La Presidenta afirmó que pluralidad y aceptación son clave para que no vuelva el desencuentro

    MORON – La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó, al conmemorar el 37 aniversario del golpe militar, que «la diversidad, pluralidad y la aceptación son clave para que nunca más vuelva a ocurrir el desencuentro entre los argentinos», tras inaugurar el Espacio Mansión Seré en el partido de Morón.

    La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró que «la diversidad, la pluralidad y la aceptación son la clave para que nunca más vuelva a ocurrir el desencuentro entre los argentinos».

    «Este 24 de marzo tiene que ser abordado así, desde entender, saber convencer al otro y si no se convence, paciencia, porque  somos más los que nos hemos dado cuenta de lo que nos pasó y no vamos a volver a cometer los mismos errores», dijo al dejar inaugurado un centro de investigación en el espacio de memoria Mansión Seré.

    La presidenta expresó que “necesitamos esta maravillosa libertad, que cada uno puede decir lo que quiera y piensa”, pero además de esa libertad hay que luchar “por mas igualdad,  por los que menos tienen, los más pobres; ese es el mandato de 30 mil desparecidos: estar con  los que más necesitan, los más pobres”.

    La Presidenta puso de relieve que “hoy un día muy especial” pues “estamos a 48 horas del 24 de marzo (del golpe de estado de 1976), un  aniversario que, dijo, “no quisiéramos tener”, pero sí “tenemos la obligación de recordar”.

    Agradeció la presencia en el acto de representantes de las organizaciones de derechos humanos, Madres, Abuelas, Hijos, de detenidos-desaparecidos de la Mansión Seré, “hombres y mujeres que sufrieron tortura en este lugar”.

    Agradeció luego la entrega al Gobierno Nacional de los originales del Informe Final de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), con la presencia de miembros de aquella Comisión, y destacó que “no es patrimonio de ningún sector” porque en la Argentina “cuando se atenta contra democracia, se expulsa de la Casa de Gobierno al gobierno votado por el pueblo, aún cuando no se está de acuerdo con presidente de ese gobierno, se cierra parlamento que representa a las provincias y al pueblo,  no se atenta contra un sector político, sino contra la democracia, la forma de vida que queremos vivir todos los argentinos”.

    Mencionó el acompañamiento en el acto de uno de los ex detenidos de la Mansión Seré, Carlos García, quien huyó de ese centro clandestino de detención junto a tres compañeros de celda, en la noche del 24 de marzo de 1978. Los otros tres viven en el exterior y esta situación, dijo, la entiende porque “no debe ser fácil vivir con todo lo que le pasó”.

    La Presidenta expresó que a veces “juzgamos con demasiada facilidad, ligereza. Creo que tenemos que entender la cosas que forman parte de la condición humana” y señaló que el Espacio Mansión Seré que se inaugura hoy, no es un lugar de recuerdo de muerte, sino para conmemorar la vida. Hay un espacio de memoria, pero la mayor parte del predio está ocupada en actividades vitales: el deporte, cultura, en las mejores expresiones y virtudes de la condición humana.

    “La condición humana –agregó la Presidenta- tiene estas cosas: sería fácil imaginar que quienes cometieron estos hechos fueron monstruos, extraterrestres, pero no;  los que lo han hecho han sido hombres,  menos mujeres, que  cuando llegaban a su casa dormían con su mujer, comían en la mesa,  iban a misa” y agregó que “en la condición humana anida lo peor y mejor; está en cada uno de nosotros hacer el esfuerzo personal de adentro hacia afuera para que aflore lo bueno, lo mejor”.

    La Jefa de Estado también reflexionó que hay que dejar de lado el odio que “nos convierte en personas feas, que tal vez sufran sin darse cuenta; no se puede vivir con odio” y luego narró una conversación previa que mantuvo con García, que marca esas contradicciones. García, dijo,  compartió la misma habitación, en el ex centro clandestino Mansión Seré,  con otro compañero, apodado El Vasco, primo del represor Alfredo Astiz, que está siendo juzgado. Esto sirve “para entender la tragedia, había familias en las que había una víctima y un victimario”.

    También mencionó que el Estado está cumplimentando la enmienda material de los Primeros 122 legajos correspondientes a trabajadores del Estado Nacional desaparecidos y asesinados durante la dictadura. La Presidenta dijo que figuraban como cesanteados, suspendidos, pero estaban detenidos-desaparecidos, entre ellos mencionó al padre del diputado Juan Cabandié, quién era empleado de la ex Entel. En su legajo, dijo la Presidenta, figuraba “abandono de servicio”.

    Ahora, destacó la Presidenta, se cumple con la memoria, verdad y justicia, en los tribunales del país y, en este punto, mencionó el juicio que se está sustanciando en los tribunales de Rawson, por la muerte del dirigente radical Abel Amaya y las torturas al senador Hipólito Solari Irigoyen, quién pudo sobrevivir. La tragedia, subrayó la Presidenta, “afectó a todos los argentinos”.

    Por ello esta fecha, del golpe del 24 de marzo de 1976, “es una fecha de la democracia que tanto costó recuperar, la que debemos asegurar, porque lo que pasó no fue por casualidad, porque sí. Si uno  mira los índices de ocupación, nivel de vida, industrialización, desarrollo social,  al momento del golpe, y como terminamos. Luego en 1983 con la recuperación de la democracia y luego la segunda parte en 2001, vemos que el mejor homenaje que ese le puede hace a los que no están a los que sufrieron es seguir logrando esta Argentina, con mayor inclusión, trabajo,  fabricas abiertas, con ciencia, tecnología,  porque a ese  24 de marzo no se llegó de repente,  en un plato volador”.

    Mencionó luego el Paseo de la Memoria inaugurado en  Berazategui, que reúne 200 años de historia, que fue construido por cooperativistas del Plan Argentina Trabaja,  ladrillo por ladrillo”. Allí, dijo la Presidenta, “están todos los hechos de la historia desde las huelgas de la Patagonia trágica, la caída de Yrigoyen, el bombardeo a Plaza de Mayo, la Noche de los Bastones Largos, que, entre otros, afectó  Gregorio Klimovsky, quién se quedó en el país, pero “cuantos como Gregorio se fueron esa noche”.

    En ese sentido la Presidenta dijo que es para ella “casi una obsesión la recuperación de cerebros que los fugaron del país por la falta de oportunidad y de persecución” y también mencionó a César Milstein, premio Nobel.

    También mencionó a los que combatieron en Malvinas,  “nuestros combatientes, los que fueron a defender con su vida la patria. Le debemos el honor de la memoria y recuerdo permanente, para los hijos del pueblo” y agregó que “esta compleja historia argentina requiere por parte det odos un gran esfuerzo para superar la tragedia”.

    Participaron de la  ceremonia le jefe de Gabinete, Juan Manuela Abal Medina, el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; el ministro de Justicia, Julio Alak, los secretarios de Justicia, Julián Álvarez y de Derechos Humanos, Martín Fresneda y el director del espacio “Mansión Seré”, Gustavo Moreno.

    También estuvieron presentes, el presidente de la Afsca, Martín Sabbatella, los ministros del Interior, Florencio Randazzo; de Economía, Hernán Lorenzino y de Industria, Débora Giorgi y los secretarios General de la Presidencia,  y de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, el intendente Municipal de Morón,  Lucas Ghi y representantes de organismos de derechos humanos.

    Durante la ceremonia se rubricó la Primer Resolución Conjunta para cumplimentar la enmienda material de los Primeros 122 legajos correspondientes a trabajadores del Estado Nacional desaparecidos y asesinados.

    Además, el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli y  Pablo Ferreira, ex funcionario del gobierno del Presidente Raúl Alfonsín, firmaron el acta a través de la cual se deja en custodia a la Presidenta  del Documento Original del Informe Final de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep).