Griesa calificó de “ilegal” el proyecto para pagarle a los bonistas pero rechazó el pedido de los buitre

NUEVA YORK – El juez neoyorquino calificó como un acto «invalido e ilegal» a la decisión de Argentino de enviar la iniciativa de Pago Soberano para poder abonar a los bonistas reestructurados, al tiempo que rechazó el pedido formulado por los holdouts de colocar al país en situación de desacato.

El juez neoyorquino, Thomas Griesa, calificó como “inválido e ilegal” el proyecto de Ley impulsado por Argentina para el pago a bonistas reestructurados y rechazó el pedido de los fondos buitre de colocar al país en “desacato” por llevar adelante esta acción.

En la audiencia desarrollada esta tarde en Nueva York, Griesa volvió a instar a las partes a que se sienten a negociar junto al special master (mediador) designado por su corte, Daniel Pollack.

“En este caso, está tan claro como puede estar, que de alguna manera, en algún momento, espero más temprano que tarde, habrá un acuerdo” entre las partes, afirmó el juez.

De esta manera, el magistrado rechazó el pedido de imponer la figura de “desacato” al país, que fue formulada por los fondos buitre NML y Aurelius, tanto en el encuentro de hoy como en la carta que le enviaron en el día de ayer para solicitar una “audiencia de emergencia”, tras el anuncio del plan de pago soberano realizado por Argentina el martes por la noche.

“¿Cómo (la figura) de desacato contribuye a un acuerdo?”, les preguntó Griesa a los abogados de los fondos buitre que insistieron en reiteradas veces en pedir que el juez aplique esa figura al país.

Para el abogado de Aurelius, Edward Friedman, aplicar el desacato contribuiría porque “envía un claro mensaje” a la Argentina y a terceras partes que podrían asistir al país a ejecutar esa iniciativa de pago.

Tanto Friedman como el abogado de NML, Robert Cohen, plantearon además que la corte “considere sanciones” como paso posterior al desacato, lo que también fue desestimado de plano por Griesa.

Por su parte, el letrado representante del país, Carmine Boccuzzi, afirmó que la figura de desacato no contribuiría de ninguna manera a lograr un acuerdo negociado entre las partes y que, a su vez, “no hay bases” para aplicar esa figura dado que no hubo violación en las acciones que llevó adelante Argentina.

Lo que Argentina “está haciendo, es abiertamente, un proyecto de Ley como  parte de un proceso democrático”, concluyó Boccuzzi.