Avanza el juicio por el asesinato de Mariano Ferreyra

BUENOS AIRES- Lisandro Martínez, militante del Partido Obrero (PO), describió al agresor como un hombre físicamente similar a Cristian Favale, un ex barrabrava de Defensa y Justicia vinculado al sindicato de Manuel Pedraza“Vi tirando a un gordito, más bien robusto, de pelo oscuro, corto, que estaba agazapado. Ponía las manos juntas (sujetando la culata del arma) como los tiradores profesionales. Tiraba al cuerpo de la gente”, contó Martínez durante la sexta audiencia del juicio por el asesinato de Ferreyra.
Relató, además, que el agresor “tiraba semiagachado, desde la mitad de la calle, pero en acción, moviéndose de un lado a otro”. Precisó que “iba vestido con una chomba azul oscuro”, aunque admitió que la suya “fue una mirada fugaz” y por consiguiente no le pudo «ver la cara al que tiraba”.
El militante afirmó que le pareció que aquella persona disparaba “un revólver” y estimó que entre la patota que los agredió “había más de un arma porque se escucharon más de 10 tiros, y el revólver tiene sólo cinco tiros”.
“Quisimos correr a los atacantes, pero la policía nos cerró el paso”, recordó el testigo, y señaló haber pedido “a un oficial, de corbata de seda rosa, que estaba con dos patrulleros en el lugar que detenga a esas personas”. Pero “no detuvieron a nadie y los atacantes se fueron tranquilamente”, acotó.
También indicó que antes del ataque, al pasar por la comisaría segunda del partido de Avellaneda, observaron a “tres personas de civil en actitud provocativa” que les gritaban. Según dijo, pudo identificar a una de ellas como “el hijo de Antonio Luna, el subsecretario de Transporte” de la Nación.
Martínez ha sido el segundo testigo en declarar en el juicio que se sigue contra el secretario general de la UF, José Pedraza, y 16 ferroviarios y oficiales de la Policía Federal por el crimen de Mariano Ferreyra, el 20 de octubre de 2010 en el barrio de Barracas. En ese hecho resultaron heridos Nelson Aguirre, Elsa Rodríguez y Ariel Pintos.
Aquel día un grupo de trabajadores tercerizados de la línea Roca que reclamaban pasar a planta permanente y contra 117 despidos planeaban cortar las vías de trenes “para llamar la atención», porque ya habían participado en 23 reuniones en el Ministerio de Trabajo y nadie les daba una solución, contó Martínez.
Fue entonces cuando “apareció una patota de los talleres de Escalada, con permiso de la Unión de Gestión Operativa Ferroviaria (UGOFE) que todo el tiempo nos impidió subir al terraplén”, contó Martínez. “Nos tiraban piedras y palos mientras gritaban ‘Perón, ‘Perón’”, añadió.
En este juicio Favale y el ferroviario Gabriel Sánchez están acusados como supuestos autores materiales, mientras que otros seis empleados de la UF están sindicados como integrantes de la patota que con distintos roles participaron del ataque.
En tanto, Pedraza y su segundo en el gremio, Juan Carlos “Gallego” Fernández, están sindicados como los instigadores.
Los acusados del juicio se completan con siete oficiales de la Policía, entre ellos los comisarios Luis Mansilla y Hugo Lompizano, acusados de liberar la zona para facilitar el ataque y luego no detener a los implicados ni recolectar prueba para la investigación judicial.