajo editado por sello indie Ultrapop.

Y Melero toma su vasito de martini o whisky y se pone su smoking de crooner en la hermosa “Amistad”, donde bajo una exquisita atmósfera de orquesta pop se permite ir tirando un decálogo sobre la amistad.

Y precisamente Yuliano Acri dirige una banda que se convierte en una orquesta para cumplir con excelentes resultados la fantasía y el gusto de Melero también por los románticos italianos de los ’50 y los ’60 y los españoles del ’60.

“En verdad” tiene una carga de romanticismo más dramático con un interesante trabajo de los teclados donde Melero reconoce el buen momento que atraviesa al afirmar: “estoy muy cambiado, y no estoy preocupado, me siento muy bien, no quiero volver al pasado”, para luego reconocer que su metabolismo ha financiado su cinismo, en formas que lo emparentan con el Brian Ferry maduro.

“Pavimento” lo tiene a Melero convertido en una especie de Lou Reed tecnológico, un narrador nocturno de las psicosis de la humanidad, aunque en este caso se trata de una historia muy emparentada con el imaginario del cerebro de la ciencia ficción Philip K. Dick.

El clima lounge regresa en “Dicen” con una orquestación pop que recuerda a Burt Bacharach, un interesante punteo de la guitarra y otra Melero se calza el smoking, con el moño desarmado y jugándose todo en actitud dandy ganadora.

El piano bien la frente, romántico, algo triste viste la canción “Elsita”, con Melero escondiéndose detrás de la instrumentación, con sintetizadores suplantando las cuerdas y el vocalista hablando sobre una perversa mujer.

“Disponible” muestra el lado más electrónico de Melero con la voz procesada jugando a ser un Falco, con un ritmo enloquecido y ruidos de todo tipo y relatando una típica crisis urbana: la de un adicto a los tranquilizantes recorriendo las farmacias de una gran metrópoli, sin receta para conseguir su medicación.

La locura lo lleva a Melero a tomar una canción con arreglo de cuerdas, bien pop romántico para meterse en una mercería y comenzar a enumerar los nombres de los diferentes tipos de tela con los que una mujer o un hombre puede cubrir su desnudez. Sin más letra.

“Portía Labiata” es un electro-rock a medio tempo, una base marcada, percusión sintetizada, la guitarra distorsionada, mientras Melero procesa su voz para cantar desde lejos, en una canción que vuelve y deja una coda más relajada.

Este muy buen disco se cierra con “VIP” con los pianos y las guitarras al frente en una canción de fiesta en la que Melero describe descarnado la hipocresía de la fiesta de la alta sociedad.

LOS ASTEROIDS, “SIENTO”:

Segundo disco de este grupo indie surgido al calor de la escudería Geiser que sorprendió con su primer álbum “Estrellas en polvo” y que ahora avanza en plasmar su gusto por un pop-rock alternativo con otras formas.

El grupo está integrado desde 2015 por Alex Santa Rosa en voz y guitarra, Juan Manuel Chirino en guitarra y voz, Faustino Chirino en bajo y coros y Julián Piterman en batería.

El disco comienza con “Llegaremos” con guitarras a los Strokes, un bajo bien saturado, una base más new wave y las voces trabajadas pero jóvenes. La canción que le da titulo al disco Siento” arranca con un riff bien power en wah wah, y mantiene la efervescencia y el ritmo en alto.

En “Perdón” la banda se juega por un interesante arreglo vocal que le da paso a un interesante entramado musical que emparenta a los Asteroids con lo mejor de la new wave con arreglos épicos de guitarra.

“Darte todo” es un pop más tradicional, romántico, con las guitarras armando la melodía y las voces jugando con las armonías, esa línea optimista se mantiene en “Esto fue amor” con un pegadizo estribillo y un buen intermezzo instrumental.

El toque romántico más lento y cercano al mejor Coldplay aparece en “Por vos”, y con guitarras más alternativas las baladas toman este segmento del disco con “Hola” donde se destaca un interesante trabajo de los teclados para ayudar a la melodía.

El grupo se mete en el beat británico con la canción “En Technicolor”, mientras que el efecto Imagine Dragons con un puente muy épico aparece en “Random”, con muy buenos resultados para una canción que podría ser un single exitoso.

El disco se cierra con “Florecer” que mezcla lo acústico con lo electrónico desde los teclados y los arreglos, para canción que oscila entre la dulzura y la melancolía.

DIMARTIS, “EPISODIO 1 (TIERRA)”:

El grupo patagónico Dimartis salió a la cancha con su disco debut «Episodio 1», en el que se pasea a través del rock progresivo y el stoner, sin dejar de lado algunas melodías pegadizas del más clásico rock pesado.

Decir que son de Chubut es casi una tautología desde que se escucha el tema que abre la placa, editada por South American Sludge Records, en el que ya se puede sentir ese frío y seco aire del sur.

En «Fuck You» este cuarteto también muestra que tiene muy bien escuchados a grupos más punk y grunge, con una guitarra que recuerda a la rabia de The Stooges y, por qué no, a los Violadores, si se piensa en el rock local.

«Episodio 1» es instrumental, algo que está en auge en la escena local, pero que también deja con ganas de algo más, sobre todo por la estructura de canción y los muy buenos riff que de las guitarras.

Otro punto a destacar de esta producción es la buena relación que se formó entre la guitarra, el bajo y la batería con los teclados, las secuencias y los ruidos sintetizados.

Los Dimartis saben explotar muy bien los momentos de cuerdas tanto como los de sintetizadores, creando una unión que hoy no es fácil de encontrar. Cuando se necesita pegar en el pecho, aparece la guitarra y los graves a puro galope; cuando el tema requiere un clima más etéreo o espacial, los sintetizadores y las guitarras noise se hacen presentes.

El grupo está compuesto por Mauro Porqueras en batería y voces; Luciano Pucheta en bajo y grabaciones; Nazareno Ferro en guitarra, teclas, noise y voces y Marcelo Capoz en guitarras.

«Episodio 1» fue grabado en una toma el día 24 de Mayo de 2015 en la chacra de Daniel Buschiazzo, grabación y técnica a cargo de Ariel Acevedo y Brian Wirz, mientras que la post producción, mezcla y masterización corrió por cuenta de Luciano Pucheta.

 

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