La fiscalía pidió 22 años de prisión para Olivera y 16 para Heit

 

BAHÍA BLANCA- Un fiscal de Bahía Blanca pidió esas penas para el supuesto pastor y su esposa, al alegar en el juicio en el que están acusados de haber mantenido cautiva durante tres meses a Sonia Molina en su casa de la localidad bonaerense de Coronel Suárez, en 2012.

En tanto, la defensa de los acusados pidió que ambos sean absueltos al considerar que no se acreditó en el juicio la comisión de los delitos por parte de Heit y Olivera.

Tras los alegatos, el Tribunal Oral Criminal 1 de Bahía Blanca, a cargo del debate, dispuso un cuarto intermedio hasta las 13 del lunes 26 de mayo, cuando dará a conocer su veredicto.

La audiencia de ayer comenzó con el alegato del fiscal de juicio Eduardo Zaratiegui, quien luego de analizar las pruebas expuestas en el debate solicitó que el matrimonio sea condenado como autor de los delitos de «privación ilegal de la libertad con fines coactivos, homicidio en grado de tentativa y estafas reiteradas» contra Molina.

Además, consideró a Olivera autor del delito de abuso sexual con acceso carnal reiterado.

Por tal motivo, Zaratiegui reclamó para la periodista una pena de 16 años de prisión y para el supuesto pastor 22. No obstante, aclaró en su alegato, si el Tribunal no diera por probado el abuso sexual de Molina, Olivera debería ser penado con 20 años de cárcel.

Luego del alegato del fiscal, fue el turno de la defensa, encabezada por el abogado Claudio Lofvall, quien realizó una exposición en la que consideró que no quedaron en el debate debidamente acreditados los hechos ocurridos ni la conducta criminal por parte de la pareja.

Por ese motivo, reclamó la absolución de ambos y su libertad.

El tribunal, luego de escuchar a las partes, comunicó que dará a conocer su veredicto y, eventualmente, la sentencia el lunes de la semana próxima a las 13, en la sala de audiencias del quinto piso del edificio judicial bahiense.

El caso comenzó a investigarse en noviembre de 2012 cuando Molina denunció que acababa de escapar de la casa de Heit y Olivera, donde había estado cautiva tres meses, a lo largo de los cuales fue sometida a vejaciones y abusos, luego de ser captada mediante un ardid religioso.